Los 90 y Barbie Benetton

Hoy os presento una más de mis entradas faltas de todo rigor histórico (no me pidáis que me ponga técnica, que no estudié Barbilogía) y basadas únicamente en mis lejanos recuerdos de infancia, recuerdos que esta vez se centran en el momentazo que supuso en mi vida la llegada de la colección Benetton para Barbie. Os pongo en situación, imaginad que habéis crecido con las muñecas de Congost y que, salvo honrosas excepciones (coincidentes con su última época en la que la caja ya ponía Mattel Spain), estáis acostumbrados a cuatro injertos espaciados de pelo rubio platino, colores de pintura y vinilo que evolucionan raro y ojos mirando a Cuenca y cuyo parecido con la de la foto de la caja era mera coincidencia; imaginad también que sólo hay tres modelos de cara para muñeca adulta (Superstar casi siempre, y las anecdóticas Laura y Marina); y por último, pensad que todo esto va habitualmente acompañado de mucho rosa y mucho brillibrilli.

Barbie Benetton
Casi 30 años tienen estas prendas, casi nada…

Bien, pues ahora que ya estáis puestos en situación, pensad que, de pronto, irrumpe una colección con ropa moderna y “actual” (fueron años duros en cuestión vestimenta, sí, no os ceguéis por la nostalgia), que llevaban mis compis del colegio con padres guays y que encima había muñecas de todos los moldes…vamos, que por fin llegaba a España la primera Christie, o lo que es lo mismo, la primera Barbie negra, que además ¡era guapísima! Pinta bien, ¿verdad?

Barbie Benetton Collection (Mattel pic)

Pues seguid leyendo. La colección se componía de cinco muñecos, Barbie, Ken, Teresa (que dejó de llamarse Laura para siempre en España, donde como tampoco sabíamos nada de Steffie, no estábamos para ponernos quisquillosos), Christie y Marina, y todos en dos versiones, Benetton a secas y Benetton Shopping, acompañadas además de una colección tremenda de ropa en blisters de combinaciones imposibles:

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Cutrefoto rescada de un catálogo oficial.

Si ya de las Benetton a secas cuesta, de la versión Shopping no hay manera de encontrar fotos oficiales de calidad, más allá de alguna trasera de caja en Ebay o esta foto de catálogo de la que desconozco autor y que ni siquiera incluye a todos:

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Pero no acababa ahí la cosa, con muñecas y mucha ropa, si no que la colección se completaba con una boutique, que además traía ropa extra, y es de lo poco que conservo intacto para foto:

Boutique Benetton (#1617). Barbie.
Foto del año de la castaña, recuperada con las apps de imagen más recientes :p

Porque sí, me da una rabia tremenda no usar fotos mías en el blog, pero aunque en general he sido muy cuidadosa siempre, con estas muñecas he jugado tantísimo que las tengo completamente ajadas, en especial su ropa: gomas cedidas, bollitos en el punto, colores sin fuerza…por no hablar de las que directamente se desintegran, como la cazadora roja de la foto anterior. Otras se conservan impecables, como este “plumas” (sí,  plumas, echadle imaginación):

It AirWays Poppy Parker & Benetton vintage

O con la suficiente compostura como para permitir una foto así:

Barbie Benetton Collection

Y es que, cada cierto tiempo, rescato la caja en donde guardo esta ropa para hacer una de las fotos de grupo que sé que tanto os gustan y, para qué negarlo, compartirla por aquí es la principal razón de la entrada de hoy, ésa y colaros otra de mis chapas 😉 .

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Actualiza tus muebles de Barbie…

…O cómo montar un buen diorama por dos duros: un título para la entrada de hoy menos glamuroso pero más certero, y es que aprovechando el fresquete de estos días me he dedicado al tuneo de muebles, con procesos rápidos y sencillos a la vez que muy lucidos en su resultado. Y creedme que tenía ganas, muchas ganas.

Actualiza tus muebles de Barbie...
Visten sudaderas de Elenpriv, pantalón rosa de Euphoria Dolls, vaquero de The Scissors Madrid y pañuelo de Victoria Barbie Designs.

Hace bastantes meses que preparé un diorama en color menta, que se componía de dos paredes pensadas para formar un ángulo recto, una lisa y la otra con un gran ventanal que lamentablemente nunca veréis porque me lo cargué justo antes de poder lucirlo. Ni os cuento el cabreo, porque como ya os he dicho muchas veces, soy fan del éxito fácil y esa ventana fue una lata montarla. Aún así, mi gusilla por un diorama en ese color seguía ahí, y cuando el otro día quise hacer una composición para enseñar unos modelazos que tenía por casa, me decidí a rescatarlo. Pero aún había otra cosa más importante que me llevaba a ese color: un sofá de Marcia Harrys que llevaba conmigo desde hacía ya dos Convenciones de Barbie y al que no le había encontrado aún fondo a su altura…hasta que me pasé por el bazar chino y me compré esto:

Actualiza tus muebles de Barbie...

