Alicia en el País de las Maravillas

Casi llego tarde con este post, pero la verdad es que no tenía perdón no compartírosla también por aquí, porque siempre me preguntáis dónde conseguir una de mis muñecas, y va a ser que estáis de suerte, porque después de mucho tiempo, vuelvo a colaborar con Victoria ,Barbie Designs en una muñeca solidaria, esta vez para el evento MuñecArte Valencia, que tendrá lugar este fin de semana (como siempre apurando hasta el final), y cuyos fondos se destinarán a Fundación Aladina.

Alicia en el País de las Maravillas

Está inspirada en Alicia en el País de las Maravillas, porque es la temática del evento, y el vestido ha sido diseñado y confeccionado por Carmen, y ya os digo que es tan maravilloso que me he tenido que trabajar a conciencia el repaint y la caja, para estar a su altura 😅

Alicia en el País de las Maravillas

Y cuando os digo lo de la caja, es que sin duda me llevó más tiempo que pintar la cara 😅, y eso que estaba muy oxidada desde la última vez.

Alicia en el País de las Maravillas

Así que espero que os guste mucho. Todo el mundo puede participar a la rifa de esta muñeca, incluso las personas que no acudan al evento. Los boletos tienen un precio de 3€ y se pueden comprar enviando un correo electrónico a infomunecarte@gmail.com. Sólo hay 200 boletos, así que, si os interesa, no esperéis hasta el último momento 😉.

Alicia en el País de las Maravillas

Y póngame otra ración de Vogue para imprimir…

Que seguro que ya se os estaba haciendo larga la espera 😂.

Y póngame otra ración de Vogue para imprimir…
Alegoría, más bien literal, de esperar sentada

Efectivamente, tocaba ya renovar revistero muñequil, pero ocurre que desde que me he vuelto una maruja de mi casa, he pasado mucho de comprar Vogues, para centrarme únicamente en revistas de decoración (el tiempo es el que es y el bolsillo también), por eso, ni me había dado cuenta de que les habían cambiado el lomo. Total, que el otro día (lo mismo ya hace meses, que ya sabéis que con esto soy algo dejada), volvió a caer una en mis manos y cuál no sería mi sorpresa al darme cuenta de que estaba completamente desactualizada (del tema moda ya mejor ni hablamos), y mis mini-revistas ya no se parecían a las de verdad.

Y póngame otra ración de Vogue para imprimir
Y aquí el cambio para que lo veáis más claramente.

Evidentemente, esto había que solucionarlo, así que ni corta ni perezosa (bueno, esto último igual sí un poquito), me puse a preparar una nueva tanda de revistas, adecuadas ya a la nueva tipografía…y ya llevaba listas las primeras cuando, repasando detenidamente las portadas del último año, me percaté también de que ahora son mucho más limpias y minimalistas, sin tanto texto, cosa que además de quedar más elegante, no os hacéis idea de lo mucho que simplifica el proceso 😂, vamos, que para la próxima ya lo sé y espero ir más rápida.

Y póngame otra ración de Vogue para imprimir…
Ejemplo de portada que vais a encontrar, con un modelazo de Elenpriv 😉

Como siempre, lo primero es que os descarguéis este archivo: Vogue 2022. Y para el resto del proceso sólo tenéis que seguir los pasos que ya os expliqué aquí y aquí.

Y póngame otra ración de Vogue para imprimir…

Eso sí, por favor, dejad ya de descargar las de 2014, que están pasadísimas de moda y centraros en las de los últimos años 😂😂😂, y no olvidéis que en el blog podéis encontrar un montón de prints como los de la estantería de esta foto.

Y me despido con este vídeo, que me ha dado más lata que las revistas, y con el que podéis ver qué fácil es montar un buen diorama cuando se tienen a mano los muebles de Marcia Harrys. Y si no, tenéis consejillos de cómo montar paredes aquí, y de cómo hacer un zócalo de madera aquí, aquí y aquí. Venga, pa’casa, que tenéis entretenimiento para rato. Un abrazo y cuidaos mucho 😘

Cómo hacer un sofá esquinero escala 1/6.

Lo prometido es deuda y por una vez parece que voy a pagarla a tiempo 😅, así que los imprimibles de revistas van a tener que esperar un poco, ya que lo que toca hoy por aquí, es el tutorial del sofá que publiqué el otro día en Instagram y que tanto me habéis pedido:

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

Ésta es mi segunda inclusión en el mundo de los sofás, la primera fue mi sofá verde, y os confieso que ya entonces me había quedado con muchas ganas de repetir. Lo malo es que a veces cuesta encontrar tiempo, qué os voy a contar…y eso que este sistema es bastante sencillo y rápido de hacer; además, no se necesita mucho material para prepararlo. Vamos, que no me explico cómo tarde tanto.

Ooak Hippie Dippy poppy Parker in Fashionista Barbie fashion pack
Está a punto de cumplir 10 años, puedo garantizaros que el sistema aguanta

Así que si queréis hacer una lista de la compra, anotaos lo siguiente:

Cartón pluma: concretamente, me serví de una plancha de un centímetro de grosor, cuyo tamaño original era de unos 50×50, de la que suelo utilizar para paredes. Llevaba en mi casa desde que me mudé al piso anterior, así que es un reciclaje en toda regla 😜. Podéis usar otros grosores, incluso cartón normal, teniendo en cuenta, claro, que cuanto más fino sea el material, más capas tendréis que usar. Igualmente podéis hacerlo en MDF o madera, pero ya es mucha más lata cortar y la pieza va a ser mucho más pesada.

– Tela para tapizado: esto ya es a gusto de cada uno. Evitad la que no tenga suficiente cuerpo, no admita dobleces o se deshilache demasiado, pero también la que sea demasiado gruesa o rígida, porque vais a trabajar en dimensiones muy pequeñas, y el resultado va a depender en gran medida de vuestra elección.

Cutter, regla, lápiz y pegamento: yo opté por la cola blanca, me gusta por su facilidad de aplicación, además que es ideal para el cartón pluma, pero esto ya es a elección personal. Si preferís el Loctite y que se os peguen los dedos, feel free. Lo del lápiz fue para la foto, porque en realidad usé un Bic que anda por ahí 😅.

– Cinta de carrocero: no es imprescindible, pero yo no puedo vivir sin ella.

– Alfileres: tampoco son imprescindibles, pero este sofá va más servido que un muñeco de vudú.

Espuma: esta vez, al no poder ir a por material, usé la que tenía por casa, vamos, que descosí el relleno un cojín de verdad, no demasiado cómodo (Amancio, a ver si mejoras), pero me gustó mucho más la que usé con el otro sofá, que era en realidad el filtro de una campana extractora, mucho más compacto y uniforme. Otra opción es la plancha de espuma, en la que podéis encontrar todo tipo de grosores y dureza.

