Pecadillos veniales…

Que dije que no compraba nada más en una buena temporada, sí. Que tengo aún toda la colección de este año de Poppy por publicar, también. Que ya han llegado las novedades de esta temporada de Mattel a las tiendas, ay. Que con esos precios cuesta resistirse, ay, ay, ay. Que he pecado un poquitito, pues qué se le va a hacer.

Ya os contaba hace tiempo que como buena yonki que soy, no le hago ascos a nada, y soy francamente comprensiva con el cutrismo de estas muñecas…pero es que con un precio medio de unos diez euros…¿qué más se puede pedir? Vale que está el debate sobre si deberían hacer algo de más calidad y también el de si lo estaríamos dispuestos a pagar, pero en el fondo las gangas nos pirran, no os engañéis. Así que estos minichutes fashionistas me dan muchas alegrías, y no sé si es cosa del tiempo o de mi estado de ánimo, pero hasta las veo mejores que las primeras ediciones, con una ropa de más calidad. Y lo importante, y que seguro que os preguntabais, que le sienta de lujo a Poppy:


Sin diorama, que ya lo tenía guardado

Y sí, más importante aún, hasta los zapatos son aprovechables, aunque les aprieten como si tuviesen juanetes:

Recapitulando, y por el mismo orden en que aparecen en la primera foto:

  • La Fashionista #75 Seeing Stars, monísima de cara y por una vez muy bien peinada, con unas bailarinas a las que se les puede sacar un partidazo (y eso que aún no le dí los toques que tengo en mente con pintura metalizada) y con un mini vestido con estampado completo (no sólo por delante, como otras veces) en el que no han racaneado tela. Ah, y pulsera, que siempre ayuda a completar looks.
  • La Fashionista #39 Chic in Chambray, con shorts tipo napa, y blusa de tela que hasta parece de algodón (lo digo casi con lágrimas en los ojos).
  • La Fashionista #73 Overall Awesome, con camiseta de rayas con cuello tipo barco, ombliguera, independiente del pichi (por una vez no vienen retales unidos de forma inseparable, sigo emocionada) y que sí, el pichi podía ser un poco mejor, pero tampoco es cosa de pedir más…que ¡¡¡trae gafas!!! (ojo, distintas a las de la web, pero contando con que también ponen un número distinto al de la caja, el #72…como para fiarse)

La camiseta, estupenda.

Hay más cosillas interesantes por las jugueterías. Algunos sets de ropa bastante ponibles, aunque ya no salen tan bien de precio (vamos, cuestan sobre un eurillo menos pero vienen sin muñeca ni zapatos); eso sí, los hay tan monos que cuesta dejarlos allí:


Lo mejor son sus gafas bicolor, que sacaré pronto en otra foto, 😉

Y otros, resulta que, por el mismo precio, vienen a satisfacer nuestra vena cuqui/fetichista. Repito, zapatos no incluidos, pero en este caso da igual, hay que tenerlo sí o sí:

Hello Kitty Barbie

Por último, mi único desliz grave. Me obsesioné con el bañador, pero el set es caro (lo de caro además reafirmado por la propia dependienta de Juguettos, una crack vendiendo, desde luego), casi 18 euros…y encima aunque no pone nada, es talla curvy, con lo que le queda flojísimo a las pivotal. Menos mal que me he pillado alguna curvy articulada y le voy a sacar partido igual:

En fin, que concluyendo, cuando veo una juguetería me cuesta controlarme (y eso que hago esfuerzos hercúleos), y tener una al lado de la casa de mi abuela me viene fatal en esta empresa…menos mal que para lo que cuestan 😛

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Vamos avanzando con la reforma

Mejor traduzco el título de la entrada de hoy, que como es habitual en mi, igual me paso de optimista: ya hemos vaciado el piso y ya hemos encargado el diseño a gente que sabe de esto, que tampoco es cosa de improvisar en temas tan serios. Por lo demás, sigue con los mismos elementos estructurales y un poco más de polvo.

Total, que en mis momentos de procrastinación cotidiana me he dado cuento de que todas las blogers e influencers (me da la risa mientras lo escribo) dedican tiempo a enseñar su casa; y aún más, mi venerada AD dedica también artículos a pisos de instagramers (a lo que hemos llegado). Así que mientras veía sus apasionantes vídeos en los que deciden si ponen una hoja de palmera en la cocina o en el baño (o en ambos, ya que está de moda) he pensado…¿y si hago lo mismo? No lo de la planta, que a mi los baños a lo selva no me van (al menos por ahora, supongo que por tema de espacio y tener que limpiar, más que nada), sino lo de retransmitir el proceso de reforma.