Con lo que hice esto otro:

Actualiza tus muebles de Barbie…

La cómoda es idéntica a la malva que pinté hace unos meses. Si pincháis en las letras en negrita os llevará a ese post donde lo explico con detalle. Iba a ponerle otros tiradores para variar un poco, pero es que la pobre está tan mal hecha, son tan desiguales los cajones, que la mejor forma de disimularlo es así como veis. En cuanto a estantería, simplemente tuve que quitarle la tapa al joyero, disimular agujeros y pegar esos dados de madera a modo de patas, que pinté en dorado para darles un toque especial. No puse más adornos ni embellecedores porque los “estantes” no son especialmente regulares ni paralelos, y así evité que se notase aún más. Si os animáis, intentad fijaros a la hora de comprar, algunas piezas son un verdadero desastre. Por cierto, que al igual que en la versión malva, la pared y los muebles son del mismo color, ando últimamente muy enganchada a los total looks 😉

Actualiza tus muebles de Barbie…
Top y pantalones de Elenpriv

Y sí, como podéis ver en esta foto, el sofá es una verdadera maravilla…Y sí, como igualmente podéis ver, aún sigue mereciéndose un mejor diorama. Pero a lo tonto, ya hemos llegado a la mitad de este post y seguro que la segunda parte os interesa aún más…porque la base es un conjunto playline original de Barbie, de los que se encuentran en cualquier juguetería:

Actualiza tus muebles de Barbie.

Y tras el despiece, un poco de spray, metálico para las patas y blanco (porque era el bote que me quedaba por casa) para los asientos:

Actualiza tus muebles de Barbie.

Aunque pertenecen a la misma gama, la pintura metálica es estupenda porque seca en cuanto te das media vuelta. La blanca es una desesperación…y para mi ansiedad habitual va fatal. Es decir, que no esperé a que secasen para montar las sillas y ahora hay pegotes de mis huellas y mis intentos de taparlas. Menos mal que el blanco disimula y a un metro no se ven (al menos yo, porque soy miope). En cuanto a la tapa, me iba a currar una composición con tablillas hasta que me di cuenta de que no se iban a apreciar (#TrabajarPaNaEsTontería) al tiempo que me acordé de que tenía una plancha de madera de balsa del tamaño perfecto (#LaQueGuardaSiempreTiene), así que después de lijar y cortar:

Actualiza tus muebles de Barbie...

Tocó pegar y fijar las planchas con cinta de carrocero para que no se moviesen:

Actualiza tus muebles de Barbie...

Mezclé cola blanca de carpintero con cianoacrilato (que seca al momento). Ni idea de si se puede hacer, no detecté reacción anómala y las piezas se han adherido perfectamente, sin deformarse (con la cola sola sí lo hacían al ser tan finas). Este experimento lo he hecho bajo mi propia responsabilidad, pero vosotros, si decidís hacer lo mismo, tened presente a esta tristemente célebre socorrista:

Por cierto, aproveché para pintar también los cubiertos (a los que corté el gancho para el dedo) y el cuenco. A las copas les corté la base para enganchar en la mesa, ya que ahora ese agujero queda tapado, pero les dejé el gancho para el dedo ya que se oculta fácilmente y además me va a ser más fácil sujetarlas en la mano de la muñeca:

Actualiza tus muebles deBarbie...

Y ahora sí ya, el resultado final, del que sólo me dio tiempo a una foto decente, porque justo cuando empecé a fotografiarlo se formó un nubarrón de tormenta que me dejó sin luz, ya veré si mañana por la mañana repito:

Actualizando tus muebles de Barbie...
Vaaale, lo admito, lo mejor del conjunto es el espejo de Marcia Harrys.

Y hasta aquí por hoy. De verdad que siento teneros tan abandonados.

Y seguimos con la obra…

Parece que esto va camino de ser la obra del Escorial, pero no. Nos costó arrancar (malditas licencias municipales) pero ahora va todo muy rápido, incluso demasiado. Estas últimas semanas no hemos parado de visitar tiendas, naves y almacenes. Y es muy complicado, ya os lo voy advirtiendo….incluso teniendo la ayuda de una interiorista maravillosa como la nuestra, porque aunque descargamos casi todo en ella y a estas alturas creo que la necesitamos tanto como el respirar, al mismo tiempo nos abre a propuestas y posibilidades que nunca se nos hubiesen ocurrido, con lo que toca volver a ver, comparar y decidir.

