Decíamos ayer…Viaje a Salamanca

Tenía yo un arranque estupendísimo (aunque algo pedante) con Fray Luis de León y su consabida anécdota (salía en el Trivial y todo), hasta que los de ABC han venido a chafármela con su rigurosidad histórica. En cualquier caso, volviendo a la idea original, este «decíamos ayer» viene a colación de mi práctica habitual de retomar viejos borradores para las publicaciones del blog, y de la que aún os hablé en el último post. Ahora mismo tengo unos veinte borradores, de los que, medianamente escritos, puede haber prácticamente la mitad, vamos, que estarían a un par de correcciones de párrafos, depuración de chistes malos y edición de las fotografías. El problema es que creo que aún así, con todo esto último solucionado, muchos seguirían sin servirme. Es decir, publicar hoy «Nuevo pedido de SquishTish», que edité por última vez en 2015, como que no lo veo…

SquishTish, 2015.
Por no dejaros con la intriga, pedido de SquisTish en 2015. Sólo una mira a cámara, así que creo que ya sé el porqué de no publicar entonces 😂

Sin embargo, en éstas estaba, cuando pensando precisamente en esta cita, me acordé de que mi último viaje con colegas, en aquella vida pre-Covid tan feliz y despreocupada que teníamos, fue precisamente a Salamanca. Pero mejor os pongo en situación: mi grupo compis de promoción de la opo (soy una chaponcilla, sí), cuando se nos acabaron las bodas como excusa para juntarnos, organiza/ba todos los años, al menos, un viaje de grupo. Generalmente a casas de turismo rural, donde Cristo perdió la sandalia, con pisci y demás atracciones para que sus retoños estén entretenidos; pero también, cuando hay suerte, a capitales de provincia, con agenda adulta más molona. Y digo cuando hay suerte, porque suelen estar mejor conectadas con este maravilloso noroeste en el que vivo, no porque no me guste estar en una casa aislada, rodeada de críos, sin poder decir ni un taco…porque además de tener unos niños monísimos y saladísimos, están muy bien educados. Y es verdad, palabrita del niño Jesús, y no lo digo sólo porque a veces hasta me lean 😜.

En algún lugar de Castilla
Ya no me acuerdo si es en Castilla la Nueva, la Vieja (no os enfadéis, es que en mi clase del cole los mapas aún no estaban actualizados, y siempre me hizo mucha gracia el nombre), un área de servicio o la casa de turismo rural, pero la foto es de 2014, en una de esas juntanzas rurales de las que os hablo.

Pues justo hace un par de años, por el puente de Difuntos que ahora tenemos a las puertas, tocó viaje molón a Salamanca. Y lo de molón no fue sólo por el destino (que qué ciudad más bonita), sino porque, además de la compañía (son chicas muy majas y sus familias también), tuvimos la suerte de tener una cicerone estupenda. Vamos, que además de visitas culturales nos pusimos las botas comiendo y bebiendo, porque mi amiga Raquel, que se ocupó de organizarlo todo, es que vale un Potosí.

Viaje a Salamanca, 2019.
Aquí casi a las puertas del hotel, que veis al fondo.

Nos alojamos en el Hotel Abba Fonseca, muy céntrico y bien situado, muy apañado y con un precio muy razonable. Vamos, que si volvemos este siglo, no descartamos repetir. Y mirad si la ubicación era una maravilla, que justo al otro lado de la calle tenía el Colegio Arzobispo Fonseca (y era fácil aparcar, que me saltan las lágrimas al recordarlo):

Viaje a Salamanca, 2019.
Qué pena tener aún el móvil viejo… Por cierto, como siempre, lleva pañuelo de Victoria Barbie Designs, pantalones de Clear-lan y abrigo de Elenpriv.

Con unas vistas alucinantes de la Catedral, porque si bien mi móvil de entonces, lo que es las fotos en automático, las sacaba un poco regulinchi, si tenías tiempo para fuchicar en el modo manual, te permitía hacer fotos nocturnas como ésta:

Viaje a Salamanca, 2019.

Y diréis, pues tampoco está tan bien. Cierto, pero es que perdí la original cuando la tarjeta SD se me fue a la porra este verano, así que todo lo que estáis viendo hoy son copias bastante mal editadas que se salvaron de milagro por irse a otra carpeta de guardado. Pero volviendo al tema, nuestra guía nos tenía preparado de todo, en especial, pateos por la ciudad:

Viaje a Salamanca, 2019.
La gabardina es de Clear-lan y el bolso de Integrity Toys.

Con parada obligada en la Universidad y las Escuelas Mayores, de las que ya no tengo fotos de interior, por lo que os acabo de contar de la SD, #shameonme:

Viaje a Salamanca, 2019.
La foto es un descarte recuperado, pero no podía dejar de publicar esa ubicación, 🙈🤣

Y claro, en nuestro itinerario no podía faltar tampoco la Catedral. Si tenéis ocasión, no perdáis la oportunidad de hacer la visita Ieronimus, que incluye salas, torres, terrazas y triforio desde la balaustrada superior:

Viaje a Salamanca, 2019.
Viaje a Salamanca, 2019.
Terraza de la Torre Mocha.
Viaje a Salamanca, 2019.
La estancia más elevada, donde cuelgan las campanas.