Unas semanitas de observación, y ya le he cogido cariño al verde de los azulejos 😉

Luego pensé, déjate de tonterías Sandra, que tienes estudios y trabajo fijo y ahora tus compis ya saben de esto y los cafés pueden ser duros…pero nada, que ahí seguía el gusanillo. Así que ante una más que evidente falta de inspiración en los últimos tiempos (o para ser más exacta, pocas ganas de editar fotos, que no veáis los testamentos que tengo medio listos en borradores), me metí una muñe en el bolso y me puse a representar cómo va la cosa esta de reformar un piso antiguo.

Porque lo dicho, mucha medida y mucho estudio de plano, para decidir qué se queda y qué se cambia, y sobre todo dónde va a ir cada cosa. Y si no fijaos en esta estantería, que iba directa para la chimenea de mis padres, hasta que midiendo me di cuenta que su tamaño es perfecto para poner muñecas. Ahora falta que el carpintero nos confirme que puede ponerle puertas (además de cambiarle el color) y así tendrá un puesto asegurado en la final; si no se puede, nominada y a la calle:

Porque definitivamente, el carpintero va a tener mucho trabajo. Y no, éstas de aquí abajo ya no son para Barbie, que en el piso va a vivir más gente y tampoco me puedo pasar 😉 :

En fin, que con cuatro fotos chorris (la cámara de mi móvil está definitivamente desfasadísima), al tiempo de que os hago partícipes de lo que es mi monotema en los últimos tiempos, dejo lista una entrada nueva, con la esperanza puesta en recuperar el ritmo de una vez…que tengo muchas novedades y Convenciones de Barbie que contar. Por cierto, y antes de despedirme, gracias también a la entrada de hoy publico la ropa que aún tenía por enseñar, y es que mi pelirroja de pelos locos llevaba ya meses vestida monísima esperando una buena ocasión para lucirse:

Y sí, lleva jersey de Karine’S, pantalones de The Scissors Madrid (Javi, por favor vuelve, que te echamos de menos), botas de Momoko, gafas de The Teacher Silkstone Barbie, móvil de Mattel, y revistas y planos hechos por mi. He repasado y no me queda nada más por comentar, sólo despedirme y desearos un gran fin de semana.

Y no estaba muerto, no no…

…Aunque tampoco estaba de parranda, ojo, o al menos no demasiado. Pero es que aunque esto esté muy abandonado últimamente, no significa que me haya olvidado del blog, nada más lejos de la realidad. Es que directamente el día no me da para más, porque finalmente (tachán tachán), la operación “búsqueda de piso” se ha consumado con éxito; pero claro, ahora  nos toca la segunda parte… “operación reforma” (glups), que se presenta aún más complicada que la anterior y que se está llevando el poco tiempo libre que me deja el trabajo (por no hablar de que me va a dejar más tiesa que la mojama).

En casa!

Total, que ahora estoy más modo silestone que silkstone, y esto de poder montar dioramas 1:1 en vez de 1:6 me tiene con la cabeza echando humo. Pero no temáis, pronto acabaré alguna de esas veinte entradas que tengo a medias 😉

 

Este San Valentín díselo con flores…

…Vale, el título es un poco chorra, pero después de la panzada que me acabo de meter ya os digo que mi cerebro irriga mal. Menú degustación, el primer plato (de los nueve) cucurucho de chocolate, relleno de rabo de toro y chili. Con eso os lo digo todo. Puedo teclear de milagro. Menos mal que la foto la saqué antes, 😉 :

Este San Valentín, díselo con flores... ;)

Y como todo lo que sale en la foto ya lo conocéis, os dejo ya y me voy a rumiar (y a recoger flores). ¡Disfrutad del día!

