Tutorial: Cómo hacer un suelo entarimado (II).

Una vez que la cola está seca, la madera perfectamente adherida y más o menos tenemos recuperada la espalda, ya podemos  dar color al suelo. Ni hace falta decir que las opciones son ilimitadas, como ilimitados son los productos que hay en el mercado para el tratamiento de la madera, pero como yo no soy Kristian Pielhoff, ni lo pretendo ser, voy a mostrar simplemente cuatro opciones.

Como consejo general, cualquiera que sea el acabado que busquemos, es bueno que se note el trabajo que nos hemos pegado con el parqué. Para ello podemos remarcar bien las uniones sirviéndonos de un alfiler, e incluso despegar un poco alguna pieza. Ese efecto se nota especialmente en esta fotografía del diorama básico:                                   DSC_1010Está pintado con acrílico al agua, combinando dos tonos, marfil y rosado, aplicado con pincel y paño, para conseguir esa tonalidad neutra propia de un básico.

Otra opción es la de utilizar el barniz brillante de madera, de los de toda la vida:
Tutorial. Cómo hacer un suelo entarimado (II).
La única precaución en este caso es que a diferencia de la madera normal, que requiere más capas para que el tintado quede oscuro, estas laminillas tan finas se impregnan de color a la mínima, vamos, que con una sola pasada de pincel conseguiremos el tono más oscuro que anuncie el fabricante, por lo que a la hora de elegir el color es importante tenerlo muy en cuenta. Como toque final, le pasé una lija para dar un efecto usado y marcar más las tablas y sus uniones, de paso que le quitaba una oscuridad excesiva.

Otra posibilidad es la de los tintes de madera, con acabado muy semejante al del barniz. El que usé para este suelo tenía una base de disolvente que casi me cuesta la salud, pero que me ayudó a eliminar los pegotes de cola que me habían quedado sobre la tarima:
Tutorial

Y por último, la opción popurrí, o lo que es lo mismo, echarle todo lo que encuentres por casa.
Tutorial suelo.
Aquí probé con tinte, no me gustó el tono, así que lo pinté de azul, luego le pasé betún, y finalmente, empapé un paño en pintura blanca con agua y la extendí varias veces para aclarar el resultado, lijando siempre entre cada uno de estos pasos. Al final, repasé las uniones de las piezas de madera con un alfiler porque había quedado demasiado uniforme y, tras hacer la prueba del algodón varias veces, para asegurarme bien de que no manchaba, listo para las fotos

Y con esto termino el tutorial de suelos. Espero que haya resultado útil.

Tutorial: Cómo hacer un suelo entarimado (I).

Mejor será un diorama cuanto más real nos quede y, como es evidente, el material que empleemos en su creación va a ser básico para conseguir ese resultado. Dicha esta obviedad, una opción estupenda es la del suelo de madera, que además de bonito es realmente sencillo de hacer, pues basta simplemente un poco (o mucho) de paciencia y una espalda en buenas condiciones para conseguirlo. Ah, y madera, tijeras, cutter, plantilla, cola de carpintero, lápiz y la pintura, tinte o barniz con que queramos darle el acabado.

Ya sólo con este collage queda más o menos claro el proceso:

New diorama: WIP

En cualquier caso, un primer consejo básico es preparar el entarimado sobre una tabla independiente, esto es, que vaya suelta. Esto permite combinarlo fácilmente con paredes diferentes y así sacarle más partido, como se puede ver en las fotos del anterior post. Ah, y ocupa menos que una escena fija porque se puede apilar en cualquier sitio.

La elección de las dimensiones es algo personal, evidentemente, y dependerá mucho de lo que se quiera hacer con ellos, pero es bueno recordar que no hay nada más frustrante que tener preparado todo para una foto, y que el suelo quede corto. Casi todos mis suelos miden 35,5 x 56 cms, que son las dimensiones del estante de la vitrina Bestå de Ikea. Otra buena opción es la medida del DIN A 2, de 42 x 59,4 centímetros, porque es un formato habitual en impresión.

Besta Ikea
Foto antigua de mi estante Bestå cuando acababa de preparar mi primer suelo.

Una base de madera de balsa de 3 milímetros de grosor es más que suficiente para soportar el encolado sin que se deforme, con la ventaja de que tampoco se eleva mucho desde la base real (repito, apilados no ocupan nada).