Y seguimos con la obra...

Para que me entendáis, a ver, confesad, ¿alguna vez habíais pensado seriamente en qué grifo queríais para la pileta del baño?, de verdad, ¿de pequeños a lo que aspirabais era a tener un buen trabajo para poder comprar el grifo de vuestros sueños?…Seguro que no. Pues entonces creo que ya podéis imaginaros mi tesitura a la hora de contestar a una pregunta directa del tipo “el grifo ¿empotrado en pared o en pileta? Pues eso, haríais como yo, diríais “y yo qué sé, un grifo normal”.  Y ahí descubrís que el concepto de “normal” ya no existe y grifos parece que hay millones.

Y seguimos con la obra...

Cuando leí El Perfume – esto creo que le pasó a todo el mundo -, durante una temporada me parecía que captaba todos los olores de mi entorno; luego volví a la normalidad y ya los noto sólo en verano y en el transporte público…Esto viene a que ahora sufro un efecto parecido y me fijo en los grifos que veo en todas partes: en el trabajo, en la cafetería en la que paro, en las revistas…algo que antes era imperceptible para mí, salta a mis ojos en todas partes. Y no sólo son los grifos (sus mandos y colores), de cada cosa hay múltiples posibilidades para elegir y aparecen conceptos como azulejos (o pondremos piedra, mejor madera, no?),  mierda, ¿esto va brillante o mate?, ufff, las puertas…¿barniz natural o lacado en blanco, lo mismo con una pátina…?, ¿corredera?, ¿oculta?…y ¿qué tamaño?…se os va de precio, no, no…es bonito pero no sale nada bueno, descartado…oscilobatiente, eso ni se discute…(y paro aquí con los ejemplos, porque creedme, tengo para escribir una Biblia y creo que ya he resultado suficientemente ilustrativa).

Y seguimos en obras...
Con licencia para matillar.

En fin, que con este panorama y con trabajo que me sale por las orejas (sobre todo por esto último, pero paso de aburriros con lo de siempre), soy presa del estrés, cada vez tengo más canas y para colmo me estoy poniendo como un bocoy…porque sepáis que yo supero la presión comiendo. En general supero casi todo comiendo, y eso no hay faja que lo contenga.

Y seguimos en obras...

Y expuestas quejas y lamentos, recordando que esto es un blog de muñecas, ahí va la razón de la entrada (bastante clara a estas alturas): ya que tengo un diorama único (el piso en reformas) que va a durar poco (o con eso cuento), habrá que que sacarle partido…así que una de fotos a pie de obra, que me he pasado hace un rato para pipear cómo va…y además me he comprado un set de herramientas en miniatura que quiero estrenar.

Y seguimos en obras...
Me pasaría horas mirando estas mini-herramientas.

Como véis aún queda mucho por hacer, pero mucha es la ilusión y la energía…que las calorías que me meto ¡son para algo!

Y seguimos con la obra...

En fin, que como toca seguir me despido ya; espero que hayáis disfrutado mis cutrefotos de móvil. Para compensaros, os dejo foto en condiciones de mi último suelo, ya que seguimos con la misma ropa 😉 :

Y seguimos con la obra...

PD: Ella lleva pañuelo de Victoria Barbie Designs y peto de Elenpriv, con camiseta de Clear-lan.

PD2: No, no voy a pintar ninguna pared del piso en azul. No me dejan. Venirme arriba con los suelos ya es otra historia…

Dressing Barbie

Dressing Barbie

Esta semana me ha llegado a casa un libro estupendo, titulado Dressing Barbie, escrito por la aún más estupenda Carol Spencer, una de las diseñadoras más míticas de Barbie…porque sí, desde que la contrataron en 1963, esta buena señora estuvo más de treinta y cinco años diseñando vestidos y looks para nuestra muñeca favorita y, como ya podréis suponer con semejante curriculum, está detrás de muchos de sus modelos más icónicos.

Carol Spencer. New York Post.
Foto del New York Post, cuyo artículo podéis leer pinchando aquí.

Ya os anticipo que el libro es una delicia, una edición muy cuidada y de gran calidad, con unas fotos  preciosas en las que se refleja la evolución de la muñeca durante los años que trabajó para Mattel…y, sobre todo, en el que nos cuenta su propia experiencia, historia viva de Barbie contada por una de sus protagonistas, lectura obligada para cualquier coleccionista que quiera tirarse el rollo.