 

 

Barbie Venetian Opulence

Se suele decir, entre los que somos de conformarnos, que no hay mal que por bien no venga. Así que, si ADT Postales secuestra sin pudor, durante semanas, el regalo de Reyes que para mi había pedido Manuel, pero gracias a eso, llega justo para ser presentada en Carnavales, hemos de entender que el destino nos está haciendo, al menos, un guiño simpático…porque el nombre de esta Barbie es nada menos que el de Venetian Opulence, en homenaje precisamente a uno de los Carnavales más famosos del mundo:

Barbie Venetian Opulence

Pertenece a la Masquerade Gala Collection, en mi opinión es la más bonita de las tres, y recrea el estilo de época con una estética muy cuidada. Así, su lujoso traje dieciochesco hace añorar tiempos mejores de Mattel, con tejidos de calidad (nada de brilli brilli cutre y estampado por impresión), acabados bien rematados y detalles que hacen que casi se me salten las lágrimas: puntillas, “joyería” de metal, perlitas y abalorios de diferentes tipos. ¡Si sólo hay plástico en el soporte de la máscara!

Barbie Venetian Opulence

Y ella de cara además es una auténtica monada:

Barbie Venetian Opulence

Por cierto, ahora toca ya el momento batallita: visité Venecia y su Carnaval hace un montón de años, cuando aún era estudiante. Pobre como una rata, como tiene que ser…lo de pobre, digo, para aprender de verdad sobre lo que cuesta la vida, que para algo se está en etapa formativa. Y la verdad es que fue un poco chasco: era una invasión turística (mis colegas y yo misma incluidos, tan culpables como los demás de colapsar calles, por muy mimetizados que a esas alturas estuviésemos ya con la cultura italiana), con poca fiesta de verdad en la calle (nada que ver con nuestro Entroido galego) y poco disfraz, ya que lo que había quedaba muy diluido entre tanto público, salvo eso sí, turis teutonas de casi dos metros, con vestidos alquilados que llevaban con muy poco garbo. Vamos, que no pegaban. Con deciros que la gente sacaba fotos de nuestros cutre-disfraces os puedo dar una idea bastante buena del ambiente callejero. ¿Significa esto que no había gente disfrazada? No, claro que no, de hecho allí también vi los disfraces más maravillosos del mundo…pero eso fue a través de las ventanas de los imponentes palacios, disfrutando de unas fiestas increíbles, sacadas de película (de mucho presupuesto y buenísima dirección artística), de las que lamentablemente no teníamos invitación.

Barbie

Y también vi allí, en un escaparate de una tienda junto a un canal (llevo un buen rato con Google Street View, y no hay manera de localizarla) una colección de Barbies enmascaradas, estilo veneciano, que me dejaron impactada…y a veces el círculo se cierra 😉 .

Barbie Venetian Opulence

 

Barbie y la Gala de los Goya 2018

Ya os he contado el subidón que nos suele dar a los coleccionistas con la gala de los Oscars, porque nada como que nos pongan una excusa para poder sacar -sin pizca de complejo- lo más glamuroso (y/u horterilla) del armario y montarnos una mini alfombra roja particular en la que nuestras muñecas posen entregadas. Hasta ahora nunca había hecho lo mismo con los Goya, básicamente porque siempre se me pasaba, pero como este año David Bocci vino avisando desde la mañana, ya no podía fallar…y desde luego, elegí el año, porque sin duda ha sido la peor edición de los últimos años, y voy a evitar más consideraciones, que esto es un blog de muñecas, pero telita. Y a fin de cuentas, para lo que aquí nos ocupa, lo importante es ir ideal, 😉 :

Los Goya 2018

Para eso, esta vez no he encontrado nada mejor que combinar ropa reciclada, y como me habéis preguntado tanto qué es lo que lleva, aquí os dejo los datos:

Esta vez va con fondo sosillo, pero no había tiempo de más, ni para buscarle coleguillas a juego ni un maromo con esmoquin  😉

 

 

Bogue’s Vogues

Creo que si algo nos caracteriza a los coleccionistas, es la convivencia constante con espinitas. Sí, esas necesidades vitales que no damos alcanzado y que nos oprimen un poquito nuestro corazoncito, hasta que por fin las tenemos, y que cuando eso ocurre, nos llegan a producir más satisfacción aún que de haberlas conseguido en su día. De hecho, lo único que recuerdo de mis clases de economía política de hace casi dos décadas, es precisamente eso, que la única excepción a la  ley de la utilidad marginal decreciente es la de los coleccionistas. Os preguntaréis a qué viene este rollo, lógico, yo también lo haría, pero no es más que para introduciros en una de mis últimas compras, sin necesidad de repetir todo los que ya os conté en su día, cuando se vino a casa mi primer Matisse Fashion. Y si queréis saber el porqué de estar tan emocionada, sólo tenéis que echar un ojo a este modelazo:

My first Bogue's Vogues

Mr. Bogue es maravilloso. Me enamoré de su trabajo la primera vez que vi fotos de sus conjuntos, hace un montón de años ya, en la magnífica cuenta de Flickr de Ernesto Padró Campos y confieso que las fotos de Rebecca Berry no ayudaron a que se me pasasen las ganas de tenerlo, más al contrario. Cuando ya por fin identifiqué su tienda en Etsy  (que abre y cierra constantemente, cual cuenta Guadiana, de lo que os aviso por si no os funciona el enlace), empecé a seguirlo y, o me pillaba sin presupuesto, o más frecuentemente aún, el modelo que quería volaba. Y así años, hasta el mes pasado, que me dije, de hoy no pasa:

My first Bogue's Vogues

Y ahora que ya os he dado envidia y probablemente creado también una espinita, me despido ya, no sin antes dejaros los datos de la foto: el look se completa con pendientes de Parfois, al igual que el collar (que en realidad es una pulsera). Las sandalias son originales de Barbie, y ya en cuanto al diorama:

  • el Biombo es de Marcia Harrys,
  • el tocador es el Vanity de BFMC,
  • la Alfombra es un souvenir turco (en realidad era una alfombrilla para ratones),
  • el maniquí venía con coleccionable de Salvat “Vestidos inolvidables”, y sólo le he pintado unos detalles en dorado,
  • cómo hacer el zócalo y el suelo lo encontraréis en los tutoriales y, por último,
  • el mural de pared, es de Ananbó.

Bueno, bueno, bueno…he tardado, pero ya van dos entradas este año, ¿eh? 😉

Viajar con muñecas: Londres. Print de guías Lonely Planet.

Antes de nada…¡FELIZ AÑO NUEVO! Se hace esperar, pero ¡por fin entrada nueva! Y es que estaba yo aún el otro día excusándome por haber tardado tanto en publicar las vacaciones del año pasado, cuando repasando borradores me encontré a medio hacer la entrada dedicada a Londres, a donde fuimos, atención ¡¡¡en el 2014!!! vamos, lo que se dice una redacción ordenada y diligente. Así que, como me he fijado de propósito de año nuevo el llevar esto más actualizado (me meo yo sola escribiéndolo), ¡voy a ponerle remedio ya! Lo de apuntarme a un gimnasio, ya si eso, en febrero…

Aeropuerto Adolfo Suárez. T4 & Barbie
En la T4, con mi Manolito al fondo

La primera impresión que me produjo repasar las fotos fue un sonoro y evidente “¡cómo pasa el tiempo!“, la segunda, un “¡cómo ha cambiado mi colección!” y la tercera, “¡cómo ha mejorado la tecnología!“; y es que faltaban las muñecas imprescindibles de hoy, por no hablar de ropa, complementos…y sobre todo, calidad de imagen, que hay que ver lo que avanzan con los móviles y, sobre todo, las apps de fotografía.

Heathrow airport & Heathrow Express
Sólo sale enfocado el tren, porque descargué la imagen de su web oficial. Mis fotos muy lamentables. Pensemos que era la emoción y que iba muy rápido.

Conciencia del inexorable paso del tiempo al margen, además de repasar las fotos que saqué en Londres, voy aprovechar también para compartir uno de los prints que más me han pedido últimamente, que no es otro que el de las guías de viaje. He ido dando largas por falta de tiempo, pero ya no lo puedo retrasar más, así que las tendréis ya mismo, al final de esta entrada, que al menos de este modo me aseguro de que os la veáis hasta el final, 😉 que para algo me estoy currando a lo bestia la reedición de las fotos, quitándoles marcas de agua antiguas y marcos Earlybird a las ya publicadas y mejorando las descartadas en su día, como este par, sacadas en Hyde Park nada más dejar el hotel y que resistían en la tarjeta de memoria:

Hyde Park, London. 2014.
Antes de mejorar Snapseed, todo esto era campo un pegote negro.
Hyde Park, 2014.
En su día otro pegote negro.