Viaje a Salamanca, 2019.
Este es el recorrido por la balaustrada superior de la Catedral Nueva, un pasote.

Y además, como os digo, mucho paseo con terraceo, cafés y copas, que ya estamos todos en la edad. Vamos, lo que viene siendo el turisteo con amigos:

Viaje a Salamanca, 2019.

Y poco más que contaros, que me entra demasiado nostalgia, por lo que hasta aquí mi crónica de hoy. Añadir sólo que en las últimas fotos viste vaqueros y gabardina de Clear-lan y jersey de Imida Dolls. Los complementos (gafas y mini móvil) son originales de Barbie, y el paraguas lo conseguí en ebay, en una tienda de Hong Kong.

La verdad es que hubiese estado genial hablaros de los restaurantes y locales que visitamos, porque realmente nos pusimos las botas, pero al perder las fotos de ese viaje, no tengo manera de acordarme sin tener que darle la lata a nadie. Si eso ya actualizaré la entrada para el mes, año o década…pero por hoy me despido. Sed felices y disfrutad de lo que queda de domingo 😘.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Creo que ya os lo he dicho alguna vez: suelo usar los borradores de WordPress como bloc de notas. Así, cuando se me ocurre algo que contaros, empiezo a escribir, aunque sólo sea un par de líneas y un título, y lo dejo ahí guardado a la espera de más tiempo o inspiración. Esta mañana, me he encontrado con el borrador de la entrada que ahora estáis leyendo, que edité por última vez nada más y nada menos que en 2015😱…vamos, que casi ya ni me acuerdo del viaje y para colmo las fotos que hice entonces son un poco un  horror. Y esto último ya lo he vivido, porque cuando compartí las fotos de Londres, aunque el retraso no fue tan exagerado como el de esta vez, me llevé un currazo considerable recuperándolas con Snapseed y otros programillas de imagen, porque chicos, admitámoslo, hay que ver lo que han avanzado los móviles en cosa de pocos años y lo poco apañada que era yo entonces.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

En fin, que después de horas de búsqueda entre los archivos de fotos (yo lo guardo todo, absolutamente todo, no veáis la Diógenes digital que estoy hecha 😅), conectando móviles viejos, discos duros externos y demás…por fin aparecieron los originales y, lo que en un principio iba a ser cosa de repasar el puñado de fotos que compartí en su día, se me ha ido un poco de las manos al comprobar cómo mejoraban exponencialmente si después de editarlas aún se le ponía algún filtro de Instagram.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
Sigue sin ser perfecta, pero teníais que haberla visto antes  😅

Así que, hecha esta introducción para que valoréis en su justa medida lo mucho que me lo curro por mis lectores, ahí va la sesión, empezando por Brujas, nuestra primera escala de ese día, donde tomé las fotos que estáis viendo.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Conocida como la Venecia del norte por sus canales y puentes, es una ciudad adorable, a la que se llega en nada desde Bruselas en tren, lo que la convierte en un destino turístico imprescindible e ineludible. Lo llenas que estaban sus calles lo dejaban bien claro.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

No sé cómo será la cosa en estos tiempos Covid, pero cuando llegamos, aún siendo un día lluvioso de junio, había mareas de gente. Ya sé que no se ven en las fotos, pero es lo bueno de ir con dos guías, que siempre encuentras rutas alternativas 😜.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y en ellas aparecen recunchos llenos de encanto donde sacar fotos, que menos mal que no borré en su día 😅, como estos pequeños canales y callejones sin salida.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

O estas otras, haciendo equilibrios, en las que podéis ver dónde se apoyó, gracias a las deportivas de los Accesory pack de las Barbie Basics de hace ya unos diez años, que son bárbaras para que se aguanten solas en pie:

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y lo que estaba intentando:

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
El cielo ya anunciaba la lluvia que nos iba a caer…🙄

En fin, que ese día paseamos mucho y comimos mucho chocolate…porque descubrí una de las mayores lambonadas del mundo: los puestos ambulantes de Godiva, con fondue de chocolate y fresas…no, si al final va a ser que sí me acuerdo bien de este viaje 😁

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y de ahí que nos fuimos ya a Gante, apurando al máximo el día. Esta vez la foto es de las antiguas, porque no he podido encontrar la original, así podéis comparar 😉:

Estación de St. Pieters (Gante / Gent).