Dressing Barbie

Y ahora, como soy una batallitas y no pienso esperar a contároslo a cuando os escriba lo que viví en la National Barbie® Doll Collectors Convention (que a este paso no va a ser este año, porque no actualizo el Blog ni que me maten), dejadme que presuma bien de que ¡¡¡la conocí en persona!!! (o casi). Estaba yo en el baño junto a de uno de los salones del hotel en que se celebraba la cena/evento, cuando se me acercó una señora mayor encantadora para felicitarme por ir vestida en blanco y negro, como imponía la etiqueta de esa noche. Le dí las gracias con una sonrisa de oreja a oreja (comida, cocktails y Barbies, imaginaos mi felicidad en ese momento) pero como soy una empanada, simplemente me quedé pensando en qué señora más enrollada, pero no caí en quién era…hasta que fuera ya del baño veo que la gente hacía cola para hacerse fotos con ella.

Mátame camión, conozco a una estrella del mundo Barbie y ni me doy cuenta. De la que se libró la pobre, mi chapa hubiese sido monumental…

Barbie Fashionistas #104

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No voy a volver a contaros otra vez lo que me gustan las nuevas Fashionistas, sólo os diré, para que os hagáis mejor idea de mis sentimientos hacia ellas, que tengo en casa desde hace meses la colección Sweetheart de Poppy, pero a la que voy a dedicarle una entrada es una muñeca que cuesta sobre 10 eurillos y que resulta de lo más aprovechable, gracias a un proceso de reconversión que llena de satisfacciones, logrando así cumplidamente su objetivo de hacernos disfrutar del tiempo que pasaremos con ella. Más de seis renglones y ni un punto: ayer tuve cena con colegas, perdonad si aún no estoy muy centrada.

Problemas narrativos al margen, lo cierto es que lo que me decidió a comprarla fueron sus gafas. Ya os digo que sólo por ellas vale la pena el desembolso, tienen solidez, grosor y (oh, sorpresa) hasta vienen bien pintadas.  Lo cierto es que tenía ganas de ellas desde que las vi en @barbiestyle, pero estaba dispuesta a esperar a que llegara a tiendas, porque con estas muñecas es más que conveniente poder elegir lo que se viene a casa. Sin embargo, tardaba en aparecer en las estanterías y, la que tenía en seguimiento en Amazon, un día dejó de estar disponible, luego se puso con precio loco y finalmente reapareció con su precio habitual, con lo que me dije, ahora o nunca, que lo mismo algún desaprensivo se ha propuesto traficar con sus gafas y las ha comprado todas. Por favor, decidme que también os dan de estas chaladuras.

En fin, que después de encargarla llegó bastante pronto, pero con pinta de haber tenido fiesta por el camino:

Barbie Fashionistas #104

Pero lo que a mi me importaba, las gafas, perfectas. Con lo demás ya me pondría luego:

Gafas de Barbie Fashionistas #104
Lo mona que va por dos durillos con el romper de la Fashionistas #74

Y efectivamente, vale la pena no sólo por sus gafas. Últimamente ando bastante desencantada con los complementos de Integrity Toys. La primera vez que ves unos zapatos tan maravillosos te convences de que son lo mejor del mundo y te sientes coleccionista pro. Pero pasados los años, los tacones se caen, la suela se despega y la piel sintética se cuartea, entonces piensas: bendito plástico pintado. Y sí, llevo ya muchísimo tiempo intentando pintar zapatos de Barbie, con un resultado desastroso las mayoría de las veces (no consigo que se fije bien), con la sola excepción de cuando me limito a dar pequeños toques con pintura metalizada. Creo que eso tocará explicarlo con detalle mejor otro día, pero fijaos en cómo ganan estas sandalias con unas hebillas plateadas:

Barbie Fashionistas #104 shoes

Y utilizando la falda también, en combinación con uno de los vestidos de la Basics Collection y un pañuelo de Victoria Barbie Designs, el resultado no puede ser mejor (atención que a estas alturas ya hemos aprovechado de la muñeca gafas, zapatos y falda…y lo que nos queda):

Barbie Look Chic Pool wearing Fashionistas #104 outfit

Y aquí con bolso de plástico también “metalizado” artesanalmente:

Barbie Look Chic Pool wearing Fashionistas #104 outfit
La artesa sobre la que descansa es de Sacando Virutas 

El top es muy mono, pero las costuras son un desastre, así que tener tiempo para repasarlas va a ser más complicado, con lo que eso (y su foto) lo dejaré para otro día. Pero volviendo a la muñeca, cierto que el maquillaje no tenía intensidad, cierto también que venía muy mal peinada…pero pese a esos defectillos, lo bueno es que el pelo es de un color muy chulo (unas mechitas claras estupendas) y con la suficiente espesura en puntos claves para que, bien distribuido en un recogido, no queden calvas. Así que me puse a ello.

Barbie Fashionistas #104, restyled.
Foto chungui de móvil. Intenté un vídeo del recogido completo, pero tengo tembleque.

