Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Creo que ya os lo he dicho alguna vez: suelo usar los borradores de WordPress como block de notas. Así, cuando se me ocurre algo que contaros, empiezo a escribir, aunque sólo sea un par de líneas y un título, y lo dejo ahí guardado a la espera de más tiempo o inspiración. Esta mañana, me he encontrado con el borrador de la entrada que ahora estáis leyendo, que edité por última vez nada más y nada menos que en 2015😱…vamos, que casi ya ni me acuerdo del viaje y para colmo las fotos que hice entonces son un poco un  horror. Y esto último ya lo he vivido, porque cuando compartí las fotos de Londres, aunque el retraso no fue tan exagerado como el de esta vez, me llevé un currazo considerable recuperándolas con Snapseed y otros programillas de imagen, porque chicos, admitámoslo, hay que ver lo que han avanzado los móviles en cosa de pocos años y lo poco apañada que era yo entonces.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

En fin, que después de horas de búsqueda entre los archivos de fotos (yo lo guardo todo, absolutamente todo, no veáis la Diógenes digital que estoy hecha 😅), conectando móviles viejos, discos duros externos y demás…por fin aparecieron los originales y, lo que en un principio iba a ser cosa de repasar el puñado de fotos que compartí en su día, se me ha ido un poco de las manos al comprobar cómo mejoraban exponencialmente si después de editarlas aún se le ponía algún filtro de Instagram.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
Sigue sin ser perfecta, pero teníais que haberla visto antes  😅

Así que, hecha esta introducción para que valoréis en su justa medida lo mucho que me lo curro por mis lectores, ahí va la sesión, empezando por Brujas, nuestra primera escala de ese día, donde tomé las fotos que estáis viendo.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Conocida como la Venecia del norte por sus canales y puentes, es una ciudad adorable, a la que se llega en nada desde Bruselas en tren, lo que la convierte en un destino turístico imprescindible e ineludible. Lo llenas que estaban sus calles lo dejaban bien claro.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

No sé cómo será la cosa en estos tiempos Covid, pero cuando llegamos, aún siendo un día lluvioso de junio, había mareas de gente. Ya sé que no se ven en las fotos, pero es lo bueno de ir con dos guías, que siempre encuentras rutas alternativas 😜.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y en ellas aparecen recunchos llenos de encanto donde sacar fotos, que menos mal que no borré en su día 😅, como estos pequeños canales y callejones sin salida.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

O estas otras, haciendo equilibrios, en las que podéis ver dónde se apoyó, gracias a las deportivas de los Accesory pack de las Barbie Basics de hace ya unos diez años, que son bárbaras para que se aguanten solas en pie:

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y lo que estaba intentando:

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
El cielo ya anunciaba la lluvia que nos iba a caer…🙄

En fin, que ese día paseamos mucho y comimos mucho chocolate…porque descubrí una de las mayores lambonadas del mundo: los puestos ambulantes de Godiva, con fondue de chocolate y fresas…no, si al final va a ser que sí me acuerdo bien de este viaje 😁

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y de ahí que nos fuimos ya a Gante, apurando al máximo el día. Esta vez la foto es de las antiguas, porque no he podido encontrar la original, así podéis comparar 😉:

Estación de St. Pieters (Gante / Gent).

Y en Gante, fotos, pocas, porque acabamos mojados como pitos. Aún así nos dio tiempo a dar un paseo por la ciudad, siguiendo nuevamente las rutas recomendadas por la guía.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
Y pensar la de paraguas que conseguí luego y lo bien que le hubiesen quedado…

De hecho, la tengo delante ahora, mientras escribo, y las hojas de Gante están arrugadas de haberse empapado bien en su día 😅

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Por cierto, que como hace mucho que no sale, lo mismo ya no os acordáis de ella. Es Kenzie Mystery Squad, con reroot de Vanelg1 y maquillaje retocado por mí, que viste camisa y pantalón de Clear-lan, el pañuelo creo que era de un muestrario y la cámara es un llavero que podéis/podíais encontrar en la web de Lomography. No hay foto detalle, porque ya no sé dónde está nada…no veáis qué disgusto tengo con lo de la camisa…😪

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

En fin, que espero que hayáis disfrutado de la entrada de hoy. Desde luego que otras veces soy más selectiva con las fotos…al menos intento no repetir postura 😅.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)
Nota mental: colocar bien manos y brazos.