Una vez decidido el diseño, basta con marcar con la regla y el lápiz el trazado que hemos de seguir, para no desviarnos mucho…y empezar a cortar y pegar. Las maderas no son perfectas, así que si cortamos a medida para el hueco concreto, mejor. Depende mucho del diseño, pero se puede ir por tramos de unos cinco centímetros cuadrados, así no se nos seca la cola durante el pegado ni se nos desordenan mucho las piezas. Otra precaución es no desbordar la cola, porque si empapa mucho la madera, sobre todo en su parte superior, el tinte o el barniz final a veces no cubre bien.

WIP
Ejemplos de diseños, durante su desarrollo.

Las maderas que he utilizado en estos suelos son láminas de tilo de 0,6 milímetros de grosor, con un largo de un metro. El ancho depende del diseño, he probado desde los tres milímetros al centímetro, más o menos. Al ser tan finas se cortan sin problemas con unas tijeras normales, lo que hace muy cómodo su uso. Se pueden conseguir, sobre todo, en tiendas de especializadas en modelismo naval. Evidentemente, hay más opciones, como piezas de madera más gruesas, tipo palos de helado, que son algo más difíciles de cortar, pero permiten resultados más rústicos. Como todo, al final depende de lo que nos sea más sencillo de encontrar.
Por último (que ya me he alargado demasiado), también cabe la posibilidad de comprar planchas de tilo. Si lo que se quiere es hacer parqué normal, es complicar bastante la cosa (vamos, que se debe recurrir a las planchas sólo cuando no exista otra opción), pero si lo que se pretende hacer implica diseños más complejos, realmente permite resultados espectaculares, porque podremos fijar libremente la forma y el tamaño las piezas de madera que compondrán el diseño del suelo. Por ahora esta última posibilidad es mi espinita, pero tendré que esperar a que mi espalda mejore.

Y hasta aquí por hoy. Es bueno dejar que la madera seque tranquilamente.

Elegir un fondo para nuestras fotos. Diorama básico.

Son infinitas las escenas que podemos montar para nuestras muñecas; sin embargo, no nos debe faltar nunca un decorado básico, en tono neutro, que sirva de “fondo invisible” para cuando lo que queramos hacer destacar sea, simplemente, la muñeca o su ropa. Y si el diorama nos permite adaptarlo a cambios, es que ya no podemos pedir más.

El que yo uso con ese fin está hecho de madera de balsa, pintada con pintura acrílica al agua, en un tono rosa crudo a juego con el suelo que está recubierto por pequeñas tiras de láminas de tilo, a modo de entarimado.

Su estructura es muy sencilla, como se puede ver en esta foto:

Diorama

El suelo es de 30×30 cms, mientras que las dos paredes son de 40×30 cms. Las uniones están fijadas con clavos (de lo que me arrepentí mucho en su día aunque ahora ya está superado). Quizá sea un poco pequeño, pero al ser rígido, un tamaño mayor no resultaría demasiado práctico para quien, como yo, dispone de poco espacio en casa.

Pero esta rigidez tiene sus ventajas también, y entre ellas está la de servir de base para el apoyo de otras paredes o suelos. Así, simplemente colocando una cartulina de color sobre las paredes, el aspecto cambia totalmente, y si además ponemos encima otra tabla de suelo, las posibilidades son absolutamente ilimitadas.

Diorama

Así, utilizado al natural:

Darla Bus Stop & Victoria Designs.

Y así con cartulina sobre la pared y otro entarimado en el suelo (realmente, la estructura sigue siendo la misma):

Poppy Parker. The Girl from I.N.T.E.G.R.I.T.Y.

Otra opción muy cómoda es usar cartón pluma. Es ligero, muy sencillo de cortar y también de atravesar, barato y a la hora de montar se puede sostener simplemente uniendo con alfileres sus aristas. La desventaja está en que es mucho más frágil, se deforma con la humedad y si no es muy grueso incluso puede dejar traspasar la luz. Por tanto, la elección de madera o cartón pluma siempre dependerá, como no puede ser de otro modo, del destino que queramos darle. Si va a someterse a pintura o encolados fuertes, madera sin dudarlo (ya sólo ese esfuerzo merece un resultado más duradero) y, para el resto de los casos, cartón pluma. Así, en este diorama el suelo es de madera, para soportar bien el encolado de las láminas de tilo y posterior barnizado, mientras que la pared es de cartón pluma, lo que facilitó sobremanera la fijación de cuadros:

Relax at home. Citrus Obsession Barbie.

Pronto, más. Y a lo tonto, ya van tres entradas!