Nueva pared para diorama: azul y madera

Hace años, mi buena amiga Raquel me advirtió seriamente diciéndome esto: “notarás los 30 en que adelgazar ya no es tan fácil”. Ahora que me acerco a los 40 añado de mi propia cosecha: “los notaré en que dejaré de ser inmune a los catarros”. Vale que siguen sin tumbarme y que no necesito quedarme una semana en cama para sobrellevarlos, pero cierto también que desde este otoño no me separo de los mocos, la tos y el dolor de garganta. Así que para romper con esta relación nociva de una vez, y para poder seguir chuleándome de salud de hierro de nuevo (que sí, que hasta este año yo daba bastante asquito en este tema), me he propuesto no moverme de casa hasta que mi voz regrese a su tono de pito original y mi respiración deje de parecer la de Darth Vader.

Nueva pared para diorama: azul y madera
Las fotos del proceso son bastante malas, cámara sin batería, lo siento.

Pero como quedarse en casa no es sinónimo de no hacer nada, este fin de semana he empleado el tiempo en lo que fue mi objetivo incumplido de Navidad, que no es otro que prepararme un nuevo diorama, algo que, con toda la trapallada que acumulo por casa, podía conseguir sin ni siquiera salir a por nada: pared de cartón pluma (esta vez más grande, de 50×60, con 1 cm de grosor), palitos de diferentes tipos, tijeras para cortarlos, pintura, pincel y cola de carpintero; y como extras no imprescindibles, lápiz y regla (llevaba la mitad hecha cuando conseguí encontrar una cinta métrica) y un poco de lija para algún pequeño ajuste. No os voy a mentir, por no variar fui decidiendo el diseño sobre la marcha, así que la foto de material inicial que hice ayer no sirve para nada, ya que más que planificación fue pura improvisación, acompañada, eso sí, de buen cine:

Nueva pared para diorama: azul y madera
John McTiernan, ¡vuelve!.

Si os fijáis en esta foto, además de salir un desconcertado  Schwarzenegger (¿pero quién está matando a sus hombres uno por uno?), se ve que la base de cartón pluma se compone de dos piezas. A ver qué tal me sale el invento, pero como no encuentro ya con tanta facilidad el grosor de un centímetro, me decidí a pegar dos planchas de 0,5 cms, y así me evito que todo este esfuerzo se vaya a la porra por un poco de humedad o frío 😉 .

Nueva pared para diorama: azul y madera

Con unas primeras piezas cortadas, estuve haciendo pruebas de posibles diseños. Al final, opté por una malla regular, distribuyendo los palitos de madera de forma uniforme, para lo que me ayudé de una pieza que usé de patrón (la que veis en la foto del medio) para asegurarme de que las diferentes piezas estaban más o menos a la misma distancia. Los palitos no son exactos en ancho, así que dejarlos bien centrados fue lo que me llevó más tiempo…y es que no podía rezagarme, que la siguiente peli era un coñazo (Sentido y sensibilidad…y eso que soy muy fan de Emma Thomson, pero ese papel no era para ella).

Nueva pared para diorama: azul y madera

Corté los palitos al límite, esto es, dejé fuera sólo la parte curva, aprovechando al máximo su largo. Y una vez pegados, me encontré con que el espacio que quedaba por cubrir excedía del ancho de dos, pero no llegaba al de tres. Tras darle vueltas a distintas opciones, decidí usar los más finos. Habían sido mi opción original hasta que comprobé que la mayoría estaban demasiado torcidos, pero quedaban estupendos para salvar el hueco libre que quedaba, y así puede hacer un rodapié más trabajado.