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

Y una vez que ya disponéis de todas estas cosas (o sus alternativas), vamos al tajo. Para decidir el diseño y las medidas me basé en otros modelos de sofá que ya tengo, sí, pero lo determinante en sus dimensiones finales fue el acomodarlo al hueco del salón de mi casa de muñecas, concretamente al de la pared con chimenea, para que cupiese en su lado derecho. Este es el motivo por el que al final no le puse reposabrazos, pero podéis añadírselos sin problema en vuestra versión.

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie
Lo de las patas fue una prueba, finalmente descartada.

Partiendo de estas premisas, voy a seguir contándoos mi proceso particular:

1º.- Corté seis piezas idénticas de cartón pluma, con una medida de 20×10 centímetros, para formar la base. A la hora de cortar, os recomiendo que paséis el cutter sobre el cartón pluma sirviéndoos de una regla o guía, para mantener una trayectoria recta; evitad presionar demasiado, para que no se deforme, es mejor dar varias pasadas suaves que una a lo bestia. Además, aunque no lleguéis a atravesarlo, el cartón pluma suele partir con facilidad, de forma limpia, así que cuando ya hayáis alcanzado la mitad podéis intentarlo sin miedo. Y esto es muy importante: procurad que el cutter esté lo más perpendicular posible para que el corte forme un ángulo recto.

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

2º.- Una vez que corté las seis planchas, las apilé formando dos módulos con tres piezas cada uno, que pegué entre sí aplicando cola blanca, y que por lo tanto alcanzaron una altura de 3 centímetros. Así que si estáis usando un cartón pluma más fino, con poner más capas, solucionado. Si el corte no os quedó bien perpendicular, al pegar las planchas entre sí puede quedaros esa superficie lateral algo irregular. Para solucionarlo, una vez haya secado el pegamento, repasad el corte con el cutter, eliminando las partes que sobresalgan, y luego cubrid la zona con cinta de carrocero para lograr un acabado uniforme, al tiempo que podéis aprovechar para reforzar la zona. Si aún así queda mal, cubrid con cartulina, manteniendo la superficie lo más plana posible. También podéis reforzar las esquinas, si sospecháis que le vais a dar muy mala vida al sofá. Prevenir no está de más. Yo, que me conozco, lo he hecho.

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

3º.- Siguiente paso, «tapizar» la base. Forré únicamente la parte que iba a quedar a la vista, es decir, dos lados completos en uno de los módulos, y un lado y medio en el otro. Corté la pieza de tela, con un ancho de unos 6 centímetros, de forma que a cada lado sobrase, para asegurarla, un centímetro y medio.

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

Antes de pegarla, la planché (casi no hacía falta porque doblaba muy bien) marcando doblez y asegurándome de que la línea no fuese torcida. Como esta tela no se mancha (haced la prueba antes con la vuestra), se puede encolar la superficie del cartón pluma, sin pasarse, y luego pegarla encima. Además, fui asegurando el proceso con alfileres, y luego encolé los laterales ya sin contemplaciones, echando cola casi a cucharadas. Una vez secó, pegué los dos módulos entre sí, usando aún más alfileres a modo de clavos, para que el sofá quedase más consistente. (Y aquí un inciso: ésta fue otra de mis elecciones que, desde luego, no estáis obligados a seguir, y nada impide que los módulos los dejéis sueltos, incluso las piezas individuales (10×10 cms) y montarlos luego a vuestro gusto…vamos, sofá sencillo de una o de dos plazas, sofá en ele para un lado, para otro, esquinero simétrico…pero en ese caso tendréis que cubrir tres de sus lados ya que sí se pueden ver, porque el cuarto se lo dejamos al respaldo).

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie
Como veis, sólo queda cubierta con tela la parte que va a estar al aire.

4º.- Turno del primer respaldo. Empecé por el lado derecho, y usé una plancha de 30 cm de largo y 12 de alto. Le pegué la tela por uno de sus lados, dejando que sobresaliese en el canto medio centímetro, y luego lo uní con cola y alfileres, por este lado tapizado, a la base del sofá. Las únicas fotos que tengo son, además de malas a dolor, con el respaldo ya unido, que era tarde y no andaba yo pensando entonces en tutoriales 😅:

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

Una vez unido, cubrí con tela el otro lado, dejando que sobresaliese, por el lateral y la parte superior, sólo medio centímetro. Como el grosor de la pieza tiene un centímetro, se trata de que una vez pegados los dos lados de la tela abulten lo menos posible. Como no hice foto entonces, os acabo de hacer una rápida para que entendáis mejor qué intento deciros:

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

Una vez tengáis bien fijada la tela, sólo falta cubrir este borde con una tira larga, doblada por los dos lados de forma que no pase del centímetro de ancho. Este respaldo iba a quedar tapado por el otro en su lateral, así que sólo necesité pegar los lados visibles, derecho y superior, para lo que empecé en el borde inferior como podéis ver en este vídeo, gracias al que también podréis comprobar que no bromeaba con lo de los alfileres 😂:

4º.- Una vez acabado este respaldo, coloqué el siguiente, siguiendo el mismo proceso. Mide de largo 21 cms, y la única diferencia en el acabado es que el remate sí lo cubre por ambos lados y el superior. Os iba a decir que a estas alturas tendría que verse algo así, pero en realidad esto es del paso siguiente, cuando empecé ya con los asientos:

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

5º.- Colocación de los asientos: cada asiento se compone de dos planchas del mismo cartón pluma de 1 cm, que no llega a los 10 centímetros de lado. Medidlas con calma, para que se adapten a la base que ya tenéis hecha, y contad con que esos milímetros de menos son los que ocupará la tela de forrado, es decir, si medís 10 cms exactos, al final acabarán sobresaliendo por los los lados. A la hora de forrarlos, podéis dejarlos planos sin más, simplemente cubriendo con tela la parte superior y luego el contorno, igual que hicimos con el respaldo o podéis meter espuma para dar un efecto un poco mullido. Como os decía antes, la espuma del cojín no me gustó demasiado, porque tenía demasiados grumos y nudos, y se notaban bultitos al colocar la tela encima. Esto con las otras opciones que os di no pasa (mirad si no el tutorial del sofá verde), pero si no os queda más remedio, la solución que yo encontré fue la de envolver la espuma antes en un poco de papel de cocina. Ya sé que le quita mucho glamour, pero es lo que hay 😬:

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

Después se tapa con la tela, con más o menos tensión dependiendo de lo acolchado que se quiera, y a continuación se pega el borde, en mi caso una tira de tela doblada por ambos lados. Fui colocando cada asiento, para comprobar que no me pasaba de dimensiones:

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

Y una vez terminados, los encolé a la base a conciencia y donde pude metí alfileres. Creo que pesa más por el metal que por otra cosa, 😂. Pero quedaron bien asegurados y lo importante, ninguno sobresale de la base 💪💪:

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

6º.- Colocar los cojines. De ancho miden 10 centímetros y de alto ocho, pero no os olvidéis de añadir el dobladillo. Eran tantos que fui a por la máquina de coser, que llevaba olvidada en el altillo desde la mudanza y se ve que usarla es como montar en bici, no se olvida:

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

De hecho, me vine tan arriba que preparé otros en color para combinar, pero esos ya os los enseñaré más adelante, que por hoy creo que ya llega. Parece mentira, pero me ha costado la vida acabar 😂😂. Iba a hacer foto diorama chachi guay, pero es viernes y la semana me ha dejado sin energías.