Nos alojamos en el Hotel Caesar, ubicado muy cerca de la la estación de Paddington, en la que nos había dejado el Heathrow Express. Vamos, que media hora después de desembarcar ya estábamos entrando en la habitación. El hotel nos gustó mucho porque aunque (por una vez) no estaba en el meollo turístico, la comunicación era excelente y la verdad es que el personal fue siempre muy amable (la cadena es española y el personal de recepción que nos atendió también) e incluso cuando pedimos una habitación más grande, nos la cambiaron sin problema y de hecho nos pasaron a una pedazo habitación. Y el desayuno era mortal, sobre todo el jamón. Así da gusto, y como os digo, muy cerca de Hyde Park, que al día siguiente cruzamos animosos en dirección a South Kensigton para iniciar la visita obligada a los museos míticos, empezando con el Museo de Historia Natural:

Natural History Museum, London.
El Museo por dentro y por fuera.
Natural History Museum
El edificio es absolutamente maravilloso.
Natural History Museum
Lo confieso, soy más de arquitectura que de bichos.

Y de ahí al Victoria & Albert, del que por motivos que ya ni recuerdo, no tengo más que esta foto malísima de la puerta:

Victoria & Albert, London. 2014

La colección es maravillosa, como podéis ver en su web oficial, y la entrada a la expo permanente, al igual que en el museo anterior, es gratuita, así que aunque sólo sea para un garbeo rápido, no hay excusa para perdérselos. Por cierto que este viaje fue en el mes de agosto, pero aún así el tiempo no nos acompañó. Pasamos del frío al calor, y de nuevo al frío, con momentazos de lluvia todo el rato. Un #FourSeasonsInOneDay en toda regla. Eso explica que ahora, repasando las fotos, me encuentre muchos centros comerciales y tiendas, incluso repetidos en días distintos, pero es que no quedaba otra que resguardarse de los chaparrones cuando caían, y creo que con esta foto se comprende bastante bien lo que estoy diciendo:

London 2014
Nubarrón sólido y amenazante cubriendo el cielo azul.

Tampoco me curré tanto el tema ropa de muñeca como en otro viajes, sino que algún día se quedó tal cual en el bolso para el siguiente, lo que unido al paso del tiempo me está complicando un poco recordar los itinerarios reales…así que cubrid un tupido velo en este tema 😉 , y si no, intentad desentrañar el collage que sigue, con Carnaby St., Harrods, Jamie Oliver’s Diner (cuya comida es bastante mejor que la de su cadena de italianos) y frikeando por la Disney Store de Oxford Street:

London, 2014.

En cualquier caso, la ropa de este primer (y/o segundo día) incluía mis básicos favoritos de entonces:

  • Chupa de cuero de Grease Barbie, de Sandy malota.
  • Camisa blanca de SquishTish.
  • Gorro de Clear-lan, para que no se me despeine en el bolso.
  • Gafas estilo Wayfarer de Ray-ban, de Sindy.
  • Zapatos #noselecaennuncayseaguantaenpiéconellos de Momoko.

Por cierto, aprovecho ya para incidir en un error del que me he percatado con mi sentido crítico actual y del que espero toméis nota: el pivotal que usé era de los bailongos, las articulaciones andaban locas y brazos y manos creaban posturas imposibles. Procurad tenerlo en cuenta si planificáis viaje con muñecas, porque se pierde mucho tiempo y se estropean muchas fotos. MTM es feo, pero garantía de éxito en este sentido.

Portobello Road Market
Portobello Road Market

La siguiente muñeca en salir de la bolsa, como veis aún estaba en su primera versión de ojos azules, sin casi colorete y boca sosainas (me anima pensar que ahora está mucho más guapa). Este día lleva el conjunto de stock de Barbie Coach, que para algo estaba siendo la sensación de ese año, además de que un trench siempre queda muy British. Con ella empezamos la mañana visitando el mercado de Portobello:

Portobello Road Market
Tanta cosa interesante y no compré nada 😦 .

Y después de comer algo en la terracita de uno de los pequeños restaurantes de la misma calle (Lowry & Baker), tras un larguísimo paseo, bus y chaparrón incluidos, acabamos en Buckinham Palace:

London, 2014.

London, 2014

Buckinham Palace

No sin dejar pilladas antes a las dependientas de la tienda de Coach en Regent St., que no tenían ni idea de que entre sus prendas existía la talla 1/6:

Coach Shop. Regent St.

