TINA: Fashion Doll Shots by EDELMO

Hace mucho que no me paso por aquí, lo sé, pero esto de tener que ganarme el pan con el sudor de mi frente es una auténtica lata. Vamos, que estoy hasta arriba de un trabajo que, además de agotarme las neuronas hasta niveles de ameba, me deja con muy poco tiempo (y capacidad mental) para mis muñecas y apenas puedo siquiera procrastinar con ellas. Sin embargo, esta vez no me queda más remedio que hacer un breve paréntesis en mi letargo muñequil autoimpuesto, porque tengo que contaros esta buenísima nueva: mi idolatrado Edel saca libro. ¡Y qué libro!:

La verdad es que ya os conté lo mucho que lo admiro en este post: Las fotos de Edel. No tengáis duda, esa admiración es total, va desde lo personal (es un auténtico amor de persona) a lo profesional/creativo. No quiero repetirme, para eso os he dejado el link, pero sí que quiero dejar claro y gritar muy alto que lo considero una de las referencias mundiales, si no «La Referencia», así con mayúsculas, del coleccionismo dinámico.

Este concepto me lo acabo de inventar (sed comprensivos, que ya os avisé de lo de mis neuronas), pero con él intento referirme a ese coleccionismo que no deja la muñeca en caja o vitrina, sino que es creativo, juega con ella, la transforma (en el sentido más amplio de la palabra), la saca de casa y la convierte en arte. Y es que sus fotos y lo que sale en ellas son precisamente eso, arte:

Cada vez que intento explicarle a alguien de fuera de este mundillo cómo es esta afición, después de explicarle que no, que no quiero las playline viejas de su hija, la suya es la primera cuenta que enseño. Y voy a lo seguro, porque sé que a quien se la muestre, va a alucinar con que una muñeca de 12 pulgadas disponga de mejor estilista que las fashionistas actuales.

A quienes lo conocemos ya no nos sorprende. Ese nivel ya era evidente cuando sus fotos ya salían en aquellos libracos de Assouline dedicados a Barbie, que pesan y cuestan un quintal. La pera limonera, vamos:

Ahora, sin embargo, el proyecto es más personal y ya no comparte espacio con otros fotógrafos sino que se dedica exclusivamente a su obra más reciente. El libro tiene una edición muy cuidada, de lujo, encuadernado en tela y con más de 350 páginas dedicadas a Tina, su última musa, una Poppy Parker customizada que nos hace suspirar con sus estilismos desde la pandemia. Pero creo que nadie mejor que él para explicarlo, así que ahí os va su vídeo:

Yo ya lo he reservado, evidentemente, que es lo que tiene ser fan de póster. Y vosotros también podéis hacerlo pinchando en este link:

https://dashbook.fr/book/tina

Me quedan aún muchas cosas por contar y desear (Bárbara, vuelve!), pero tengo que volver al trabajo, que no os mentía con lo de andar sin tiempo. Y precisamente hablando del tiempo, queda poco para que se acabe el de preventa, así que espabilaos 😉

Las fotos de Edel

Creo que esta es la entrada que más veces he reescrito en este blog. Pero reescribir de verdad, de principio a fin, no depurando únicamente chistes malos. Y es que cuando admiras de verdad a alguien, e intentas expresarlo, sientes una responsabilidad enorme de que quede bien transmitido y de que quien lo lea no sólo lo entienda, sino que pase a compartir lo mismo que tú sientes. Vamos, que me he levantado con afán proselitista y pienso ir a por todas 😂