Y en Gante, fotos, pocas, porque acabamos mojados como pitos. Aún así nos dio tiempo a dar un paseo por la ciudad, siguiendo nuevamente las rutas recomendadas por la guía.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
Y pensar la de paraguas que conseguí luego y lo bien que le hubiesen quedado…

De hecho, la tengo delante ahora, mientras escribo, y las hojas de Gante están arrugadas de haberse empapado bien en su día 😅

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Por cierto, que como hace mucho que no sale, lo mismo ya no os acordáis de ella. Es Kenzie Mystery Squad, con reroot de Vanelg1 y maquillaje retocado por mí, que viste camisa y pantalón de Clear-lan, el pañuelo creo que era de un muestrario y la cámara es un llavero que podéis/podíais encontrar en la web de Lomography. No hay foto detalle, porque ya no sé dónde está nada…no veáis qué disgusto tengo con lo de la camisa…😪

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

En fin, que espero que hayáis disfrutado de la entrada de hoy. Desde luego que otras veces soy más selectiva con las fotos…al menos intento no repetir postura 😅.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
Nota mental: colocar bien manos y brazos.

Pero sinceramente, creo que esta vez tenía mono. Demasiado tiempo sin viajar. Demasiado.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y con ésta, que creo que es una de mis favoritas, ya me despido. Me temo que ya no estoy acostumbrada a escribir en WordPress y, por si fuera poco, han cambiado modos en la edición…vamos, que lo mismo estoy montando un caos con las fotos, con lo que me convendría ir publicando ya por si hay mucho que arreglar.

Tenéis mi palabra de que habrá tercera parte, espero que esta década.

También os echo de menos 😘

Viajar con muñecas: Londres. Print de guías Lonely Planet.

Antes de nada…¡FELIZ AÑO NUEVO! Se hace esperar, pero ¡por fin entrada nueva! Y es que estaba yo aún el otro día excusándome por haber tardado tanto en publicar las vacaciones del año pasado, cuando repasando borradores me encontré a medio hacer la entrada dedicada a Londres, a donde fuimos, atención ¡¡¡en el 2014!!! vamos, lo que se dice una redacción ordenada y diligente. Así que, como me he fijado de propósito de año nuevo el llevar esto más actualizado (me meo yo sola escribiéndolo), ¡voy a ponerle remedio ya! Lo de apuntarme a un gimnasio, ya si eso, en febrero…

Aeropuerto Adolfo Suárez. T4 & Barbie
En la T4, con mi Manolito al fondo

La primera impresión que me produjo repasar las fotos fue un sonoro y evidente «¡cómo pasa el tiempo!«, la segunda, un «¡cómo ha cambiado mi colección!» y la tercera, «¡cómo ha mejorado la tecnología!«; y es que faltaban las muñecas imprescindibles de hoy, por no hablar de ropa, complementos…y sobre todo, calidad de imagen, que hay que ver lo que avanzan con los móviles y, sobre todo, las apps de fotografía.

Heathrow airport & Heathrow Express
Sólo sale enfocado el tren, porque descargué la imagen de su web oficial. Mis fotos muy lamentables. Pensemos que era la emoción y que iba muy rápido.

Conciencia del inexorable paso del tiempo al margen, además de repasar las fotos que saqué en Londres, voy aprovechar también para compartir uno de los prints que más me han pedido últimamente, que no es otro que el de las guías de viaje. He ido dando largas por falta de tiempo, pero ya no lo puedo retrasar más, así que las tendréis ya mismo, al final de esta entrada, que al menos de este modo me aseguro de que os la veáis hasta el final, 😉 que para algo me estoy currando a lo bestia la reedición de las fotos, quitándoles marcas de agua antiguas y marcos Earlybird a las ya publicadas y mejorando las descartadas en su día, como este par, sacadas en Hyde Park nada más dejar el hotel y que resistían en la tarjeta de memoria:

Hyde Park, London. 2014.
Antes de mejorar Snapseed, todo esto era campo un pegote negro.
Hyde Park, 2014.
En su día otro pegote negro.

Nos alojamos en el Hotel Caesar, ubicado muy cerca de la la estación de Paddington, en la que nos había dejado el Heathrow Express. Vamos, que media hora después de desembarcar ya estábamos entrando en la habitación. El hotel nos gustó mucho porque aunque (por una vez) no estaba en el meollo turístico, la comunicación era excelente y la verdad es que el personal fue siempre muy amable (la cadena es española y el personal de recepción que nos atendió también) e incluso cuando pedimos una habitación más grande, nos la cambiaron sin problema y de hecho nos pasaron a una pedazo habitación. Y el desayuno era mortal, sobre todo el jamón. Así da gusto, y como os digo, muy cerca de Hyde Park, que al día siguiente cruzamos animosos en dirección a South Kensigton para iniciar la visita obligada a los museos míticos, empezando con el Museo de Historia Natural:

Natural History Museum, London.
El Museo por dentro y por fuera.
Natural History Museum
El edificio es absolutamente maravilloso.
Natural History Museum
Lo confieso, soy más de arquitectura que de bichos.