Nueva pared para diorama: azul y madera

Y el último paso fue pintar. La cola es bastante rápida, así que una ansias como yo no tiene mucho que esperar. Entre que se hace un poco de tiempo mientras se recogen las virutillas que han salido disparadas al cortar, ya podemos ponernos con el pincel. Tenía dos opciones de pintura, pero probada la primera ya no necesité ver cómo quedaba la segunda. Ojo, el tipo de la que usé es bastante líquida, así que no necesité diluirla en agua (que pude estropear el cartón pluma) y seca bastante rápido. Una vez seca la superficie, le puse un libraco encima para hacer peso y que la pared se mantuviese plana, y ya esta mañana he repasado las partes en que no había quedado bien cubierta…y me he puesto a disfrutarlo. Ya os enseñaré las fotos, pero mientras, una para que podáis verlo bien, al igual que el vestido con el que os felicité la Navidad, que sin abrigo es una locura de bonito:

Nueva pared para diorama: azul y madera

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¡Feliz Navidad 2018!

Por favor, otro año más – y eso que parece que fue ayer cuando empecé por aquí – deseándoos unas muy Felices Fiestas…y como es dificilísimo ser original en esta época, estos son mis deseos: Pasad unas fiestas estupendas, disfrutad del reencuentro con los amigos, con la familia, espero que no tengáis que extrañar a nadie demasiado, que tengáis mucha fiesta y muchos regalos y, sobre todo, comed y bebed sin complejos…que hasta verano ¡hay tiempo de hacer dieta!

¡Feliz Navidad!

¡Feliz Navidad!

Feliz Navidad

As Miniaturas do Tocas

Mi gran descubrimiento en la Convención lisboeta sin duda han sido los muebles de As Miniaturas do Tocas, y es que ya os comentaba el otro día cómo Marta, nuestra jefa de mesa en la Portuguese Doll Convention, nos había sorprendido con unos maravillosos tocadores de Barbie, que se convirtieron al momento en la estrella de la noche. Pues bien, fueron un anticipo estupendo de lo que al día siguiente nos íbamos a encontrar en su stand de la sala de ventas, del que estoy segura que no se llevó nada de vuelta a su casa, porque el éxito fue total, tomando además nota de un montón de encargos.

Había pensado en hacer una descripción pormenorizada de su colección, contaros cómo estos muebles de madera hechos a mano contaban con todo tipo de detalles…pero como se me da mejor sacar fotos que escribir, aquí tenéis mi botín para que podáis juzgarlo por vosotros mismos, empezando claro, por el famoso tocador:

Barbie Ooak y Tocador de As Miniaturas do Tocas

Aquí mi Lara Ooak, Carmen, viste conjunto de Victoire Roux, y completo el diorama con espejos de coleccionable de miniaturas y las plantas, de las que ya he compartido tutorial, con servilleteros blancos de Zara Home a modo de maceteros. La alfombra es un mantel individual cortado, y la caja de bombones que se ve a los pies de la muñeca es de Las Cosicas de Nuria. El papel de la pared es el modelo Verona de Gaston & Daniela, y no sé si podéis apreciarlo bien…¡pero los cajones se abren!

Y continúo con el armario, que me lo traje directamente de la sala de ventas y me tiene literalmente loca:

Barbie Ooak & Armario de As Miniaturas do Tocas

La Ooak Steffie de esta foto viste pantalones de The Scissors Madrid y blusa de Miss Yao. Las cajas son de los zapatos de Barbie Loubotin y Silkstone, y sobre el armario reposa uno de los geniales sombreros de Encarna Olivas. Esta vez la alfombra es un salvamanteles que compré en una cestería de las de toda la vida.

Y de nuevo viste de The Scissors la protagonista de la última foto, con la consola que me llegó a casa esta misma semana:

Barbie Ooak & consola de As miniaturas do Tocas

El espejo es de Marcia Harrys, al igual que las orquídeas; la alfombra es otro mantelito individual cortado y, como siempre, los suelos y zócalos de todos los dioramas podéis encontrarlos entre los tutoriales del blog. Sólo añadir que el papel esta vez es el Wisteria de Farrow & Ball.

Y ahora que ya os he puesto los dientes largos con estas fotos (aún hay más, pero los dejo para próximas entradas), no os preocupéis, en su página de facebook podéis encontrar toda la información para conseguirlos ¡porque envía a España! y como lo hace desde Portugal, ¡ni aduanas ni portes que salgan en un ojo de la cara!