Así que hasta aquí todo lo que tengo que contaros de cómo hacer un sofá para Barbie, espero que lo disfrutéis mucho y que a partir de esta base deis rienda suelta a vuestra creatividad, introduciendo todas las variantes que se os ocurran, en dimensiones, formas y colores 🤩🤩🤩:

Tutorial. Cómo hacer un sofá esquinero para Barbie

¡Feliz Navidad! Otro polvorón, arfavó

Os escribo recién llegada de casa de mis padres, mientras busco ocupación que me haga más llevadera la digestión de la comida…porque por si no lo había comentado ya por aquí, soy lo que comúnmente se conoce como una tragaldabas. Recuerdo ver a mi abuelo de pequeña y pensar, pero cómo puede comer tanto…y ahora, de mayor, entenderlo perfectamente. Hecha esta confesión, vamos al lío. Este año, sin que sirva de precedente, me ha dado tiempo a preparar un diorama elaborado de Navidad, y de tener incluso fotos para elegir 🤗.

Feliz Navidad 2021
Primera foto navideña, muy WIP

¿Y cómo lo he conseguido? Pues por una parte, con esto de ser nuestras primeras Navidades en el piso (las del año pasado no cuentan), me flipé un poco a lo Martha Stewart y empecé a llenarlo todo de ramos navideños, como éste que os dejo de ejemplo (y que lo mismo me pasé con la saturación de la imagen), porque a este paso se me marchita y no me lo ha visto nadie 😂😂:

Ramo navideño.

Por otra, con lo feo que se estaba poniendo todo con la variante ómicron, para no arriesgar las reuniones familiares de estos días, decidimos salir sólo para lo imprescindible, así que algo tenía que hacer por casa para estar entretenida, porque yo, de limpiar/ordenar, pa-so. La cosa es que después de conseguir el mini-árbol de la primera foto (chamaecyparis ellwoodii, creí que no encontraba el nombre en la vida), me entró el gusanillo de montar una decoración «natural», así que me pasé de nuevo por la floristería que tengo cerca de casa (salida imprescindible también), para más material:

Feliz Navidad 2021
El arbolito es un poco flojeras, un par de horas con las bolitas doradas y ya decae.

Y aunque aproveché para pasarme también por el bazar chino (esto ya no sé si cuenta como imprescindible), al final casi lo solucioné todo con un par de ramas (abeto y tuya) y un poco de espray dorado. Básicamente, el proceso antes del espray, fue el de este collage:

Proceso decoración chimenea

Las fotos no son muy allá, pero la verdad es que en un principio no contaba con publicarlas. Y os aseguro que el resultado, en relación al esfuerzo que requiere, no puede ser mejor:

Feliz Navidad 2021
Fue quitarle las bolas al arbolito y que volviese al sitio, menos mal.

Como la repisa de mi chimenea es muy pequeña, casi no cabía nada más. Eso sí, siguiendo el rollo dorado/ostentoso del diorama, le metí cuanto candelabro dorado encontré…y hasta pinté de dorados los que tenía de Barbie del año de la castaña (los de las esquinas), que se van a quedar así para siempre, que me gustan mucho más. Pero a estas alturas, tenía yo una espinita que no me había podido sacar, y es la de hacer una reproducción en miniatura de los polvorones (o mantecados) de Felipe II. Para que lo entendáis, si hay un meme que me represente en estas fechas, es éste:

Desconozco su autor, pero tiene mi más profunda admiración de por vida.

Como ya os he contado alguna vez, consecuencia de un aciago accidente acaecido hace años, tengo prohibido usar el horno de casa para cocer Fimo. Así que sin ser capaz de prometer que esta vez iba a quedarme en la cocina mirando al horno hasta que estuviese listo, decidí que la reproducción iba a limitarse al empaquetado exterior. Que sí, que usé fimo para el mantecado, pero sin cocerlo ni empolvarlo para darle un efecto realista, porque la idea no es exponerlos abiertos. Y total, aunque los deje sin hornear, estoy convencida de que en poco tiempo se va a quedar como una piedra. Los pasos son los siguientes:

1º.- Descargad el archivo pinchando aquí: Felipe II

2º.- Imprimid sobre papel de seda. Por cierto, para que aguantase el proceso, yo lo pegué por los extremos sobre un folio normal. Luego cortad haciendo tiras por los dos extremos del envoltorio.

3º.- Amasad de forma cilíndrica un poco de Fimo, e id cortando haciendo toros. Procurad que el diámetro alcance a cubrir la circunferencia que rodea la imagen del rey.

4º.- Envolved como si fuese un caramelo. Os dejo unas pocas fotos del proceso y de un mantecado, por si os animáis a pintar uno.

Tutorial polvorón.

Si me habéis hecho caso a todo, os quedará algo tal que así:

Polvorones.

Y ya con los polvorones listos (sí, ya sé que son mantecados, pero en mi casa los llaman así) ya sólo faltaba preparar la mesa de Navidad.

Navidad 2021

Sin comida, por lo que ya os acabo de decir del Fimo, el horno y el accidente, pero como mucho dorado y verde:

Señoras celebrando la Navidad 2021.

Ellas me han quedado muy al estilo de las señoras de principios de los 90’s, pero la ocasión lo merece. Y hasta aquí la entrada de hoy. Espero que estéis disfrutado mucho de estos días, que los podáis compartir con los que más queréis…y juntad energías para la del año próximo, en la que ojalá no tengamos que hablar de contagios, mascarillas, test ni distancias de seguridad 💪💪💪!

Y antes de despedirme, eso sí, referencias de lo referenciable (el resto a saber de dónde lo saqué):

Marcia Harrys: Sofá, biombo dorado, mesa auxiliar negra y dorada, cómoda oriental, espejo negro.
Zara Home: alfombra dorada, mesas de mármol.
Me and House: sillas Cesca, platos, carrito verde de la primera foto.
Integrity Toys: Tocadiscos, botella de champagne.
Re-Ment: miniaturas de cristal.