Y de ahí al Victoria & Albert, del que por motivos que ya ni recuerdo, no tengo más que esta foto malísima de la puerta:

Victoria & Albert, London. 2014

La colección es maravillosa, como podéis ver en su web oficial, y la entrada a la expo permanente, al igual que en el museo anterior, es gratuita, así que aunque sólo sea para un garbeo rápido, no hay excusa para perdérselos. Por cierto que este viaje fue en el mes de agosto, pero aún así el tiempo no nos acompañó. Pasamos del frío al calor, y de nuevo al frío, con momentazos de lluvia todo el rato. Un #FourSeasonsInOneDay en toda regla. Eso explica que ahora, repasando las fotos, me encuentre muchos centros comerciales y tiendas, incluso repetidos en días distintos, pero es que no quedaba otra que resguardarse de los chaparrones cuando caían, y creo que con esta foto se comprende bastante bien lo que estoy diciendo:

London 2014
Nubarrón sólido y amenazante cubriendo el cielo azul.

Tampoco me curré tanto el tema ropa de muñeca como en otro viajes, sino que algún día se quedó tal cual en el bolso para el siguiente, lo que unido al paso del tiempo me está complicando un poco recordar los itinerarios reales…así que cubrid un tupido velo en este tema 😉 , y si no, intentad desentrañar el collage que sigue, con Carnaby St., Harrods, Jamie Oliver’s Diner (cuya comida es bastante mejor que la de su cadena de italianos) y frikeando por la Disney Store de Oxford Street:

London, 2014.

En cualquier caso, la ropa de este primer (y/o segundo día) incluía mis básicos favoritos de entonces:

  • Chupa de cuero de Grease Barbie, de Sandy malota.
  • Camisa blanca de SquishTish.
  • Gorro de Clear-lan, para que no se me despeine en el bolso.
  • Gafas estilo Wayfarer de Ray-ban, de Sindy.
  • Zapatos #noselecaennuncayseaguantaenpiéconellos de Momoko.

Por cierto, aprovecho ya para incidir en un error del que me he percatado con mi sentido crítico actual y del que espero toméis nota: el pivotal que usé era de los bailongos, las articulaciones andaban locas y brazos y manos creaban posturas imposibles. Procurad tenerlo en cuenta si planificáis viaje con muñecas, porque se pierde mucho tiempo y se estropean muchas fotos. MTM es feo, pero garantía de éxito en este sentido.

Portobello Road Market
Portobello Road Market

La siguiente muñeca en salir de la bolsa, como veis aún estaba en su primera versión de ojos azules, sin casi colorete y boca sosainas (me anima pensar que ahora está mucho más guapa). Este día lleva el conjunto de stock de Barbie Coach, que para algo estaba siendo la sensación de ese año, además de que un trench siempre queda muy British. Con ella empezamos la mañana visitando el mercado de Portobello:

Portobello Road Market
Tanta cosa interesante y no compré nada 😦 .

Y después de comer algo en la terracita de uno de los pequeños restaurantes de la misma calle (Lowry & Baker), tras un larguísimo paseo, bus y chaparrón incluidos, acabamos en Buckinham Palace:

London, 2014.

London, 2014

Buckinham Palace

No sin dejar pilladas antes a las dependientas de la tienda de Coach en Regent St., que no tenían ni idea de que entre sus prendas existía la talla 1/6:

Coach Shop. Regent St.

Nuevo día y aquí ya me vine arriba sacando a pasear a la mismísima Union Jack (ay, si Blas de Lezo levantara la cabeza). En fin, un día es un día, y tocaba darlo todo en el British Museum:

British Museum
Entrada principal en Great Russel Street.
British Museum
Patio interior del edificio, conocido como Great Court, diseño de Foster and Partners.
British Museum
Frontón occidental del Partenón.
British Museum
Dos vistas del Templo de las Nereidas y otra vista del Great Court.
British Museum
Friso y cabeza de caballo del Partenón, cabeza de Amenhotep III y estatua de  Sobekemsaf II.
British Museum: King's Library
King’s Library.

Sé que parece difícil de creer, pero no me dediqué sólo a frikear con mi muñeca y buscar faraones con nombres raros, sino que disfruté muchísimo del Museo…como también disfruté de un merecido descanso bien cafeinado, en el local de enfrente, como atestigua la única foto de esta entrada con la que voy a romper la magia de la falsa escala:

Starbucks Coffee. 51 Great Russell St, Bloomsbury, London WC1B 3BA. 2014
Y mi bolso aún estaba limpito…qué tiempos.

Y a seguir pateando. Ahora en dirección South Bank:

Barbie London trip
Museum St.
Museum St., London
Museum St.
Barbie London trip
Hay’s Galleria.
Tower Bridge
Vista del Tower Bridge.
South Bank
Atracciones varias en South Bank.
Southbank
Tiovivo y todo.
Big Ben & Parlamento
Big Ben y Parlamento.
British
¡Y aún más cerca!