Después de un par de días secando, me gustó lo suficiente como para intentarlo con su cara. Para practicar repaint es estupenda, porque no se trata de pintar de cero, sólo repasar para dar más viveza al color. De hecho, borrar sólo borré la boca, el resto pinté por encima. Por último le puse el vestido de Barbie Vera Wang y la coloqué a posar en mi último diorama, que aún me queda mucho por amortizar:

Barbie Fashionistas #104, restyled, wearing Vera Wang clothes.

No hay fotos del proceso de peinado, porque si ya no me llegaban mis dos manos para hacer las trenzas y mantenerlas tensas, os contaré como para encima sujetar la cámara, pero vamos, son dos trenzas de raíz, del revés, que se juntan en una coleta trasera lateral con la que ya hice el moño. Para asegurar el peinado, utilicé aguja e hilo con los que cosí la trenza a la cabeza. La verdad, así escrito suena peor de lo que fue, creedme:

Barbie Fashionistas #104, restyled

Por cierto, recapitulando lo que he escrito hasta aquí…esta muñeca de hoy, cuesta unos 10 eurillos, ¿recordáis? 😉

Barbie Fashionistas #104, wearing Vera Wang dress.

Dioramas de dormitorios

Si ayer os explicaba cómo preparar una nueva pared para nuestros dioramas (dos entradas en dos días, ufff…lo que tiene estar encerrada en casa), hoy os voy a enseñar sus posibles usos, teniendo muy presente la ventaja que supone que sea más grande que mis paredes habituales. La verdad es que después de probar todos mis sofás y darme cuenta de que fui a elegir el color de pared que peor les iba, me acordé de las camas…en especial de una que el año pasado me dejaron los Reyes en casa y que por problemas de espacio no tuvo su sesión de fotos en condiciones. Y es que meter una cama en un diorama y que encima quepa en la foto, es complicado; por eso, cada vez que me preguntáis sobre este tema, os recomiendo que preparéis paredes y suelos muy grandes, ya que siempre es mejor que sobre que tener que remendar fotos luego en el ordenador.

Dioramas de dormitorios

La cama en cuestión es esta maravilla de Marcia Harrys, que sigue su estilo tan característico en dorados y líneas orientales, a la que, para combinar mejor con el fondo, he puesto un paño de Zara Home a modo de colcha (son rebajas, es el momento de buscar tesorillos, ahí lo dejo) y luego he añadido los cojines grises del sofá rosa de Minimagine. La verdad, ya me veo comprando cojines y telas ahora que por fin tengo diorama a su altura (literal y figurado):

Dioramas de dormitorios
Viste la bata de Barbie Octopussy.

Por cierto, mis suelos habituales tampoco son suficientes para el tamaño de las camas, por eso en estas fotos lo que veis es el bambú de la superficie de la mesa IKEA PS 2012, que da el pego estupendamente. Otra opción rápida, barata y que desde luego ocupa menos sitio, es usar una plancha de goma EVA, a modo de moqueta.  Pero volviendo al mundo cama, hace unas semanas os enseñé en la FanPage de Facebook un palé que acababa de conseguir y que creía que de cabecero estaría fenomenal; pues aquí lo tenéis de nuevo:

Dioramas de dormitorios

Completa el conjunto la mesilla y lámpara de Jonathan Adler para Barbie, de nuevo un paño de Zara Home a modo de colcha, los cojines grises de Minimagine con dos mostaza de Marcia Harrys, un mantel individual a modo de alfombra y ya cerámica miniatura de origen muy variado, como el par de Sargadelos que cuelgan de la pared. El albornoz tan mono es parte del conjunto vintage Singing In The Shower #988.

Dioramas de dormitorios

Y ahora ya sí me despido. Que me toca trabajar un poco…que por culpa de tanto catarro ni os digo lo que se me ha acumulado :/

Reedito y actualizo la entrada, por petición popular, porque al parecer muchos no sabéis cómo hacer la segunda cama. Reconozcamos que enseñar esta foto es como mostrar la faja que va debajo de un vestido de gala, pero como una imagen vale más que mil palabras, así nos ahorraremos mucho tiempo:

Dioramas de dormitorios
No, no tiene más ciencia

Se compone de una caja sobre la tapa de otra. La altura y tamaño va al gusto del consumidor; yo quería que la “colcha” tocase suelo, pero que no arrastrase y esta combinación era la que mejor me iba. Luego “forré” la caja superior con una camiseta blanca de algodón con algo de elástico, bien ceñida con alfileres; a continuación apoyé el palé y cubrí con cojines y paño. Sencillo, ¿eh? Pues ya sabéis, no tiréis cajas de colonia de las Navidades 😉 .