Decíamos ayer…Viaje a Salamanca

Tenía yo un arranque estupendísimo (aunque algo pedante) con Fray Luis de León y su consabida anécdota (salía en el Trivial y todo), hasta que los de ABC han venido a chafármela con su rigurosidad histórica. En cualquier caso, volviendo a la idea original, este «decíamos ayer» viene a colación de mi práctica habitual de retomar viejos borradores para las publicaciones del blog, y de la que aún os hablé en el último post. Ahora mismo tengo unos veinte borradores, de los que, medianamente escritos, puede haber prácticamente la mitad, vamos, que estarían a un par de correcciones de párrafos, depuración de chistes malos y edición de las fotografías. El problema es que creo que aún así, con todo esto último solucionado, muchos seguirían sin servirme. Es decir, publicar hoy «Nuevo pedido de SquishTish», que edité por última vez en 2015, como que no lo veo…

SquishTish, 2015.
Por no dejaros con la intriga, pedido de SquisTish en 2015. Sólo una mira a cámara, así que creo que ya sé el porqué de no publicar entonces 😂

Sin embargo, en éstas estaba, cuando pensando precisamente en esta cita, me acordé de que mi último viaje con colegas, en aquella vida pre-Covid tan feliz y despreocupada que teníamos, fue precisamente a Salamanca. Pero mejor os pongo en situación: mi grupo compis de promoción de la opo (soy una chaponcilla, sí), cuando se nos acabaron las bodas como excusa para juntarnos, organiza/ba todos los años, al menos, un viaje de grupo. Generalmente a casas de turismo rural, donde Cristo perdió la sandalia, con pisci y demás atracciones para que sus retoños estén entretenidos; pero también, cuando hay suerte, a capitales de provincia, con agenda adulta más molona. Y digo cuando hay suerte, porque suelen estar mejor conectadas con este maravilloso noroeste en el que vivo, no porque no me guste estar en una casa aislada, rodeada de críos, sin poder decir ni un taco…porque además de tener unos niños monísimos y saladísimos, están muy bien educados. Y es verdad, palabrita del niño Jesús, y no lo digo sólo porque a veces hasta me lean 😜.

En algún lugar de Castilla
Ya no me acuerdo si es en Castilla la Nueva, la Vieja (no os enfadéis, es que en mi clase del cole los mapas aún no estaban actualizados, y siempre me hizo mucha gracia el nombre), un área de servicio o la casa de turismo rural, pero la foto es de 2014, en una de esas juntanzas rurales de las que os hablo.

Pues justo hace un par de años, por el puente de Difuntos que ahora tenemos a las puertas, tocó viaje molón a Salamanca. Y lo de molón no fue sólo por el destino (que qué ciudad más bonita), sino porque, además de la compañía (son chicas muy majas y sus familias también), tuvimos la suerte de tener una cicerone estupenda. Vamos, que además de visitas culturales nos pusimos las botas comiendo y bebiendo, porque mi amiga Raquel, que se ocupó de organizarlo todo, es que vale un Potosí.

Viaje a Salamanca, 2019.
Aquí casi a las puertas del hotel, que veis al fondo.

Nos alojamos en el Hotel Abba Fonseca, muy céntrico y bien situado, muy apañado y con un precio muy razonable. Vamos, que si volvemos este siglo, no descartamos repetir. Y mirad si la ubicación era una maravilla, que justo al otro lado de la calle tenía el Colegio Arzobispo Fonseca (y era fácil aparcar, que me saltan las lágrimas al recordarlo):

Viaje a Salamanca, 2019.
Qué pena tener aún el móvil viejo… Por cierto, como siempre, lleva pañuelo de Victoria Barbie Designs, pantalones de Clear-lan y abrigo de Elenpriv.

Con unas vistas alucinantes de la Catedral, porque si bien mi móvil de entonces, lo que es las fotos en automático, las sacaba un poco regulinchi, si tenías tiempo para fuchicar en el modo manual, te permitía hacer fotos nocturnas como ésta:

Viaje a Salamanca, 2019.

Y diréis, pues tampoco está tan bien. Cierto, pero es que perdí la original cuando la tarjeta SD se me fue a la porra este verano, así que todo lo que estáis viendo hoy son copias bastante mal editadas que se salvaron de milagro por irse a otra carpeta de guardado. Pero volviendo al tema, nuestra guía nos tenía preparado de todo, en especial, pateos por la ciudad:

Viaje a Salamanca, 2019.
La gabardina es de Clear-lan y el bolso de Integrity Toys.

Con parada obligada en la Universidad y las Escuelas Mayores, de las que ya no tengo fotos de interior, por lo que os acabo de contar de la SD, #shameonme:

Viaje a Salamanca, 2019.
La foto es un descarte recuperado, pero no podía dejar de publicar esa ubicación, 🙈🤣

Y claro, en nuestro itinerario no podía faltar tampoco la Catedral. Si tenéis ocasión, no perdáis la oportunidad de hacer la visita Ieronimus, que incluye salas, torres, terrazas y triforio desde la balaustrada superior:

Viaje a Salamanca, 2019.
Viaje a Salamanca, 2019.
Terraza de la Torre Mocha.
Viaje a Salamanca, 2019.
La estancia más elevada, donde cuelgan las campanas.

Viaje a Salamanca, 2019.
Este es el recorrido por la balaustrada superior de la Catedral Nueva, un pasote.

Y además, como os digo, mucho paseo con terraceo, cafés y copas, que ya estamos todos en la edad. Vamos, lo que viene siendo el turisteo con amigos:

Viaje a Salamanca, 2019.

Y poco más que contaros, que me entra demasiado nostalgia, por lo que hasta aquí mi crónica de hoy. Añadir sólo que en las últimas fotos viste vaqueros y gabardina de Clear-lan y jersey de Imida Dolls. Los complementos (gafas y mini móvil) son originales de Barbie, y el paraguas lo conseguí en ebay, en una tienda de Hong Kong.

La verdad es que hubiese estado genial hablaros de los restaurantes y locales que visitamos, porque realmente nos pusimos las botas, pero al perder las fotos de ese viaje, no tengo manera de acordarme sin tener que darle la lata a nadie. Si eso ya actualizaré la entrada para el mes, año o década…pero por hoy me despido. Sed felices y disfrutad de lo que queda de domingo 😘.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Creo que ya os lo he dicho alguna vez: suelo usar los borradores de WordPress como bloc de notas. Así, cuando se me ocurre algo que contaros, empiezo a escribir, aunque sólo sea un par de líneas y un título, y lo dejo ahí guardado a la espera de más tiempo o inspiración. Esta mañana, me he encontrado con el borrador de la entrada que ahora estáis leyendo, que edité por última vez nada más y nada menos que en 2015😱…vamos, que casi ya ni me acuerdo del viaje y para colmo las fotos que hice entonces son un poco un  horror. Y esto último ya lo he vivido, porque cuando compartí las fotos de Londres, aunque el retraso no fue tan exagerado como el de esta vez, me llevé un currazo considerable recuperándolas con Snapseed y otros programillas de imagen, porque chicos, admitámoslo, hay que ver lo que han avanzado los móviles en cosa de pocos años y lo poco apañada que era yo entonces.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

En fin, que después de horas de búsqueda entre los archivos de fotos (yo lo guardo todo, absolutamente todo, no veáis la Diógenes digital que estoy hecha 😅), conectando móviles viejos, discos duros externos y demás…por fin aparecieron los originales y, lo que en un principio iba a ser cosa de repasar el puñado de fotos que compartí en su día, se me ha ido un poco de las manos al comprobar cómo mejoraban exponencialmente si después de editarlas aún se le ponía algún filtro de Instagram.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
Sigue sin ser perfecta, pero teníais que haberla visto antes  😅