Y de ahí a pasear y a buscar sitio para cenar, momento del día que dedicábamos a los grandes y merecidos homenajes. Solíamos centrarnos en la zona del Soho, porque había mucha oferta y muy variada, así que si algún restaurante de la guía no estaba disponible, teníamos alternativas inmediatas. Esta vez hicimos el descubrimiento de las recién inauguradas (entonces) galerías de Kingly Court, una especie de corrala repleta de bares y restaurantes animadísimos, y no sé si fue por el apetito de tanta pateada, pero la comida de Pizza Pilgrims me supo a gloria:

Galerías en Carnaby St. Gran descubrimiento para comer.
Mirad qué paredes blancas…¡esto lo acababan de estrenar seguro!

En cuanto a la ropa de ese día:

El siguiente día la lluvia nos dio poco margen, así que seguimos visitando Museos y Galerías (después del exceso en el British a Barbie la dejé descansar un poco así que no hay fotos),  y también le seguimos dando duro a las tiendas. De todo tipo, las de lujo para fliparnos, las de ropa, las de tecnología, las de objetos curiosos, las especializadas en posters antiguos y discos…etc. Al ir cubiertos para la lluvia, ya os digo que a Barbie la saqué poco del bolso, porque daba una pereza horrible y tampoco había muchas posibilidades, salvo en el momento en el que dimos rienda suelta a nuestro frikismo en la tienda de Forbidden Planet:

 Barbie at Forbidden Planet
La pobre flipándolo.
Barbie trekkie: with Mr. Spock at Forbidden Planet
Conociendo a sus ídolos.
Barbie loves Muji
En Muji, y así se ve su modelito mejor. Esta vez olvidé el imperdible para el bolso.

Y cuando ya era impensable hacer nada, porque estaba cayendo el diluvio, decidimos volver a Harrod’s, ya que me dejaba allí una gangaza que había visto el primer día, y era una pena perder esa oportunidad:

Mi nueva chica londinense: Tribute Barbie. BFMC 10th Anniversary
Foto hecha en casa, con tranquilidad, cámara buena y filtros, muchos filtros 😉

Por lo que comenta la gente en los foros de muñecas, últimamente su oferta ya no vale nada, con poca cosa de colección y mucho playline. Pero entonces había hasta Tonner:

Harrod's, 2014.

Tonner collection: Harrod's 2014

De hecho, encontré Barbies en dos establecimientos más:

  • Seldfridges, que vale la pena visitar aunque sólo sea para ver sus creativos escaparates. Cierto que no había mucha variedad y a precio de oro, pero al menos era collector.
  • Y mi gran esperanza e ilusión, la mitiquísima Hamleys, una mega juguetería en plena Regent St. Una pasada, se puede encontrar desde el peluche más tradicional hasta lo último en drones, pasando por esculturas en Lego increíbles, entre las que se incluye toda la familia real inglesa peeeeeeero que en tema Barbie fue un chasco total. Cinco plantas y ni una collector, si podéis pasar eso por alto, os encantará.

Conste que no sé si hay más sitios recomendables, porque tampoco me informé antes de ir y conste también que no pierdo la esperanza de que las collector vuelvan con fuerza a las tiendas y centros comerciales, y que en unos meses me comentéis este post rectificando mi información…¡Mattel Europa, espabila!

Pero volviendo al viaje, ya nos tocaba disfrutar de nuestra última noche londinense:

Picadilly Circus
Amago de foto artísica en Picadilly Circus.

Y por fin, a descansar:

Por fin toca descansar...

En cuanto a la ropa:

  • Cazadora vaquera y vestido de Clear-lan.
  • Sombrero de Barbie.
  • Bolso de Poppy Parker.

Nuestro último día en Londres ya lo dedicamos a regalos de última hora y visitas que faltaban, y de ahí de nuevo al tren y al aeropuerto:

Heathrow Express
La gabardina es de Clear-lan, el resto repe.

Heathrow Airport

Y ahora que ya os habéis tragado el tostón del viaje, vamos al tema prints. Como soy una maniática (pluridisciplinar, que no hay que limitarlo a una cosa sola), cada vez que viajo suelo llevar dos guías, una de las Visuales del País Aguilar, o lo que viene a ser lo mismo, las de fotitos y dibujos bonitos y explicados, con rutas y todo, y otra de Lonely Planet, por restaurantes e información variada. Porque sí, me pirra comer y me gasto más en eso que en muñecas, mis michelines dan fe. Y aunque es verdad que las últimas que compré fueron un chasco total en ese sentido (comer caro y mal en París fue doloroso), la  Lonely de Londres merece un monumento, porque fue uno de los viajes en los que mejor comimos, con diferencia. Tiene narices, pero hasta he marcado estos nombres en fosforito para cuando vuelva: Princi, como siempre, los italianos no fallan y este además funciona como un reloj con la cantidad de gente que acude; Andrew Edmunds, de acogedor ambiente y cocina rural con toque bohemio, toda una experiencia; Spuntino, vale la pena ya sólo por la decoración pero es que además comí unos macarrones con queso que aún llevo en el corazón; y Wahaca, menos especial porque es una cadena de moda, pero se come de lujo, y al final es lo importante. Que sí, que el print, que no me olvido, sólo tenéis que descargar este archivo de Guías Lonely, y seguir todos los pasos que ya os conté aquí.