 

 

Basics

Hay una foto que me gusta repetir cada cierto tiempo, y es la de mis muñecas “especiales”, todas juntas, con los vestidos de la maravillosa Basic Collection de 2009, conocidas popularmente como las LBD (Little Black Dress), y que los años siguientes se irían completando en otros colores, estilos y tejidos. La colección me gusta tanto, que hasta me hice mi propia versión en color nude, en un tiempo en el que la aguja no me daba tanta pereza:

New Barbie Basics: color nude.
Foto de 2010, anda que no ha llovido…

Basics Nude

Pero por aquel entonces, aún eran mis primeras híbridas las que llevaban estos modelos básicos, o a lo sumo, los primeros grupetes de Poppies con los que me estaba haciendo:

Mi colección de Poppy Parker, en  basics LBD.
Me animo mucho pensando en lo que he mejorado sacando fotos.

Total, que es una idea que he ido reciclando cada cierto tiempo:

La aventura de los zapatitos dorados (4/4): Foto de grupo con pivotals
¡Uy, aquí con una infiltrada dorada!

En las últimas fotos con ellos (tras repasar mucho flickr e instragram creo que ya no olvido ninguna, pero lo mismo me toca actualizar por quinta vez esta entrada) usé Ooaks en el sentido más restringido del término, completamente repintadas (o casi):

My ooak Barbies
Tengo que revisar qué ha pasado con flikr, porque han perdido mucha calidad algunas fotos. La pixelización de ésta es un escándalo.
Ooak Barbie LBD en sofá rojo
De cuando le ponía este marco a todo…y ojo con los filtros de la siguiente.

Y pasado tanto tiempo desde entonces, he pensado que ya tocaba actualizar la foto de los vestidos negros. Y no fue fácil elegir modelos, porque mi colección ha ido creciendo mucho en esta última década, así que ni había ropa para todas ni tampoco era fácil hacerlas caber en la foto. Así que salvo una intrusa (lo siento, mi Tropi-Cutie no podía faltar aunque sea un repaint parcial) todas las que salen tienen encima un repaint total. Yo creo que la selección está bien, ya me diréis 😉

Basics

¡Y actualizo y meto vídeo!

¿Os habéis dado cuenta que esta entrada es como los capítulos especiales de las series, en las que te cuelan escenas pasadas sólo con unos pocos minutos de metraje nuevo? De verdad, no sé ni cómo me leéis :/ . No os merezco.

Sigo personalizando muebles: cómoda en negro y dorado

Soy muy fan del éxito fácil. Muy, muy fan de conseguir buenos resultados con un esfuerzo mínimo, porque para mi no importa lo que te ofrece el camino, sino llegar pronto a la meta. Para que me entendáis, me encanta la pintura de secado rápido y acabado uniforme, que disimula defectos de la madera y encima se limpia con agua. Por tanto, tengo claro que la cómoda de hoy no ha sido de mis mejores ocurrencias (aunque me consuelo pensando que para la próxima vez ya le habré pillado el truco)…pero antes mejor si empiezo por el principio:

Sigo personalizando muebles: cómoda en negro y dorado

Después del mueble de la semana pasada, me vine tan arriba que decidí ir a por otro (tengo un montón en el armario, lo confieso). Así que con un fin de semana con previsión de lluvias torrenciales, el plan casero me pareció estupendo. Lo malo es que tan rebosante de ánimo estaba, que cuando fui a la ferretería a por más material, me lancé a por un bote de esmalte laca de poliuretano porque ¿quién no es capaz de lacar en cinco minutos? Y aunque realmente noté cierto reparo en mi ferretero habitual (¿seguro que quieres esto?, ¿sabes cómo se aplica?), estaba tan decidida que pasé de todo. Así que después de lijar poco y mal:

Sigo personalizando muebles: cómoda en negro y dorado
Hay que quitar bien la cola, para que cubra la pintura

Empecé a pintar y sólo cuando ya estaba en faena, me di cuenta que evitar los grumos no era fácil y además el secado tardaba unos tres días. Ya íbamos mal: ¡TRES DÍAS  para secar y encima con grumos! Y si no llegaba con eso, cada gota que me caía era peor que el chapapote: tan grasa que limpiarla era un rollo, porque se iba extendiendo por ropa, muebles y piel. Y quien dice gota, dice el polvillo del lijado, un horror. Lo dicho, para la próxima vez ya sé que la superficie tiene que estar limpia y perfectamente pulida, que hay que revolver muy bien la pintura, aplicar capas finas y con pincel especial y tener mucha paciencia. Muchísima paciencia. A ver de dónde la saco.