Así que, hecha esta introducción para que valoréis en su justa medida lo mucho que me lo curro por mis lectores, ahí va la sesión, empezando por Brujas, nuestra primera escala de ese día, donde tomé las fotos que estáis viendo.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Conocida como la Venecia del norte por sus canales y puentes, es una ciudad adorable, a la que se llega en nada desde Bruselas en tren, lo que la convierte en un destino turístico imprescindible e ineludible. Lo llenas que estaban sus calles lo dejaban bien claro.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

No sé cómo será la cosa en estos tiempos Covid, pero cuando llegamos, aún siendo un día lluvioso de junio, había mareas de gente. Ya sé que no se ven en las fotos, pero es lo bueno de ir con dos guías, que siempre encuentras rutas alternativas 😜.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y en ellas aparecen recunchos llenos de encanto donde sacar fotos, que menos mal que no borré en su día 😅, como estos pequeños canales y callejones sin salida.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

O estas otras, haciendo equilibrios, en las que podéis ver dónde se apoyó, gracias a las deportivas de los Accesory pack de las Barbie Basics de hace ya unos diez años, que son bárbaras para que se aguanten solas en pie:

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y lo que estaba intentando:

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
El cielo ya anunciaba la lluvia que nos iba a caer…🙄

En fin, que ese día paseamos mucho y comimos mucho chocolate…porque descubrí una de las mayores lambonadas del mundo: los puestos ambulantes de Godiva, con fondue de chocolate y fresas…no, si al final va a ser que sí me acuerdo bien de este viaje 😁

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y de ahí que nos fuimos ya a Gante, apurando al máximo el día. Esta vez la foto es de las antiguas, porque no he podido encontrar la original, así podéis comparar 😉:

Estación de St. Pieters (Gante / Gent).

Y en Gante, fotos, pocas, porque acabamos mojados como pitos. Aún así nos dio tiempo a dar un paseo por la ciudad, siguiendo nuevamente las rutas recomendadas por la guía.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
Y pensar la de paraguas que conseguí luego y lo bien que le hubiesen quedado…

De hecho, la tengo delante ahora, mientras escribo, y las hojas de Gante están arrugadas de haberse empapado bien en su día 😅

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Por cierto, que como hace mucho que no sale, lo mismo ya no os acordáis de ella. Es Kenzie Mystery Squad, con reroot de Vanelg1 y maquillaje retocado por mí, que viste camisa y pantalón de Clear-lan, el pañuelo creo que era de un muestrario y la cámara es un llavero que podéis/podíais encontrar en la web de Lomography. No hay foto detalle, porque ya no sé dónde está nada…no veáis qué disgusto tengo con lo de la camisa…😪

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

En fin, que espero que hayáis disfrutado de la entrada de hoy. Desde luego que otras veces soy más selectiva con las fotos…al menos intento no repetir postura 😅.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
Nota mental: colocar bien manos y brazos.

Pero sinceramente, creo que esta vez tenía mono. Demasiado tiempo sin viajar. Demasiado.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y con ésta, que creo que es una de mis favoritas, ya me despido. Me temo que ya no estoy acostumbrada a escribir en WordPress y, por si fuera poco, han cambiado modos en la edición…vamos, que lo mismo estoy montando un caos con las fotos, con lo que me convendría ir publicando ya por si hay mucho que arreglar.

Tenéis mi palabra de que habrá tercera parte, espero que esta década.

También os echo de menos 😘

Llenando estanterías

Os comentaba ayer por Facebook que, siendo consciente como soy de mi tendencia a la acumulación (Diógenes limpito lo llamé), en la reforma del piso he sido previsora y lo hemos dejado bien provisto de armarios y estanterías. Una de ellas ya la conocéis, porque es donde he colocado una buena remesa de muñecas de mi colección, con la intención inicial clara de que mi pequeña obsesión no saliese de esa habitación. Pero la realidad es que por mucho que las he apretado, no me caben ni de lejos, y esa necesidad imperiosa de espacio contrasta con que aún queda alguna estantería libre más por casa, que es una pena no utilizar:

Llenando estanterías

Ahora bien, no se trata de llenar todo de muñecas: una cosa es acumular en armarios (ojos que no ven corazón que no siente), y otra muy distinta empachar la vista con muñecas por todas partes. Además, esta estantería está fuera de mis dominios, en la parte de casa abierta al público, así que ya se trata más de decorar que almacenar. Y ahí está la idea. Como veis, tengo a ambos lados, cubiertos por puerta de cristal (la protección es impepinable, que no me gusta limpiar), tres estantes que forman unos cubículos cuadrados ideales para la altura de una muñeca, en los que puedo montar unos dioramas estupendos que, como ya seguro ya sospechabais, van a ser mi objetivo. Tened en cuenta que en los últimos años me he hecho con una colección de muebles ingente que languidece guardada en cajas, porque en la casa 1/6 que estoy montando, por muy grande que sea, caben muy pocos. Así que ante tales premisas, este fin de semana, a modo de prueba, me he decidido a empezar por uno de estos dioramas, con la esperanza de que si el resultado me gusta, ir a por el resto.

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Lo primero ha sido cambiar de impresora, ahí os dejo captura de mi despedida en Instagram 😅. Con la vieja, ya os digo que este proyecto sería imposible. Lo segundo, preparar el forro de las paredes, porque con lo que me costó lacar este mueble (no sólo económicamente, sino muy en especial anímicamente), como para cargármelo ahora. Para los laterales utilicé cartón fino (aproximadamente milímetro y medio de grosor) y para el fondo, al que quería dar un poco más de compostura, cartón pluma de 5 milímetros. Para cortarlo me adapté al hueco concreto:

Llenando estanterías

Se trata de un mueble antiguo muy irregular, y la verdad es que tampoco es que el carpintero encargado de la restauración/actualización estuviese muy fino (no es momento de extendernos aquí en eso, pero que sepáis que me mató a disgustos toda la reforma). Esto me supone que cada plancha sirve única y exclusivamente para el hueco que va a ocupar, lo que es una lata, porque empecé por el más bajo por comodidad, con idea de dejarlo montado en una parte más alta, y ya no va a poder ser sin cortar de nuevo. El hecho de que no sean fácilmente intercambiables implica otro contratiempo, el de tener que tener muy clara la distribución de los dioramas ya desde un principio, y ahí con los cartones cortados, me encontré además con el síndrome de la hoja en blanco, o más exactamente…¿por cuál diseño empiezo? 😱. Pues nada, pillé revista de decoración de este mes: todo paredes monocolor y limpias, no se puede ser más aburrido…así que repasé mis dioramas hechos, nada, seguía sin decidirme… y al final fue al aseo de casa y así lo resolví:

Llenando estanterías

Digo yo que si me convence para pegarlo en una pared de verdad, qué menos en una de mentira 😂. Y en esta foto podéis ver un poco mejor como va el proceso de pegado. Como uso folios autoadhesivos, la cosa va bastante rápida una vez se empieza:

Llenando la estantería

Como siempre que se me ocurre una cosa de éstas es sábado por la tarde con muchas tiendas cerradas, por ahora ni zócalo ni suelo. Tampoco es algo que me apure mucho, porque soy un tapón y desde mi perspectiva sólo se verían los dos más bajos, con lo que tengo tiempo para pensarlo 😜

Llenando la estantería

Pero vamos, la prueba me gusta. Además, el diseño del papel, permite infinitas combinaciones de muebles. Ahora he dejado el armario, porque me gusta tenerlo a mano y ocupa bastante, pero posiblemente acabe en un estante más alto, desde el que se puede ver bien igualmente, y en los más bajos monte escenas con sofás o consolas bajas:

Llenando la estantería

Y la verdad es el el diorama no llama la atención, visto el mueble en su conjunto:

Llenando estanterías

Y con esto, os dejo, que mañana es lunes y tengo que empezar a mentalizarme y aún quería subir unas cosas al trastero. Disfrutad de lo que os queda de fin de semana.