Pero sinceramente, creo que esta vez tenía mono. Demasiado tiempo sin viajar. Demasiado.

Viajar con muñecas: Bélgica (II)

Y con ésta, que creo que es una de mis favoritas, ya me despido. Me temo que ya no estoy acostumbrada a escribir en WordPress y, por si fuera poco, han cambiado modos en la edición…vamos, que lo mismo estoy montando un caos con las fotos, con lo que me convendría ir publicando ya por si hay mucho que arreglar.

Tenéis mi palabra de que habrá tercera parte, espero que esta década.

También os echo de menos 😘

Llenando estanterías

Os comentaba ayer por Facebook que, siendo consciente como soy de mi tendencia a la acumulación (Diógenes limpito lo llamé), en la reforma del piso he sido previsora y lo hemos dejado bien provisto de armarios y estanterías. Una de ellas ya la conocéis, porque es donde he colocado una buena remesa de muñecas de mi colección, con la intención inicial clara de que mi pequeña obsesión no saliese de esa habitación. Pero la realidad es que por mucho que las he apretado, no me caben ni de lejos, y esa necesidad imperiosa de espacio contrasta con que aún queda alguna estantería libre más por casa, que es una pena no utilizar:

Llenando estanterías

Ahora bien, no se trata de llenar todo de muñecas: una cosa es acumular en armarios (ojos que no ven corazón que no siente), y otra muy distinta empachar la vista con muñecas por todas partes. Además, esta estantería está fuera de mis dominios, en la parte de casa abierta al público, así que ya se trata más de decorar que almacenar. Y ahí está la idea. Como veis, tengo a ambos lados, cubiertos por puerta de cristal (la protección es impepinable, que no me gusta limpiar), tres estantes que forman unos cubículos cuadrados ideales para la altura de una muñeca, en los que puedo montar unos dioramas estupendos que, como ya seguro ya sospechabais, van a ser mi objetivo. Tened en cuenta que en los últimos años me he hecho con una colección de muebles ingente que languidece guardada en cajas, porque en la casa 1/6 que estoy montando, por muy grande que sea, caben muy pocos. Así que ante tales premisas, este fin de semana, a modo de prueba, me he decidido a empezar por uno de estos dioramas, con la esperanza de que si el resultado me gusta, ir a por el resto.

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Lo primero ha sido cambiar de impresora, ahí os dejo captura de mi despedida en Instagram 😅. Con la vieja, ya os digo que este proyecto sería imposible. Lo segundo, preparar el forro de las paredes, porque con lo que me costó lacar este mueble (no sólo económicamente, sino muy en especial anímicamente), como para cargármelo ahora. Para los laterales utilicé cartón fino (aproximadamente milímetro y medio de grosor) y para el fondo, al que quería dar un poco más de compostura, cartón pluma de 5 milímetros. Para cortarlo me adapté al hueco concreto:

Llenando estanterías

Se trata de un mueble antiguo muy irregular, y la verdad es que tampoco es que el carpintero encargado de la restauración/actualización estuviese muy fino (no es momento de extendernos aquí en eso, pero que sepáis que me mató a disgustos toda la reforma). Esto me supone que cada plancha sirve única y exclusivamente para el hueco que va a ocupar, lo que es una lata, porque empecé por el más bajo por comodidad, con idea de dejarlo montado en una parte más alta, y ya no va a poder ser sin cortar de nuevo. El hecho de que no sean fácilmente intercambiables implica otro contratiempo, el de tener que tener muy clara la distribución de los dioramas ya desde un principio, y ahí con los cartones cortados, me encontré además con el síndrome de la hoja en blanco, o más exactamente…¿por cuál diseño empiezo? 😱. Pues nada, pillé revista de decoración de este mes: todo paredes monocolor y limpias, no se puede ser más aburrido…así que repasé mis dioramas hechos, nada, seguía sin decidirme… y al final fue al aseo de casa y así lo resolví:

Llenando estanterías

Digo yo que si me convence para pegarlo en una pared de verdad, qué menos en una de mentira 😂. Y en esta foto podéis ver un poco mejor como va el proceso de pegado. Como uso folios autoadhesivos, la cosa va bastante rápida una vez se empieza:

Llenando la estantería

Como siempre que se me ocurre una cosa de éstas es sábado por la tarde con muchas tiendas cerradas, por ahora ni zócalo ni suelo. Tampoco es algo que me apure mucho, porque soy un tapón y desde mi perspectiva sólo se verían los dos más bajos, con lo que tengo tiempo para pensarlo 😜

Llenando la estantería

Pero vamos, la prueba me gusta. Además, el diseño del papel, permite infinitas combinaciones de muebles. Ahora he dejado el armario, porque me gusta tenerlo a mano y ocupa bastante, pero posiblemente acabe en un estante más alto, desde el que se puede ver bien igualmente, y en los más bajos monte escenas con sofás o consolas bajas:

Llenando la estantería

Y la verdad es el el diorama no llama la atención, visto el mueble en su conjunto:

Llenando estanterías

Y con esto, os dejo, que mañana es lunes y tengo que empezar a mentalizarme y aún quería subir unas cosas al trastero. Disfrutad de lo que os queda de fin de semana.

Hola, ¿hay alguien ahí?

Casi mejor pregunto, un poco a lo Bob Geldof en The Wall, porque después de tanto tiempo si pasarme por aquí, me cuesta un poco romper el hielo otra vez. Vamos, que empezar a contaros mis tribulaciones como si nada hubiera pasado, me da algo de apuro. Y fijaos si ha pasado tiempo, que estamos ya acabando marzo y va a ser mi primera publicación desde antes de Navidades, que ni os felicité, como por supuesto tampoco os deseé lo mejor en el Año Nuevo.
#ShameOnMe #MenosMalQueTengoInstagram

Feliz Año Nuevo

Mucha excusa no tengo, porque casi no me he movido de casa, pero es que ando sin ganas de nada. Siempre he sido muy fan del “no hacer nada”, porque en mi caso ese “nada” se refería exclusivamente a trabajar y otras cosas de provecho. Tener una tarde libre, para mi significaba entregarme al frikismo más absoluto, montando dioramas, miniaturas, combinando modelazos…pero ahora hasta eso me da pereza. Mis tardes son trabajar lo que no me dio tiempo en la ofi (que es mucho, porque no sé vosotros, pero a mi de un tiempo a esta parte, concentrarme me cuesta horrores) y luego ver series por la tele, cual Vicepresidente del Gobierno. Y ya os digo que no me cunde vivir así, por lo que me he impuesto acabar este finde con una publicación nueva en el blog. A ver si así le vuelvo a coger el gusto y me tenéis más por aquí. No me ha funcionado con la bici estática, pero quién sabe con esto 😂.

Y ahora, tras el momento lamento, os cuento a qué (poco) me he dedicado por aquí este tiempo. Tras años de planes, por fin he empezado mi súper casa de muñecas, que os he ido enseñando un poco por Instagram y Facebook. Aún está en una fase muy inicial, pero mi idea es hacer una planta baja cerrada, que dedicaré a almacén de muebles y complementos de dioramas, un primer piso (ya visible) con cocina y salón, y una segunda planta, abuhardillada o ya veremos, con dormitorio y baño, con lo que va a ser casi tan alta como yo. Mi familia se ha emocionado con la idea, así que por Reyes mi hermano me regaló la sierra de calar que veis ahí encima (luego se arrepintió porque sabe que soy un poco torpe y que los dedos no vuelven a crecer) y mi padre un taladro, y ahora me siento una manitas empoderada. De hecho, arranqué con la estructura muy rápido, aunque ahora lleve meses atascada, y ya los primeros días se veía tal que así:

Primera fase. Empezando mi casa de muñecas.