Ahora las redes sociales están al orden del día, pero cuando empecé a coleccionar lo hice en absoluta soledad. Tenía a mi amiga del cole, Carmencita, que era otra enferma de Barbie como yo, pero a la que perdí bastante de vista cuando le tocó otro instituto y, para rematarlo, desde que se fue a estudiar la carrera fuera, nunca más supe de ella. Carmen, si por lo que sea me lees, porfa, ponte en contacto conmigo, que no veas cómo extraño aquellas tardes de juegos en tu casa, con la peli de Dirty Dancing de fondo (la pista definitiva para que sepa que soy yo). Pero volviendo al tema, salvo las grandes ciudades en las que sí hubo durante algún tiempo grupos más o menos activos, yo aquí, en provincias, con mi economía más que limitada de estudiante, estaba más sola que la una. Años después, ya con trabajo y viviendo en Barcelona, la situación no había cambiado mucho, tampoco en lo económico 😂 (qué atraco de ciudad), pero ya había descubierto Flickr. Estaba lleno de coleccionistas que, con más o menos arte, iban mostrando sus colecciones en la web, mientras intercambiaban opiniones y consejos. Descubrí que había muñecas más allá de Barbie (que ríete tú de la caída del caballo de Saulo de Tarso) y que para conseguirlas ya no podía recurrir a la juguetería de mi barrio o del Corte Inglés, sino que había que lanzarse con conceptos nuevos como Ebay y PayPal. Con esto ya parezco más vieja que el hilo negro, y eso que ni siquiera he mencionado a los grupos de yahoo de muñecas… Pero volviendo al tema: casi todas estas publicaciones eran de muñecas en caja y, las que estaban fuera de ella, se presentaban expuestas en su pedestal, en estantes o vitrinas. Pensad que el cuerpo pivotal de Barbie apareció a finales de la década del 2000 y que aunque entonces las Fashion Royalty ya eran articuladas, su sistema era muy rudimentario y antinatural. Con todo, yo lo primero que hacía, cuando me llegaba una muñeca nueva, era sacarla de la caja y ponerla a posar como podía, con ropa original o que iba apañando. Si hasta cosía, lo que es la necesidad. Cuando conseguí mi primera pivotal, en 2009, flipé lo más grande, pero había pocos modelos que lo llevasen así que tenía que contentarme con los fashionistas articulados de entonces, a los que iba cambiando de cabezas por modelos más chulos, a los que también empezaba a modificar experimentando con los repaints. Fue una etapa dura, no me escondo:

Barbie Pivotal y Barbie Fashionista.
Mi primera pivotal y mi fashionista repintada, posando con naturalidad😜

Y en ésas andaba experimentando cuando vi la cuenta más alucinante de Barbie de las que había conocido hasta entonces, la de Barbara Millicent Roberts:

50th ANNIVERSARY SHOOTING
Pinchando en la foto accedéis directamente a su galería

Era Barbie, sí, pero ninguna que estuviese a la venta, o al menos así completa. Usaba un pivotal que no era el suyo, tenía melenaza injertada por reroot y, por su estilo y complementos, recordaba más a las FR. Pero era Barbie y no se quedaba en casa, sino que salía a la calle y parecía una mujer real:

ONE MORE EVERYDAY ...
Una de mis favoritas

Estaba fascinada con esta cuenta, entraba casi todos los días para ver si había novedades, un Enjuto Mojamuto de manual. Las fotos tenían como fondo diferentes ciudades, pero la que más se repetía era Barcelona, así que me decidí a escribirle y al final quedamos para conocernos en la Tienda Barbie, que acababan de abrir en el Centro Comercial L’Illa. Por primera vez iba a conocer a otro coleccionista, y además era EL COLECCIONISTA, así, con mayúsculas. La tienda estaba decorada con sus fotos, no os digo más, y mientras nos saludábamos yo sólo pensaba en contenerme, para que no notase lo chalada que estaba y no quisiese quedar más conmigo. Me lo puso muy fácil, porque es de las personas más agradables y educadas que conozco. Y yo lo debí disimular bien, porque seguimos quedando mucho ese tiempo que compartimos ciudad. Me explicó que la cuenta de Bárbara era un homenaje al 50 aniversario de Barbie, y que la mantendría activa durante ese año (un disgustazooo), pero que seguía teniendo su cuenta personal en la que continuarían apareciendo más muñecas. Me enseñó su casa y su colección (aún no he vuelto a ver dioramas/casas más geniales) y me reafirmó en la idea de qué tipo de coleccionista quería ser. Años más tarde me convenció para que me pasase a instagram, y como para no seguirlo:

Y cuando empezó con su proyecto de mobiliario y decoración escala 1/6, bajo el nombre de Marcia Harrys, imposible no necesitarlo para vivir. Su buen gusto y su toque genial, ahora al alcance de todos:

Por si a estas alturas de la lectura no lo habéis notado, ya os lo confirmo: soy fan de póster. Y de póster es también su último proyecto, en el que a través de la web EDELMO.COM, vende algunas de sus imágenes más icónicas, como aquellas que decoraban la efímera tienda de Barbie en la que nos conocimos. Por favor, ¡si hasta sale en el libro de Assouline de Barbie! Así que creo que ya podéis imaginaros cómo me sentí cuando el cartero me dejó esto en casa (es que hasta la presentación es maravillosa 🤩):

Y sí, las imágenes no son sólo de Barbie… porque desde ese 2009 han pasado muchos años, el coleccionismo ha avanzado una barbaridad y, su forma de amar a las muñecas, cada vez es la de más gente:

Como siempre te digo, gracias, Maestro. Qué diferente hubiese sido esto sin ti 😘