Hola, ¿hay alguien ahí?

Casi mejor pregunto, un poco a lo Bob Geldof en The Wall, porque después de tanto tiempo si pasarme por aquí, me cuesta un poco romper el hielo otra vez. Vamos, que empezar a contaros mis tribulaciones como si nada hubiera pasado, me da algo de apuro. Y fijaos si ha pasado tiempo, que estamos ya acabando marzo y va a ser mi primera publicación desde antes de Navidades, que ni os felicité, como por supuesto tampoco os deseé lo mejor en el Año Nuevo.
#ShameOnMe #MenosMalQueTengoInstagram

Feliz Año Nuevo

Mucha excusa no tengo, porque casi no me he movido de casa, pero es que ando sin ganas de nada. Siempre he sido muy fan del «no hacer nada», porque en mi caso ese «nada» se refería exclusivamente a trabajar y otras cosas de provecho. Tener una tarde libre, para mi significaba entregarme al frikismo más absoluto, montando dioramas, miniaturas, combinando modelazos…pero ahora hasta eso me da pereza. Mis tardes son trabajar lo que no me dio tiempo en la ofi (que es mucho, porque no sé vosotros, pero a mi de un tiempo a esta parte, concentrarme me cuesta horrores) y luego ver series por la tele, cual Vicepresidente del Gobierno. Y ya os digo que no me cunde vivir así, por lo que me he impuesto acabar este finde con una publicación nueva en el blog. A ver si así le vuelvo a coger el gusto y me tenéis más por aquí. No me ha funcionado con la bici estática, pero quién sabe con esto 😂.

Y ahora, tras el momento lamento, os cuento a qué (poco) me he dedicado por aquí este tiempo. Tras años de planes, por fin he empezado mi súper casa de muñecas, que os he ido enseñando un poco por Instagram y Facebook. Aún está en una fase muy inicial, pero mi idea es hacer una planta baja cerrada, que dedicaré a almacén de muebles y complementos de dioramas, un primer piso (ya visible) con cocina y salón, y una segunda planta, abuhardillada o ya veremos, con dormitorio y baño, con lo que va a ser casi tan alta como yo. Mi familia se ha emocionado con la idea, así que por Reyes mi hermano me regaló la sierra de calar que veis ahí encima (luego se arrepintió porque sabe que soy un poco torpe y que los dedos no vuelven a crecer) y mi padre un taladro, y ahora me siento una manitas empoderada. De hecho, arranqué con la estructura muy rápido, aunque ahora lleve meses atascada, y ya los primeros días se veía tal que así:

Primera fase. Empezando mi casa de muñecas.

Usé tableros de MDF, de tamaño estándar porque quería comprarlos por internet y no tener que ir a la ferretería, ya sabéis, cosa de la pandemia. Pero fue un error, Leroy Merlin tiene una atención online de pena (ya no dejo ni el link para que no caigáis) y resulta que en mi ciudad hay un BricoCentro donde te cortan a medida, los tableros están casi regalados y además son majísimos. Pero eso ya os lo contaré otro día y así tengo excusa para volver a pasarme por aquí.

Y como os decía, el primer piso lo tengo ya bastante perfilado:

Me faltan aún los huecos de la ventana de la cocina y la entrada, por lo de la torpeza. Lo mismo los dejo marcados y cuando se pueda visitar a la familia sin riesgo ni mascarilla, intento convencer a mi padre para que me los corte él, ahí echándole un poco de morro. También es cierto que como lo mío es improvisar, tener la casa parada me deja tiempo para meditar mejor el próximo paso, en especial el tema cierres y bisagras; básicamente como me ha ocurrido con el bajo, cuyo diseño (mental) he cambiado completamente desde el primer día, pero con una premisa clara, la versatilidad. No tengo sitio para otra casa así que ésta ha de transformarse de forma sencilla y rápida:

Como podéis ver, las medidas del salón me permiten utilizar cualquiera de mis paredes de dioramas antiguos (el azul y el de la chimenea). Y la cocina es un módulo extraíble, así que cuando me aburra de ella puedo cambiarla sin problema o simplemente ampliar el salón. En fin, lo dicho, un mundo de posibilidades. Pero por ahora a disfrutar de ella:

De hecho, como es la parte más definida (aún faltando la ventana y completar la decoración de la pared), tanto me he chalado con ella, que esta temporada me he dedicado a comprar miniaturas y ya tengo casi más utensilios 1/6 que en mi casa de verdad. Aunque bueno, contando con lo que yo me dedicaba a cocinar antes del confinamiento, tampoco tiene mucho mérito 😂😂. Pero es que por favor, mirad qué locura de minis:

Mini T-fal

En fin, que lo mismo sí voy a tener más cosas que contaros. Un abrazo inmenso, intentaré estar más por aquí, pero mientras tanto cuidaros mucho y sed todo lo felices que podáis. Ya sabéis, al igual que ir al baño, nadie lo puede hacer por vosotros 😜.

Barbie, Rosa Clará, Sita Murt y las casualidades de la vida

Vivía feliz en Barcelona, hace ya más de diez años, cuando con ocasión de los fastos mundiales por el 50 Aniversario de Barbie se celebró, en el Pabellón Italiano de Montjuïc, la Exposición Generación Barbie. Tal como lo describió la nota de prensa de Europapress, se trataba de un montaje original y muy elaborado, que mostraba las obras de las cincuenta autoras, además de vídeos y textos que definían la personalidad de Barbie, y que después de una anunciada fiesta de inauguración, abriría al público el día siguiente. Añadía también que se trataba de «cincuenta mujeres que destacan en el mundo profesional, cultural y artístico, que se han unido a la celebración del 50 aniversario de Barbie y han creado una obra relacionada con su actividad profesional que rinde tributo a la muñeca. Con generosidad, entrega y una especial percepción del mundo que las hace únicas, han enriquecido los matices de la personalidad de Barbie, aportando nuevos temas de reflexión, sueños y fantasías, recuerdos e ilusiones y, lo más importante, el latir de sus emociones».