Nuevo día y aquí ya me vine arriba sacando a pasear a la mismísima Union Jack (ay, si Blas de Lezo levantara la cabeza). En fin, un día es un día, y tocaba darlo todo en el British Museum:

British Museum
Entrada principal en Great Russel Street.
British Museum
Patio interior del edificio, conocido como Great Court, diseño de Foster and Partners.
British Museum
Frontón occidental del Partenón.
British Museum
Dos vistas del Templo de las Nereidas y otra vista del Great Court.
British Museum
Friso y cabeza de caballo del Partenón, cabeza de Amenhotep III y estatua de  Sobekemsaf II.
British Museum: King's Library
King’s Library.

Sé que parece difícil de creer, pero no me dediqué sólo a frikear con mi muñeca y buscar faraones con nombres raros, sino que disfruté muchísimo del Museo…como también disfruté de un merecido descanso bien cafeinado, en el local de enfrente, como atestigua la única foto de esta entrada con la que voy a romper la magia de la falsa escala:

Starbucks Coffee. 51 Great Russell St, Bloomsbury, London WC1B 3BA. 2014
Y mi bolso aún estaba limpito…qué tiempos.

Y a seguir pateando. Ahora en dirección South Bank:

Barbie London trip
Museum St.
Museum St., London
Museum St.
Barbie London trip
Hay’s Galleria.
Tower Bridge
Vista del Tower Bridge.
South Bank
Atracciones varias en South Bank.
Southbank
Tiovivo y todo.
Big Ben & Parlamento
Big Ben y Parlamento.
British
¡Y aún más cerca!

Y de ahí a pasear y a buscar sitio para cenar, momento del día que dedicábamos a los grandes y merecidos homenajes. Solíamos centrarnos en la zona del Soho, porque había mucha oferta y muy variada, así que si algún restaurante de la guía no estaba disponible, teníamos alternativas inmediatas. Esta vez hicimos el descubrimiento de las recién inauguradas (entonces) galerías de Kingly Court, una especie de corrala repleta de bares y restaurantes animadísimos, y no sé si fue por el apetito de tanta pateada, pero la comida de Pizza Pilgrims me supo a gloria:

Galerías en Carnaby St. Gran descubrimiento para comer.
Mirad qué paredes blancas…¡esto lo acababan de estrenar seguro!

En cuanto a la ropa de ese día:

El siguiente día la lluvia nos dio poco margen, así que seguimos visitando Museos y Galerías (después del exceso en el British a Barbie la dejé descansar un poco así que no hay fotos),  y también le seguimos dando duro a las tiendas. De todo tipo, las de lujo para fliparnos, las de ropa, las de tecnología, las de objetos curiosos, las especializadas en posters antiguos y discos…etc. Al ir cubiertos para la lluvia, ya os digo que a Barbie la saqué poco del bolso, porque daba una pereza horrible y tampoco había muchas posibilidades, salvo en el momento en el que dimos rienda suelta a nuestro frikismo en la tienda de Forbidden Planet:

 Barbie at Forbidden Planet
La pobre flipándolo.
Barbie trekkie: with Mr. Spock at Forbidden Planet
Conociendo a sus ídolos.
Barbie loves Muji
En Muji, y así se ve su modelito mejor. Esta vez olvidé el imperdible para el bolso.

Y cuando ya era impensable hacer nada, porque estaba cayendo el diluvio, decidimos volver a Harrod’s, ya que me dejaba allí una gangaza que había visto el primer día, y era una pena perder esa oportunidad:

Mi nueva chica londinense: Tribute Barbie. BFMC 10th Anniversary
Foto hecha en casa, con tranquilidad, cámara buena y filtros, muchos filtros 😉

Por lo que comenta la gente en los foros de muñecas, últimamente su oferta ya no vale nada, con poca cosa de colección y mucho playline. Pero entonces había hasta Tonner:

Harrod's, 2014.

Tonner collection: Harrod's 2014

De hecho, encontré Barbies en dos establecimientos más:

  • Seldfridges, que vale la pena visitar aunque sólo sea para ver sus creativos escaparates. Cierto que no había mucha variedad y a precio de oro, pero al menos era collector.
  • Y mi gran esperanza e ilusión, la mitiquísima Hamleys, una mega juguetería en plena Regent St. Una pasada, se puede encontrar desde el peluche más tradicional hasta lo último en drones, pasando por esculturas en Lego increíbles, entre las que se incluye toda la familia real inglesa peeeeeeero que en tema Barbie fue un chasco total. Cinco plantas y ni una collector, si podéis pasar eso por alto, os encantará.

