Pecadillos veniales…

Que dije que no compraba nada más en una buena temporada, sí. Que tengo aún toda la colección de este año de Poppy por publicar, también. Que ya han llegado las novedades de esta temporada de Mattel a las tiendas, ay. Que con esos precios cuesta resistirse, ay, ay, ay. Que he pecado un poquitito, pues qué se le va a hacer.

Ya os contaba hace tiempo que como buena yonki que soy, no le hago ascos a nada, y soy francamente comprensiva con el cutrismo de estas muñecas…pero es que con un precio medio de unos diez euros…¿qué más se puede pedir? Vale que está el debate sobre si deberían hacer algo de más calidad y también el de si lo estaríamos dispuestos a pagar, pero en el fondo las gangas nos pirran, no os engañéis. Así que estos minichutes fashionistas me dan muchas alegrías, y no sé si es cosa del tiempo o de mi estado de ánimo, pero hasta las veo mejores que las primeras ediciones, con una ropa de más calidad. Y lo importante, y que seguro que os preguntabais, que le sienta de lujo a Poppy:


Sin diorama, que ya lo tenía guardado

Y sí, más importante aún, hasta los zapatos son aprovechables, aunque les aprieten como si tuviesen juanetes:

Recapitulando, y por el mismo orden en que aparecen en la primera foto:

  • La Fashionista #75 Seeing Stars, monísima de cara y por una vez muy bien peinada, con unas bailarinas a las que se les puede sacar un partidazo (y eso que aún no le dí los toques que tengo en mente con pintura metalizada) y con un mini vestido con estampado completo (no sólo por delante, como otras veces) en el que no han racaneado tela. Ah, y pulsera, que siempre ayuda a completar looks.
  • La Fashionista #39 Chic in Chambray, con shorts tipo napa, y blusa de tela que hasta parece de algodón (lo digo casi con lágrimas en los ojos).
  • La Fashionista #73 Overall Awesome, con camiseta de rayas con cuello tipo barco, ombliguera, independiente del pichi (por una vez no vienen retales unidos de forma inseparable, sigo emocionada) y que sí, el pichi podía ser un poco mejor, pero tampoco es cosa de pedir más…que ¡¡¡trae gafas!!! (ojo, distintas a las de la web, pero contando con que también ponen un número distinto al de la caja, el #72…como para fiarse)

La camiseta, estupenda.

Hay más cosillas interesantes por las jugueterías. Algunos sets de ropa bastante ponibles, aunque ya no salen tan bien de precio (vamos, cuestan sobre un eurillo menos pero vienen sin muñeca ni zapatos); eso sí, los hay tan monos que cuesta dejarlos allí:


Lo mejor son sus gafas bicolor, que sacaré pronto en otra foto, 😉

Y otros, resulta que, por el mismo precio, vienen a satisfacer nuestra vena cuqui/fetichista. Repito, zapatos no incluidos, pero en este caso da igual, hay que tenerlo sí o sí:

Hello Kitty Barbie

Por último, mi único desliz grave. Me obsesioné con el bañador, pero el set es caro (lo de caro además reafirmado por la propia dependienta de Juguettos, una crack vendiendo, desde luego), casi 18 euros…y encima aunque no pone nada, es talla curvy, con lo que le queda flojísimo a las pivotal. Menos mal que me he pillado alguna curvy articulada y le voy a sacar partido igual:

En fin, que concluyendo, cuando veo una juguetería me cuesta controlarme (y eso que hago esfuerzos hercúleos), y tener una al lado de la casa de mi abuela me viene fatal en esta empresa…menos mal que para lo que cuestan 😛

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Vamos avanzando con la reforma

Mejor traduzco el título de la entrada de hoy, que como es habitual en mi, igual me paso de optimista: ya hemos vaciado el piso y ya hemos encargado el diseño a gente que sabe de esto, que tampoco es cosa de improvisar en temas tan serios. Por lo demás, sigue con los mismos elementos estructurales y un poco más de polvo.

Total, que en mis momentos de procrastinación cotidiana me he dado cuento de que todas las blogers e influencers (me da la risa mientras lo escribo) dedican tiempo a enseñar su casa; y aún más, mi venerada AD dedica también artículos a pisos de instagramers (a lo que hemos llegado). Así que mientras veía sus apasionantes vídeos en los que deciden si ponen una hoja de palmera en la cocina o en el baño (o en ambos, ya que está de moda) he pensado…¿y si hago lo mismo? No lo de la planta, que a mi los baños a lo selva no me van (al menos por ahora, supongo que por tema de espacio y tener que limpiar, más que nada), sino lo de retransmitir el proceso de reforma.


Unas semanitas de observación, y ya le he cogido cariño al verde de los azulejos 😉

Luego pensé, déjate de tonterías Sandra, que tienes estudios y trabajo fijo y ahora tus compis ya saben de esto y los cafés pueden ser duros…pero nada, que ahí seguía el gusanillo. Así que ante una más que evidente falta de inspiración en los últimos tiempos (o para ser más exacta, pocas ganas de editar fotos, que no veáis los testamentos que tengo medio listos en borradores), me metí una muñe en el bolso y me puse a representar cómo va la cosa esta de reformar un piso antiguo.

Porque lo dicho, mucha medida y mucho estudio de plano, para decidir qué se queda y qué se cambia, y sobre todo dónde va a ir cada cosa. Y si no fijaos en esta estantería, que iba directa para la chimenea de mis padres, hasta que midiendo me di cuenta que su tamaño es perfecto para poner muñecas. Ahora falta que el carpintero nos confirme que puede ponerle puertas (además de cambiarle el color) y así tendrá un puesto asegurado en la final; si no se puede, nominada y a la calle:

Porque definitivamente, el carpintero va a tener mucho trabajo. Y no, éstas de aquí abajo ya no son para Barbie, que en el piso va a vivir más gente y tampoco me puedo pasar 😉 :

En fin, que con cuatro fotos chorris (la cámara de mi móvil está definitivamente desfasadísima), al tiempo de que os hago partícipes de lo que es mi monotema en los últimos tiempos, dejo lista una entrada nueva, con la esperanza puesta en recuperar el ritmo de una vez…que tengo muchas novedades y Convenciones de Barbie que contar. Por cierto, y antes de despedirme, gracias también a la entrada de hoy publico la ropa que aún tenía por enseñar, y es que mi pelirroja de pelos locos llevaba ya meses vestida monísima esperando una buena ocasión para lucirse:

Y sí, lleva jersey de Karine’S, pantalones de The Scissors Madrid (Javi, por favor vuelve, que te echamos de menos), botas de Momoko, gafas de The Teacher Silkstone Barbie, móvil de Mattel, y revistas y planos hechos por mi. He repasado y no me queda nada más por comentar, sólo despedirme y desearos un gran fin de semana.