Y después de semejante descripción (el latir de sus emociones, ¿en serio?), ahora preguntaréis…¿qué tal la expo? Pues no tengo ni idea, hoy voy de cuñada total. Me pasé a curiosear por allí antes de tiempo, el día de la inauguración misma, cuando no estaba aún abierta al público general, y lo único que pude ver fue a los VIP saliendo del recinto; además, por entonces yo ya tenía miopía, así que ni siquiera los distinguí bien y eso que había algunos de los que soy muy fan 😅. Y semanas más tarde, cuando pensé en volver, ya había concluido. El tiempo vuela cuando se está ocupada y yo, de siempre, soy un despiste con patas. Eso sí, os confieso que tampoco lo lamenté demasiado entonces, porque con estas cosas era (y soy) un poco reticente y como hoy estoy con la mala baba subida y no todo va a ser positivismo en este blog, os voy a contar el porqué. Primero, porque Barbie llegó tarde a España (demasiado), así que estas mujeres, salvo contadas excepciones (Alaska, gracias por existir), probablemente fueron generación Nancy (por poner una, no entendáis esto como un desprecio, por favor), con lo que sus rollos y reflexiones intrusistas (que no han jugado con Barbie en su vida, Hulio!), además de interesarme poco, me aburren bastante; segundo, porque como ya empezáis a sospechar después de esto que acabo de escribir, soy del sector #Barbintegrista, y ver que cogen cualquier playline cutre y mal peinada para customizar, porque como no tienen ni idea, no distinguen una de otra, me enerva de una forma…ufff, ya estoy tecleando fuerte. Tercero, porque no me las creo (aquí además de integrista, soy un poco mala persona), me imagino a su relaciones públicas/agente comentándoles: oye, tenemos evento, de Barbie, sí, sí, la muñeca, lo vas a pasar pipa, que sí, va fulanita también, verás, además vas a salir en prensa y al menos cuatro revistas de moda, sí, no te preocupes por eso, piensa cualquier discurso inspirador/empoderador y ya está, no te metas demasiado con ella que esto es patrocinado…ah, y hay que preparar una muñeca en miniatura, sí, sí, que no te preocuuuuupes, cualquier cosilla, pero piensa que es para promocionar también tu última colección, no creo que sea complicado, ¿aún tienes a aquella becaria?…Y es que a esas alturas de mi vida ya había visto demasiadas #BarbieVestidasPor como para que mis expectativas fuesen muy bajas, aunque he de reconocer también (que ya se me va difuminando la mala leche a medida que escribo), que en los últimos años están mejorando mucho. El factor @barbiestyle se nota, vaya si se nota.

Pero volviendo al tema, que hoy me pierdo con tanto haterismo; entre este popurrí generacional, había varias diseñadoras de moda que nos brindaron con la versión mini de sus creaciones, quedando desde entonces dos en mi memoria, la Barbie de Tous, porque con ella se curraron más de lo habitual la idea de la customización, haciendo una mini Rosa Oriol muy graciosa, y la de Rosa Clará, porque en la época fue una de las que más difusión tuvo en medios:

Barbie Rosa Clará y Barbie Tous
Aquí fotos oficiales de ambas

Y la casualidad que da título a esta entrada es que el otro día, ojeando la web de ventas de segunda mano, me fui a encontrar con la de Rosa Clará, y tras meditarlo unas horitas (las novias no son lo mío), ahora está mi casa ocupando armario 😅:

Barbie Rosa Clará

El vestido está muy bien cosido, aunque como dice mi amiga Vane, para ser Rosa Clará, ya se pudo haber buscado un modelo más trabajado. Y es que la verdad, se limitaron a plantarle un palabra de honor con mucho volante a una Silkstone Debut, sin ni un solo complemento específico, tipo velo o ramo, sin adaptar su maquillaje y sin cambiar siquiera sus joyas originales, aros y pulsera. Por cambiar, no le cambiaron ni los zapatos, que pintaron los que traía la muñeca:

Barbie Rosa Clará, detalles.

Al menos es una Silkstone, que siempre da un poco de nivel al resultado y encima ahora están en fase revalorización. En cualquier caso, el vestido se puede sacar fácilmente y poner a otra modelo:

Barbie Rosa Clará


Y digo al menos, porque rebuscando entre otros productos del vendedor, aparecía otra Barbie, con pinta de pertenecer a la misma exposición y que, tras un rato de investigación online, efectivamente, resultó ser la de Sita Mur, y como ya habréis sospechado a estas alturas, tras meditar otro rato sobre la conveniencia de seguir tirando más cuartos, se fue pa la saca también:

Barbie Sita Mur

La foto azul es del vendedor, le sigue la oficial y, la tercera, es de un desfile. Viendo la azul tenéis que reconocer que le eché valor: un horror de muñeca, con cara de lado y brillante de laca, e iba a decir también mal peinada, pero sería injusto con lo que se han esmerado en ella, porque conseguir que aguante en ese tipo de pelo, tantos años, tiene mérito…Pero vamos a lo importante para mí, la ropa, ¡ay! ¡la ropa! tenía una pinta estupenda. Y, aunque tengo por consigna mantener la integridad de las creaciones OOAKs, sin transformarlas ni lo más mínimo para respetar la visión creadora del artista, en este caso ya os digo que tengo claro que este respeto se limita a su ropa 😅 . Por ahora se lo lleva esta rubiales, pero ya le buscaré modelo definitiva:

Barbie Sita Mur

Y es que la primera impresión no me engañó, la ropa es una maravilla. El vestido es toda una delicia, forrado y muy bien rematado, vamos, que se nota el mimo y el cuidado en su confección. ¡Hasta trae medias! y la chaqueta de punto, básico al ser un modelo de Sita Murt, remata un conjunto muy armónico; vamos una compra perfecta.

Barbie Sita Mur
Repetid conmigo, para hacer fotos hay que llevar las gafas puestas.

Si les hubiesen dejado una muñeca mejor como base, habría sopapos por ella, eso desde luego, así que gracias por quedaros con una Fashion fever, fea como pegarle a un padre y que así pueda ser ahora parte de mi colección 😘 . Por cierto, hay que ver cómo se cierran los círculos, ¿eh?

Barbie Sita Mur

La Barbie Fashion Model Collection se despide

Como ya sabréis a estas alturas (lo mío no suele ser la actualidad), este 2020 marca el final de la Barbie® Fashion Model Collection, la mitiquísima línea que, de la mano de Robert Best, puso foco en el coleccionista adulto a través de la idea de la muñeca/maniquí, en la que se reinterpretaban modelos clásicos, con acabados muy cuidados y detallados complementos, lo que sirvió para llenar nuestras vitrinas y estanterías de haute couture escala 1/6 (y ya podéis respirar, que viene un punto 🤫).

City Smart Silkstone

Como soy una batallitas, ya os conté por aquí hace años, cómo las Silkstone fueron las «culpables», en gran medida, del tipo de coleccionista que soy hoy, y si bien es cierto que toda relación larga se va enfriando (a ver, que llevan a la venta ya 20 años), y que durante este tiempo se va cambiando y ya no se es como al principio (de verdad, ¿hacía falta articularlas así?), y pueden aparecer nuevas ilusiones (ay, Poppy), no deja de darme pena quedarme sin la posibilidad de seguir acumulando sus (generalmente) estupendos modelazos. Así que lo que lo único que me queda a estas alturas es pensar que las cosas es mejor dejarlas con dignidad, sin alargar lo inevitable, y precisamente de eso voy a hablaros en este post de hoy. O más concretamente voy a contaros qué me han parecido las últimas Silks que han llegado a mi casa y si realmente son una buena despedida.