Print de guías Lonely Planet!
Vestido de SquishTish

Os recomiendo usar el cartón pluma, porque se hace un agujerito para el pulgar y se acopla como el accesorio perfecto. Otro día (ay, que me meo otra vez) subo más guías, que este archivo era ya inmanejable con el peso de las que contiene. Y hasta aquí por hoy. A disfrutar de las manualidades, ¡buen fin de semana!

Viajar con muñecas: Edimburgo y alrededores.

Ahora que acabo de volver de mis vacaciones, no estaría mal publicar ya de una vez las del año pasado, manteniendo así mi media lamentable de velocidad en actualización del blog. Y es que para situaros en el tiempo y que comprendáis mi vehemencia, este viaje lo empecé justo el lunes post Convención de Barbie 2016, cuando resacosos de tanta diversión, muy temprano (tanto que a pié sólo estaba el mitiquísimo Dámaso de Juguetes Dámaso) salimos para el aeropuerto con destino Edimburgo:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Y aún temprano, ideal.

Y tras abandonar un Madrid a casi 30 grados, nos encontramos con un Edimburgo a 8, eso sí, soleado y precioso:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016
Aeropuerto con cartel bien grande, por si te has confundido

Superado el shock térmico, nuestra primera parada fue obviamente en el hotel, esta vez el B+B Edimburgh. Uno de los síntomas más claros de que esto de las muñecas se me está yendo un poco de las manos es que, cuando lo estaba reservando, sólo podía pensar en qué bonitas fotos iba a hacerles dentro…bueno, eso y que tenía unas críticas estupendas, jejejeje. ¡Pero sobre todo lo primero! Y aunque no suelo poner muchas cosas sobre los sitios en los que nos alojamos, creo que voy a empezar a hacerlo, ya que sin duda esta vez sí lo merece, porque además de ser un lugar precioso, nuestra habitación era de morirse, nos hicieron sentir como en casa,  todo el mundo fue majísimo y además tienen una recepcionista española, Tania, que es un verdadero amor.

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
La biblioteca del hotel
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
La cafetería

Una vez descansados y todo lo abrigados que pudimos, tocó descubrir la ciudad (y algún sitio donde vendiesen camisetas térmicas). Si os pasa lo mismo, Mountain Warehouse, en Princes Street es una opción estupenda, creedme. Frío y todo, tuvimos muchísima suerte, porque los días fueron muy soleados y pude hartarme a sacar fotos:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Inmediaciones del hotel

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Aunque claro, se notaba que en pleno octubre los días eran más cortos (lo que se traduce en filtros a dolor para iluminar un poco):

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Callejeando con el Castillo de Edimburgo al fondo
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Entre las lápidas de Greyfriars Kirkyard
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Victoria Street
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Market Street
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Paseando por Old Town
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Atravesando los jardines de Princes Street

Tengo que confesar que después de tanta juerga de Convención, me hice un taco con la ropa que tenía preparada para el viaje, y mandé directamente para casa mucha de la que tenía pensada para Escocia. De hecho, no tuve claro qué había hecho con ella hasta que volví. Afortunadamente, la sala de ventas fue lo suficientemente provechosa para que aún despiste y todo, ir ideales todo el viaje:

Look of the day

Para el primer día:

Enamorados de la ciudad ya sólo con el primer paseo, el segundo día lo empezamos con fuerza, por el Castillo de Edimburgo (Edinburgh Castle), una fortaleza cargadita de museos, que nos dejó claro que guerra que hay, guerra a la que se apuntan:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Y de ahí a la Royal Mile, a seguir paseo:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
La imponente St Giles’ Cathedral detrás
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Y a comprar bufandas, cómo no

Y el modelazo por partes:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Esta vez viste:

Nuevo día, que esta ciudad da para mucho, y tocaba ver el West End & Dean Village. Vamos, que la cosa es patear y dejar los pies reventados, sin eso no soy capaz de concebir unas vacaciones, pero antes el desayuno en el hotel:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Casitas adorables
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Jardines del Scottish National Gallery of Modern Art
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Y de nuevo a Old Town, al Museo Nacional de Escocia, visita obligada, porque desde luego este país se distingue por su inventiva. No pretendo soltar ahora un rollo sobre los evidentes efectos beneficiosos que una alfabetización precoz tienen en un pueblo, pero aquí tenemos un ejemplo claro e intentaré ser muy breve en la explicación: la Reforma Protestante del s. XVI, encabezada allí por John Knox, supuso entre otras muchas cosas, una nueva concepción de la relación con Dios, mucho más íntima, de contacto directo a través de la lectura de la Biblia, lo que implicaba necesariamente que la gente supiese leer. Esto lo consiguieron a través de las escuelas parroquiales diseminadas por todo el país, reduciendo drásticamente el analfabetismo en apenas siglo y medio, y lo cierto es que a mediados del siglo XVIII la alfabetización alcanzaba ya al 75% de la población, situándose entre la más culta de Europa, mientras que a finales del s. XIX los niveles de analfabetismo eran mínimos, de ahí que Edimburgo llegase a ser llamada la Atenas del norte. Y esto me da una envidia que no me cabe en el cuerpo porque en ese momento, en España, apenas llegábamos a la cuarta parte, con una alfabetización femenina casi testimonial. Triste, muy triste…porque de aquellos polvos vienen estos Mujeres hombres y viceversa lodos. Me he ido como siempre, perdón, pero os propongo, para no enrollarme más y no daros todo masticado, que busquéis por internet «inventos escoceses»….un, dos, tres…responda otra vez.

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Volviendo al tema, el museo es entretenidísimo, gratis (importante, que acabamos de sufrir el atraco de los museos holandeses), y hasta podéis encontrar a la oveja Dolly disecada, caquitas y todo:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

En conclusión, si os sobra tiempo o hace mucho frío por la calle, echaros un garbeo por él, que no lo vais a lamentar. Y el modelazo de ese día:

  • Vestido y medias de SquishTish.
  • Zapatillas de Momoko.
  • Bolso que le he hecho yo y del que algún día compartiré tutorial.
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Ecuador de la entrada (ya veo la luz al final del túnel)…y día de excursión, esta vez a la Capilla de Rosslyn, una escapada también muy recomendable, porque el entorno es muy chulo y queda bastante cerca en bus:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Me leí hace un montón de años el Código Da Vinci y al parecer me marcó bastante poco, porque ni me acordaba de que salía esta capilla, pero se ve que ahora está muy de moda, ya que aprovechando la difusión tienen la zona muy acondicionada al turismo e incluso una edificación con cafetería/venta de recuerdos estupenda, y como siempre, todo el mundo encantador:

 Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

De ahí regresamos a Edimburgo, el bus nos dejó en el centro y esta vez nos acercamos hasta al Museum of Childhood, otra visita obligada para coleccionistas., y si no, ojito a la oración que tienen colgada:

The Toy Collector's Prayer. Museum of Childhood, Edinburgh
Posiblemente adquirido por Patrick Murray en Estados Unidos en 1967

Tiene una colección muy completa de juguetes, de todo tipo y tiempo que hacen la visita la mar de entretenida. Evidentemente, me centré en la parte de muñecas, a las que dedican un montón de vitrinas…y sí, muchas eran muy siniestras, a las muñecas antiguas les pasa mucho:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Y luego a pasear, pasando por los Jardines de Princes Street:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Justo en medio de esta zona ajardinada está la Galería Nacional de Escocia/Scottish National Gallery, pequeña pero apañada, que hasta cuenta con un Velázquez. No hay foto-Barbie decente, lo siento. Y por fin la cena, en The Last Drop:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Y aquí un inciso importante: Escocia es un país maravilloso, Edimburgo precioso y la gente es de la más agradable que me he encontrado viajando…pero la comida es terrible. Uno de los pocos sitios decentes ha sido éste, y vuelvo a dar las gracias a la recomendación que me hicieron por instagram:

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Gracias por la recomendación @maria_fer_go

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Por cierto, este día vestía pantalón y blusa de The Scissors Madrid, bolso de Charlotte Olympia Barbie, cazadora de Andy Warhol Barbie y gafas de Bouclé Beauty Barbie.

Y seguimos con las excursiones, esta vez más lejos y con guía español recomendado por el Hotel, ruta de lagos, castillos y destilerías, con inmersión profunda en la historia escocesa, empezando por el campo de la batalla de  Bannockburn, con el monumento a Robert the Bruce:

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Bannockburn Battlefield

El monumento a William Wallace (una torre con vistas que no me cabía entera en la foto):

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El castillo de Stirling. Hay más fotos aún, pero creo que es pasarse. También tengo de otro castillo pero como no recuerdo el nombre ni son especialmente buenas, con estas llega:

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Lago Katrine:

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Tanto verde y tan poco comestible
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Vacas cuquis y amigables.

Y por supuesto no podía faltar una destilería de whisky escocés, Deanston Distillery.

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La visita fue muy interesante, pero quizá lo más anecdótico fue encontrar al único escocés imbécil y desagradable que conocimos en todo el viaje, tanto que me cuesta creer que fuese escocés. Y eso que íbamos pagando, ojo, pero al parecer le molestábamos en la visita. Menos mal que en la zona de catas nos hicieron olvidar pronto a ese personaje y pudimos quedarnos con un magnífico sabor de boca de la excursión y seguir recomendando la destilería.