Usé tableros de MDF, de tamaño estándar porque quería comprarlos por internet y no tener que ir a la ferretería, ya sabéis, cosa de la pandemia. Pero fue un error, Leroy Merlin tiene una atención online de pena (ya no dejo ni el link para que no caigáis) y resulta que en mi ciudad hay un BricoCentro donde te cortan a medida, los tableros están casi regalados y además son majísimos. Pero eso ya os lo contaré otro día y así tengo excusa para volver a pasarme por aquí.

Y como os decía, el primer piso lo tengo ya bastante perfilado:

Me faltan aún los huecos de la ventana de la cocina y la entrada, por lo de la torpeza. Lo mismo los dejo marcados y cuando se pueda visitar a la familia sin riesgo ni mascarilla, intento convencer a mi padre para que me los corte él, ahí echándole un poco de morro. También es cierto que como lo mío es improvisar, tener la casa parada me deja tiempo para meditar mejor el próximo paso, en especial el tema cierres y bisagras; básicamente como me ha ocurrido con el bajo, cuyo diseño (mental) he cambiado completamente desde el primer día, pero con una premisa clara, la versatilidad. No tengo sitio para otra casa así que ésta ha de transformarse de forma sencilla y rápida:

Como podéis ver, las medidas del salón me permiten utilizar cualquiera de mis paredes de dioramas antiguos (el azul y el de la chimenea). Y la cocina es un módulo extraíble, así que cuando me aburra de ella puedo cambiarla sin problema o simplemente ampliar el salón. En fin, lo dicho, un mundo de posibilidades. Pero por ahora a disfrutar de ella:

De hecho, como es la parte más definida (aún faltando la ventana y completar la decoración de la pared), tanto me he chalado con ella, que esta temporada me he dedicado a comprar miniaturas y ya tengo casi más utensilios 1/6 que en mi casa de verdad. Aunque bueno, contando con lo que yo me dedicaba a cocinar antes del confinamiento, tampoco tiene mucho mérito 😂😂. Pero es que por favor, mirad qué locura de minis:

Mini T-fal

En fin, que lo mismo sí voy a tener más cosas que contaros. Un abrazo inmenso, intentaré estar más por aquí, pero mientras tanto cuidaros mucho y sed todo lo felices que podáis. Ya sabéis, al igual que ir al baño, nadie lo puede hacer por vosotros 😜.

Barbie, Rosa Clará, Sita Murt y las casualidades de la vida

Vivía feliz en Barcelona, hace ya más de diez años, cuando con ocasión de los fastos mundiales por el 50 Aniversario de Barbie se celebró, en el Pabellón Italiano de Montjuïc, la Exposición Generación Barbie. Tal como lo describió la nota de prensa de Europapress, se trataba de un montaje original y muy elaborado, que mostraba las obras de las cincuenta autoras, además de vídeos y textos que definían la personalidad de Barbie, y que después de una anunciada fiesta de inauguración, abriría al público el día siguiente. Añadía también que se trataba de «cincuenta mujeres que destacan en el mundo profesional, cultural y artístico, que se han unido a la celebración del 50 aniversario de Barbie y han creado una obra relacionada con su actividad profesional que rinde tributo a la muñeca. Con generosidad, entrega y una especial percepción del mundo que las hace únicas, han enriquecido los matices de la personalidad de Barbie, aportando nuevos temas de reflexión, sueños y fantasías, recuerdos e ilusiones y, lo más importante, el latir de sus emociones».