Barbie Silkstone The Best Look

Y voy a empezar por la que más expectación me creó, la The Best Look, un gift set en principio como los de antes, con una pelirroja imponente que nos retrotraía a las mejores épocas de esta colección. Que la idea muy guay, cierto, pero la ejecución, ¡ay, la ejecución!, pues regulinchi, no os puedo mentir. El primer chasco, el pelo. La melenaza de las fotos promocionales, ni está ni se le espera: vamos, que se le ve el cartón. Que si no dan ganas de llorar es porque este 2020 nos tiene ya curados de espanto y yo además, de pequeña, ya sobreviví a las Congost:


Si la comparativa se salva un poco es porque la foto la saqué sin casi luz y después de lavarle el pelo y peinárselo estratégicamente, pero ya os digo que cuesta cubrirle bien el cogote.

Superado este primer disgusto, vamos a por la ropa. El tejido del traje chaqueta es bastante sencillo, pero la verdad es que le sienta como un guante. Le he quitado el broche negro interior más alto, porque abultaba demasiado y no se nota su ausencia, al contrario, la chaqueta se sostiene perfectamente y sienta aún mejor. Y si ya les ponéis las pieles en el cuello el modelo queda perfecto. Mis pieles vienen un poco mal rematadas, pero se ve que es cosa de mala suerte accidental (no enganchó bien el pespunte del forro), no como lo del pelo, que no creo que se salve una.

The Best Look Silkstone Barbie

Del conjunto a mayores, el body es pasable, aunque lejos de la calidad de otros tiempos, pero la falda + enagua parecen encargadas directamente en Aliexpress. Ay, ay, ay, si hasta la caja de zapatos les ha quedado cutre:

The Best Look Barbie

Así que mi recomendación de esta muñeca va a depender mucho del precio. Desde luego, si pagáis más de 100 euros por ella un poquillo os va a doler. Si menos, vale la pena tener esta carita en vuestra vitrina:

The Best Look Barbie

Otra de mis incorporaciones recientes es la Best In Black, aunque yo prefiero llamarla Lina Morgan. Mi abuela era (y es) su fan de póster, fue a verla un montón de veces al teatro y tenía todas sus representaciones en VHS que, como nos puso como un millón de veces, os puedo decir sin temor a equivocarme, que para esta muñeca se han inspirado en su personaje recurrente de muchacha enlutada venida del pueblo. Pero en guapa (sin llamar fea a Lina, ojo, que mi abuela me mata):

Best in Black Barbie

Porque guapa es tela:

Best in Black Barbie

Lo que la salva, porque el vestido no tiene una calidad demasiado allá, más tieso que poco y sin un mísero complemento. Pero como se vende baratita, no la dejéis escapar 😉

Best in Black Barbie
#ShameOnMe, no le quité ni las gomas que sujetan los zapatos para la foto. Pero estoy vaguísima últimamente.

Vale, acabo de darme cuenta de que me olvidaba de Proudly Pink. Se la compré a Gloria justo antes de la mudanza y aún no le había sacado ni una foto. Iba a esperar al post de la Conven de este año, porque se usó como base para la Extra, pero conociéndome, mejor sacarla ya y luego aprovechar las fotos😅. La caja está en el arcón bajo mi cama, que no funciona, no la cama, sino los muelles para levantarla, así que no hay foto-paquete, al menos por ahora:

Proudly Pink Barbie

No soy especialmente fan de las muñecas de pelos de colores, pero en el mundo BFMC es una auténtica rareza, que sólo por eso, merece estar en vuestra colección. Eso sí, para que luzca medianamente decente en la estantería, necesita un stand tipo Káiser, como de los que os escribí el otro día (menudo arrebato que me ha dado con ellos), si no parece un espantajo. En cuanto a su ropa, me encantan sus botas/medias, por eso que el fajín de la blusa lleve velcro, me parece una temeridad, así que cuidadín al desvestirla. La falda es algo sosota, pero va bien con el resto de las prendas, no tanto como el bolso, que les falló un poco el color. Por lo demás, es un conjunto muy resultón, aunque particularmente, yo le hubiese dado más intensidad al color del pelo y del maquillaje:

Proudly Pink Barbie
Las fotos las he saturado bastante de color, para darles esa intensidad que os comento.

Y hasta aquí mis últimas adquisiciones, pero como creo que tampoco os he enseñado fotos de Black & White Tweed Suit, voy a aprovechar que tengo el diorama montado. Sin duda, tiene una cara más original que las otras (que sí, que es más fea), pero la ropa es significativamente mejor y las cosas como son, su bolso a lo Kelly de Hermès hace años que lo necesitábamos para vivir. Con la pasta en la que salía Grace, y a pelo:

Black & White Tweed Suit Barbie

Bueno, vale, os reconozco que vista su fotogenia en foto, no se la puede llamar fea. Y si os esmeráis en colocarle bien la chaqueta, con algún alfiler puesto estratégicamente, la verdad es que no puede estar más elegante, así que muy recomendable, sin olvidar lo que ya os acabo de comentar del stand:

Black & White Tweed Suit Barbie

Y hasta aquí mis novedades caseras. Tiro los cuartos, pero no tanto, así que faltan algunas de las ultimísimas; para ellas iré esperando a que aparezcan ofertones, porque os reconozco que no me llaman demasiado y, además, no creo que sea solo la nostalgia la que me lleva a considerar que se quedaron muy lejos de lo que fueron antes.

Stolen Magic Barbie
Stolen Magic, vendida en 2005. Elegí su foto porque usé el mismo diorama, no penséis mal 😜

En cuanto a la BFMC, pues ha sido bonito mientras duró, la disfruté muchísimo y, sin duda, vista en perspectiva, es la colección que mejor envejece. Su estilo no es tan coyuntural como el de muchas de las colecciones de Model Muse, que ahora resultan algo pasadas y horterillas (sí, aunque os gusten mucho muchísimo, ir demasiado a la moda es lo que tiene; yo también sufro al reconocerlo). Y si hablamos de calidad, por mucho que alguna tenga cabeza sudorosa o que viviésemos aquel aciago año en que se ponían amarillas, con todo, no tienen esa reducida fecha de caducidad de las de Integrity Toys, que me trae por la calle de la amargura.

The Ingenue
The Ingenue, del año 2007, en que tuvieron cierta tendencia a amarillear. Por ahora la mía aguanta sin problemas hepáticos 💪🏻.

No sé con qué nos sorprenderá Mattel ahora para sucederlas. Paso de criticar antes de tiempo y escupir al cielo, porque sé que al final caeré seguro. Pero mientras, poco a poco, me toca ir consiguiendo las espinitas que faltan. Sin prisas, eso sí. Tengo toda la vida.