Y el conjunto bien abrigado de ese día:

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Lista para un nuevo día, esta vez tocaba centro, zona New Town, para sumergirnos en la arquitectura georgiana:

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Y empezando, claro, por la Georgian House:

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He estado en un montón de casas «históricas», mejor o peor conservadas, de diferentes épocas, con decoración más o menos ostentosa. Pero ninguna me ha gustado tanto como ésta, todo gracias al grupo de jubiletas que tienen amenizando el tour, repartidas por toda la casa, explicando a los visitantes cómo era la vida diaria en cada una de las instancias, con una amabilidad y simpatía que nos hicieron echar allí media mañana, en vez del ratito que teníamos planificado inicialmente. Así que de ahí a comer, sitio modernolo recomendado en la guía. A ver, no estaba nada mal…para ser Escocia:

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The Dogs

Y a seguir ruta, que queda poco tiempo y hay que aprovechar:

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Scottish National Portrait Gallery
 Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Scottish National Portrait Gallery
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Y más pateo

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Y por fin, la foto que me moría por hacer desde antes de aterrizar, la vista de Edimburgo desde Calton Hill, con el monumento a Dugald Stewart:

 Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Y no podía ir mejor vestida, con un conjunto de The Scissors Madrid y sombrero de Encarna Olivas.

Y último día y despedida cargada de pena (y eso que a esas alturas de viaje teníamos ya mucha hambre). Así que un último café:

Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Una última mirada a la recepción:

 Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

Y a volar, que áun nos quedaba una tiradita:

 Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

 Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.
Escala en Madrid, donde seguía haciendo calor

Y el modelazo para el último día:

 Edimburgo, Barbie & Instagram. Octubre de 2016.

En fin, pedazo entrada. He tardado la mitad de las vacaciones en acabarla (y eso que he suprimido partes), pero me ha servido para recordar uno de los mejores destinos de los que hemos disfrutado. Así que si podéis, no dudéis en ir, vale mucho la pena.

 

Viajar con muñecas: Repúblicas Bálticas.

Ya llevo un montón de años viajando con muñecas. Al principio como mucho, en todo el viaje, sacaba un par de fotos con la cámara y ya al volver a casa las editaba y publicaba. Sin embargo, con la mejora de los móviles y de las aplicaciones de edición de imagen y, sobre todo, gracias a instagram, ahora ya van siempre en mi bolso, junto a las guías, y hago fotos hasta hartarme (y hartar a los demás, todo hay que decirlo).

Ese punto y aparte fotobarbieviajero lo viví concretamente hace un par de años, durante unas vacaciones en las Repúblicas Bálticas. Si no hay más fotos es precisamente porque mi móvil de entonces, el pobre, no daba para más. Ahora ya tengo ese tema solucionado, jejeje.

Riga, capital de Letonia, es una ciudad hermosísima y una delicia para los amantes del modernismo. Por más que rebusco en la tarjeta, lamentablemente soló he encontrado una foto de Barbie (me veo diseccionando pero ya el móvil viejo). Creo que el motivo es que estaba tan alucinada con la arquitectura que sólo me dediqué a hacer fotos de fachadas:
Riga

Esta foto es de la Casa de los Cabezas Negras (Melngalvju nams):
Barbie & Instagram. Melngalvju nams (House of Blackheads). Riga.

En Lituania visitamos la capital Vilnius (o Vilna) y la localidad de Trakaiy ya me fui soltando más (y eso que me siguen faltando fotos, definitivamente, tengo que encontrar mi móvil viejo).

En Pilies gatvėuna de las calles principales:
Barbie & Instagram. Vilnius.  Pilies gatvé.

El Ayuntamiento:
Barbie & Instagram. Ayuntamiento de Vilna.

La universidad (Universitetas, reconozco que me río con estas idioteces):
Universitetas Vilnius

El castillo de Trakai:
Barbie & Instagram. Trakai.

De Vilna fuimos a Tallin, capital de Estonia. Ahora que lo pienso, nos metimos un tute considerable…y eso que aún no he encontrado las fotos de Finlandia!!

La Plaza del Ayuntamiento (Raekoja Plats):
Barbie & Instagram. Tallin.

La calle Pikk (Pikk tänav):
Tallin

Y ya callejuelas por el casco antiguo:
Barbie & Instagram. Tallin

Toda estas fotos aumentadas en la pantalla de mi ordenador, no hacen más que reafirmarme en lo bien que hice cambiando de móvil…en fin, que habrá que volver para repetirlas mejor 😉

Por cierto, llevar Barbies y no una Poppy Parker se debe a un par de motivos bastante sencillos. El primero, que Poppy es más pesada y delicada, sobre todo las que tienen pestañas. El segundo es que cuesta riñón y medio y como para quedarme sin ella por problemas con la maleta…