Conste que no sé si hay más sitios recomendables, porque tampoco me informé antes de ir y conste también que no pierdo la esperanza de que las collector vuelvan con fuerza a las tiendas y centros comerciales, y que en unos meses me comentéis este post rectificando mi información…¡Mattel Europa, espabila!

Pero volviendo al viaje, ya nos tocaba disfrutar de nuestra última noche londinense:

Picadilly Circus
Amago de foto artísica en Picadilly Circus.

Y por fin, a descansar:

Por fin toca descansar...

En cuanto a la ropa:

  • Cazadora vaquera y vestido de Clear-lan.
  • Sombrero de Barbie.
  • Bolso de Poppy Parker.

Nuestro último día en Londres ya lo dedicamos a regalos de última hora y visitas que faltaban, y de ahí de nuevo al tren y al aeropuerto:

Heathrow Express
La gabardina es de Clear-lan, el resto repe.

Heathrow Airport

Y ahora que ya os habéis tragado el tostón del viaje, vamos al tema prints. Como soy una maniática (pluridisciplinar, que no hay que limitarlo a una cosa sola), cada vez que viajo suelo llevar dos guías, una de las Visuales del País Aguilar, o lo que viene a ser lo mismo, las de fotitos y dibujos bonitos y explicados, con rutas y todo, y otra de Lonely Planet, por restaurantes e información variada. Porque sí, me pirra comer y me gasto más en eso que en muñecas, mis michelines dan fe. Y aunque es verdad que las últimas que compré fueron un chasco total en ese sentido (comer caro y mal en París fue doloroso), la  Lonely de Londres merece un monumento, porque fue uno de los viajes en los que mejor comimos, con diferencia. Tiene narices, pero hasta he marcado estos nombres en fosforito para cuando vuelva: Princi, como siempre, los italianos no fallan y este además funciona como un reloj con la cantidad de gente que acude; Andrew Edmunds, de acogedor ambiente y cocina rural con toque bohemio, toda una experiencia; Spuntino, vale la pena ya sólo por la decoración pero es que además comí unos macarrones con queso que aún llevo en el corazón; y Wahaca, menos especial porque es una cadena de moda, pero se come de lujo, y al final es lo importante. Que sí, que el print, que no me olvido, sólo tenéis que descargar este archivo de Guías Lonely, y seguir todos los pasos que ya os conté aquí.

Print de guías Lonely Planet!
Vestido de SquishTish

Os recomiendo usar el cartón pluma, porque se hace un agujerito para el pulgar y se acopla como el accesorio perfecto. Otro día (ay, que me meo otra vez) subo más guías, que este archivo era ya inmanejable con el peso de las que contiene. Y hasta aquí por hoy. A disfrutar de las manualidades, ¡buen fin de semana!

¡Feliz Navidad 2017!

Estamos a un día de la gran cena, y mientras remoloneo un poco por casa antes de salir (porque sí, hay que salir, que hay mucha gente a la que saludar, abrazar y mandar a la porra, las amistades de toda la vida son así), aprovecho, un poco antes que otros años, para dejaros por aquí mis mejores deseos para estas fechas…Porque estos son días de andar a mil, de muchos reencuentros, alegrías (con sus penas también), ilusiones, comida (mucha comida, tanta que ni cabe en este post), y descontrol…así que A DISFRUTARLOS, con sentidiño, pero también con pasión…porque para eso está la vida, para vivirla y aprovecharla  :

Muy Feliz Navidad. Merry Xmas

PD1: Mi recién repeinada muñeca (su moño estaba que daba pena y pasó por chapa y pintura…véase laca y gomina) viste modelazo de SquishTish, con pendientes, medias y zapatos de Poppy Parker y súper broche del Spotted Shopping Fashion (conjunto de ropa de Silkstone BFMC). Aún os expliqué el otro día cómo hacer el sofá, y también las paredes. EL árbol lleva conmigo media vida ya, y esta vez lo llené de bolas del chino y limpiapipas dorado. La mesa es una caja de Tiger; las revistas encontraréis cómo hacerlas en tutoriales; sobre un plato de Re-Ment están unas miniaturas que hice en Fimo cuando aún me dejaban usar el horno y por último, el set de botella y copas son de First Taste of Champagne Poppy Parker (no creí yo que les iba a sacar este partido).