Sigo personalizando muebles: cómoda en negro y dorado

Mi idea original era hacer un diseño geométrico, combinando blanco y negro, en los frentes de los cajones. Pero el tiempo de secado y que las piezas en origen eran algo irregulares, me hicieron descartar la idea. Lo mismo un primer intento desastroso también contribuyó un poco, jejeje. Así que pulí de nuevo, y pinté de negro como el resto del mueble, con idea de poner adornos dorados en piezas independientes adheridas con pegamento (pintar directamente en dorado, tampoco era una opción, comprobado).

Sigo personalizando muebles: cómoda en negro y dorado
Las de la semana pasada eran un pelín más grandes, aunque no se aprecie en la comparativa, sólo el caos.

Como los cajones quedan muy salidos de la estructura, primero puse cuatro piezas de moldura de esquinas cuadradas previamente pintados en dorado, rodeándolos. Otra pieza de la misma moldura en la parte superior de cada cajón y, por último, para los tiradores combiné dos piezas, una plana rectangular y encima nuevamente la cuadrada, aunque esta vez fui un poco más torpe con la pintura dorada :/  Vamos, que voy a tener que comprar, para la próxima vez. En fin, que el mueble de cerca no es ninguna maravilla, pero en foto cuela bastante…

Sigo personalizando muebles: cómoda en negro y dorado
Colgado en la pared un mantel individual de Zara Home, sillas de Marcia Harrys.

Y la verdad, para maravilla, ya tengo este vestido de lentejuelas de Elenpriv, que es de lo que realmente me apetece fardar, así que aunque al terminar el mueble la luz ya escaseaba, espero que sirva de muestra:

Sigo personalizando muebles: cómoda en negro y dorado

Me encanta, quería esperar hasta Navidades para enseñarlo, pero no me he aguantado:

Sigo personalizando muebles: cómoda en negro y dorado

Por cierto, el mueble aún no está seco del todo, pero gracias al deshumidificador, con mucho cuidado…y ella creo que es la primera vez que la enseño por aquí, fue la alternativa que preparé como donación en la Subasta Solidaria de la SDC, que descarté porque se parecía demasiado a la del año pasado. Usé una Grand Entrance, con un pelazo estupendo al que el negro le queda de lujo 😉

Nuevo diorama, reciclando muebles viejos

Confieso que tenía un mono de dioramas que no me aguantaba y que ya estaba más que aburrida de los de siempre, que con tanto usarlos esto ya clamaba al cielo un “renovarse o morir”. Y he ahí que me encontraba ordenando armarios pre-mudanza (que a este paso va a ser más larga que la marcha del desierto), con un festivo inesperado en medio de la semana, cuando se iluminó una lucecita en mi cabeza.

Nuevo diorama reciclando muebles viejos
Foto spoiler, para mantener vuestro interés en el rollo que os voy a colar.

Pero sigamos un relato ordenado de los hechos: empecé con la pared ya el víspera de Difuntos, por la noche. La idea era tener trabajo avanzado para el diorama que iba a probar la mañana siguiente, pero topé con el inconveniente de no tener remota idea del tono real final, porque la esquina en la que pinté (a salvo de volver a manchar suelo o la mesa de madera y evitar así dramas caseros innecesarios) tiene muy poca luz.


El efecto rugoso se consigue con pinceladas de pintura espesa, poco aguada, como explico aquí.

La cosa es que por la mañana, ya con plena visibilidad, aproveché para dar los últimos retoques, corrigiendo aquellos puntos donde había saltado la pintura o no había quedado del tono adecuado. Esto era necesario porque para dar un leve efecto estuco había mezclado dos colores, y en algunos puntos estaba mal repartido. Y aún estaba con el pincel en la mano, cuando me acordé del mueble que estaba estorbando por el armario. El mítico mueble miniatura, en pino sin pintar, que  venden en los “Todo a 100” tirado de precio. Lo siento, no hay foto previa, que las expectativas de éxito eran casi nulas. Y tras quitarle los tiradores de metal que traía, me puse en faena:

Nuevo diorama, reciclando muebles viejos

Y aquí breve inciso: lo suyo sería tapar los huecos de los tiradores con masilla especial, aplicar un tapaporos (goma laca es ideal para este fin), pintar, lijar, volver a pintar, volver a lijar, aplicar barniz para acabado perfecto…etc. Pero si tengo muy poco tiempo libre en general, menos aún para estas pijadas en particular, y a este problemilla de disponibilidad hay que añadir que además de ansias soy un poco vaga. Así que, salvo alguna pasada de lija sobre defectos demasiado evidentes, le pasé el pincel cargado con la pintura malva (ya sin blanco como en la pared) y a vivir.