PD2: La felicitación la he copiado casi tal cual como la escribí en Facebook, que la panzada que me he pegado hoy en plan precalentamiento me ha dejado empachadas hasta las neuronas…y ahora a salir…uffff….con lo bien que se está en casita…

Perfectly Purple Poppy Parker

Estos días ando muy revival en el tema muñecas porque me he puesto a ordenar armarios. Nuestra búsqueda de nuevo piso marcha ❤ (atención al rollito lover de escribir en plural), así que para ir adelantando trabajo, me he puesto a hacer inventario de lo que tengo por aquí almacenado. Vale que las ciclogénesis explosivas también ayudan para eso de no querer salir de casa ni en domingo, pero no voy a negar que lo estoy disfrutando. Mucho. Por cierto, que cuando yo era pequeña les llamábamos temporales, pero se ve que el marketing, hasta en esto, ha evolucionado un montón…en fin, que antes de seguir divagando como viene siendo muy habitual en mi, voy a centrarme, de una vez, en la Poppy de hoy, que tal como pone el título de esta entrada se llama Perfectly Purple.

Perfectly Purple Poppy Parker

Para que os situéis,  estamos en el año 2011 y yo, que ya llevaba un tiempo siendo socia del WClub, no me enteraba muy allá de cómo iba por esta mala costumbre que tengo de no leer nunca textos y sólo quedarme con las fotos. Entre esas cosas que me había perdido (podéis llamarme apampanada sin culparos por ello) estaba la de que se podía escribir a los dealers antes de que se hiciera pública la venta para reservar muñecas, durante ese margen previo que dan desde el anuncio privado sólo para miembros que mandan al correo. Pues bien, ya os comento que la poppitis se había empezado a extender a lo bestia, y en el frenesí de la venta de la colección de ese año, llamada 1964, entonces no fui capaz de comprar más que ésta…porque todo lo que metí en la cesta voló al instante de pagarlo, literal. Para ser objetiva, hay que tener en cuenta también que ese año la oferta  de Poppies fue muy pequeña, y es que a venta al público general, sin contar las de las Convenciones, sólo sacaron dos además de ésta, Foto Fab y Youthquake, y la edición de cada una de ellas se limitó a 400 unidades. Una miseria. Y seguro que el resto de los socios que las quisieron, reservaron a tiempo.

Perfectly PurplePoppy Parker

Si os fijáis, en esta foto que sigue, que saqué justo cuando llegó a casa, es un poco diferente a las demás, ya que casi al momento le hice un pequeño retoque de color de ojos (bye verde fosforito, hello verde oliva) y le apliqué un  discreto brillo rosado en la boca, detalles con los que creo que gana mucho. Así que, versión original de stock:

Poppy Parker, Perfectly Purple.

Y aunque la ropa no me gustó demasiado en su día (nada de nada, de hecho),  y que por tal motivo pasó años en una bolsita, he de reconocer que tras vestirla para la sesión de hoy, me ha conquistado. Ya os he dicho millones de veces que soy una floja, pero me ha hecho ilusión dejarla como cuando llegó para las fotos de esta entrada…o al menos lo más parecida.

Perfectly Purple Poppy Parker

Y ya como detalle friki pa’nota: la caja es como la de las primeras, que sólo se abría por un lado. Además, ese año apareció su amiga Darla Daley, en dos modelos, Twist N Shout y Hit Single, con un molde que no se volvió a repetir (puede ser porque no se comió un colín en ventas). Ni yo la compré, no os digo más.

Perfectly Purple Poppy Parker

En cuanto a puntos negativos, como en general las muñecas de ese año, traía un cuerpo con articulaciones flojísimas, vamos, que un par de cuerdas y casi se pueden usar de marionetas. Los pendientes son bastante desastriño también y están tan deteriorados, como si estuviesen salitrosos, que he pasado de ponérselos para la foto por si se me quedaban pegados a la oreja para siempre.

Perfectly Purple Poppy Parker

Éstas son sus especificaciones técnicas (entonces no se las curraban nada):

Item #PP019
Perfectly Purple
Poppy Parker™ Dressed Doll
Limited Edition of 400 Dolls Worldwide
Suggested Retail: $119.00
Estimated Delivery: June 2011

Y ya me despido con una de mis fotos favoritas de esta muñeca, en París, la parada de metro de Saint Michel, con peto de Clear-lan, y resto todo de Mattel (de las gafas al sombrero, pasando por la camiseta):

Poppy Parker en París...