Nuevo diorama, reciclando muebles viejos

Y una vez pintado, el último paso que quedaba era el de los tiradores. Evidentemente los originales no eran una opción si quería un resultado decente, así que al ser festivo y no tener otra opción de adquisición, decidí hacerlos yo misma. Para ello, corté una moldura lisa cuadrada, pinté los pedacitos de dorado y una vez secos los pegué con adhesivo cianoacrilato:

Nuevo diorama reciclando muebles viejos

Y sí, lo confieso, me vine arriba con el dorado y pinté también la base de la cómoda. Vamos, que no la pinté entera de dorado porque tenía que ir a comer…y menos mal, porque lo mismo quedaba un poco excesivo. Total, que en un momento mueble preparado, con pared a juego y lista para disfrutar y sacar muchas fotos:

Nuevo diorama, reciclando muebles viejos

En ésta, mi cómoda renovada la he combinado con el biombo de Marcia Harrys, con la Eames Plastic Armchair RAR de Vitra, y mi Tropi-Cutie tuneada, vestida de ElenPriv. Una de las cosas que más me gusta de su color, es que según la luz varía muchísimo, de un malva apagado a un rosa intenso, tonalidades con las que se puede jugar aún más en la edición de la foto:

Nuevo diorama, reciclando muebles viejos

Esta vez posa mi Night Out OOak, vestida con un modelazo de NOVA. Y me despido ya, que aún queda puente para disfrutar y pienso hacerlo 😉

Nuevo diorama, reciclando muebles viejos

 

Lucía, la donación de Bonequea para la subasta solidaria de la SDC

Vale, no os voy a descubrir a estas alturas que soy un poco desastre. Si acaso, que lo soy un poco más de lo que con mucha benevolencia habíais sospechado, pero eso no quita que intente esforzarme por mejorar. Que no publico nada en semanas, cierto, pero es que la vida a veces es muy complicada, y se torna casi imposible que nos alcance el tiempo para cumplir todas las tareas de la lista, por lo que no queda otra que eliminar lo no vital para que ceda puesto a lo esencial. Total, que en estas disquisiciones andaba yo metida, cuando me di cuenta de que no llegaba a tiempo para la donación. ¡Qué no llegaba a tiempo!

Lucía, la donación de Bonequea para la subasta solidaria de la SDC
Foto sin filtros, que aún es joven 😉

Y eso que estaba planificada desde hace un montón de tiempo, incluso barajé dos candidatas antes de decidirme y de hecho, había pensado, ya que no soy demasiado habilidosa con la aguja, encargar la ropa. Primero a alguno de los muchísimos artistas con los que contamos por aquí, y si no podían, pues alguna opción de ETSY. Pero lo fui dejando…tanto, que al final ya me daba vergüenza hasta abrir la boca para molestar a nadie y tampoco había margen para las bromas de Correos y su servicio de ADT Postales. Vamos, que me tocaba espabilar…y menos mal que después de hablar con Gloria (ya sabéis, repetid conmigo: mi presidenta, me representa), y que me dijese que podía entregarla directamente para la subasta de Ebay, que tendría lugar después de la conven, supe que podría evitar un brote serio de ansiedad acompañado de infarto de miocardio.

Lucía, la donación de Bonequea para la subasta solidaria de la SDC

Aún así, pensé que si al menos podía colocarle un trapito encima, la quería enseñar (no sé si por vanidad o por inseguridad, o un poco de cada), oír otras opiniones menos estresadas sobre la muñeca y, sobre todo, obligarme definitivamente a tenerla lista de verdad para la subasta. Y fue un acierto, porque contar con la opinión de mi idolatrado Edel fue clave para añadir al look final uno de los pañuelos de Carmen, de los que soy tan fan:

Lucía, la donación de Bonequea para la subasta solidaria de la SDC

Y hablando del trapito, me pareció que emular un vestido tan mítico para el coleccionismo español como el Pertegaz era una buena opción, y si a eso añadimos que es tan fácil de coser que hasta yo puedo hacerlo mejor que mejor 😉 . Ya os confieso que el mérito del acabado es de la tela, una seda salvaje azul que se aguanta en pié sola, y que hasta hecha un nudo queda bien, y si no, comprobad, ¡dentro vídeo!:

Ya los últimos detalles son el bolso joya, el brazalete y las sandalias:

Lucía, la donación de Bonequea para la subasta solidaria de la SDC

En cuanto a su nombre, se lo debe a Nio, de quien surgió la idea tras un brainstorming muy concienzudo, mantenido en una reunión celebrada en la habitación del hotel de Juan durante la Convención. Y aclarado esto último, creo que esta canija de unos 30 cms. no da para más que contar. De corazón, espero que os guste, sobre todo porque es para una muy buena causa.