Y después de semejante descripción (el latir de sus emociones, ¿en serio?), ahora preguntaréis…¿qué tal la expo? Pues no tengo ni idea, hoy voy de cuñada total. Me pasé a curiosear por allí antes de tiempo, el día de la inauguración misma, cuando no estaba aún abierta al público general, y lo único que pude ver fue a los VIP saliendo del recinto; además, por entonces yo ya tenía miopía, así que ni siquiera los distinguí bien y eso que había algunos de los que soy muy fan 😅. Y semanas más tarde, cuando pensé en volver, ya había concluido. El tiempo vuela cuando se está ocupada y yo, de siempre, soy un despiste con patas. Eso sí, os confieso que tampoco lo lamenté demasiado entonces, porque con estas cosas era (y soy) un poco reticente y como hoy estoy con la mala baba subida y no todo va a ser positivismo en este blog, os voy a contar el porqué. Primero, porque Barbie llegó tarde a España (demasiado), así que estas mujeres, salvo contadas excepciones (Alaska, gracias por existir), probablemente fueron generación Nancy (por poner una, no entendáis esto como un desprecio, por favor), con lo que sus rollos y reflexiones intrusistas (que no han jugado con Barbie en su vida, Hulio!), además de interesarme poco, me aburren bastante; segundo, porque como ya empezáis a sospechar después de esto que acabo de escribir, soy del sector #Barbintegrista, y ver que cogen cualquier playline cutre y mal peinada para customizar, porque como no tienen ni idea, no distinguen una de otra, me enerva de una forma…ufff, ya estoy tecleando fuerte. Tercero, porque no me las creo (aquí además de integrista, soy un poco mala persona), me imagino a su relaciones públicas/agente comentándoles: oye, tenemos evento, de Barbie, sí, sí, la muñeca, lo vas a pasar pipa, que sí, va fulanita también, verás, además vas a salir en prensa y al menos cuatro revistas de moda, sí, no te preocupes por eso, piensa cualquier discurso inspirador/empoderador y ya está, no te metas demasiado con ella que esto es patrocinado…ah, y hay que preparar una muñeca en miniatura, sí, sí, que no te preocuuuuupes, cualquier cosilla, pero piensa que es para promocionar también tu última colección, no creo que sea complicado, ¿aún tienes a aquella becaria?…Y es que a esas alturas de mi vida ya había visto demasiadas #BarbieVestidasPor como para que mis expectativas fuesen muy bajas, aunque he de reconocer también (que ya se me va difuminando la mala leche a medida que escribo), que en los últimos años están mejorando mucho. El factor @barbiestyle se nota, vaya si se nota.

Pero volviendo al tema, que hoy me pierdo con tanto haterismo; entre este popurrí generacional, había varias diseñadoras de moda que nos brindaron con la versión mini de sus creaciones, quedando desde entonces dos en mi memoria, la Barbie de Tous, porque con ella se curraron más de lo habitual la idea de la customización, haciendo una mini Rosa Oriol muy graciosa, y la de Rosa Clará, porque en la época fue una de las que más difusión tuvo en medios:

Barbie Rosa Clará y Barbie Tous
Aquí fotos oficiales de ambas

Y la casualidad que da título a esta entrada es que el otro día, ojeando la web de ventas de segunda mano, me fui a encontrar con la de Rosa Clará, y tras meditarlo unas horitas (las novias no son lo mío), ahora está mi casa ocupando armario 😅:

Barbie Rosa Clará

El vestido está muy bien cosido, aunque como dice mi amiga Vane, para ser Rosa Clará, ya se pudo haber buscado un modelo más trabajado. Y es que la verdad, se limitaron a plantarle un palabra de honor con mucho volante a una Silkstone Debut, sin ni un solo complemento específico, tipo velo o ramo, sin adaptar su maquillaje y sin cambiar siquiera sus joyas originales, aros y pulsera. Por cambiar, no le cambiaron ni los zapatos, que pintaron los que traía la muñeca:

Barbie Rosa Clará, detalles.

Al menos es una Silkstone, que siempre da un poco de nivel al resultado y encima ahora están en fase revalorización. En cualquier caso, el vestido se puede sacar fácilmente y poner a otra modelo:

Barbie Rosa Clará


Y digo al menos, porque rebuscando entre otros productos del vendedor, aparecía otra Barbie, con pinta de pertenecer a la misma exposición y que, tras un rato de investigación online, efectivamente, resultó ser la de Sita Mur, y como ya habréis sospechado a estas alturas, tras meditar otro rato sobre la conveniencia de seguir tirando más cuartos, se fue pa la saca también:

Barbie Sita Mur

La foto azul es del vendedor, le sigue la oficial y, la tercera, es de un desfile. Viendo la azul tenéis que reconocer que le eché valor: un horror de muñeca, con cara de lado y brillante de laca, e iba a decir también mal peinada, pero sería injusto con lo que se han esmerado en ella, porque conseguir que aguante en ese tipo de pelo, tantos años, tiene mérito…Pero vamos a lo importante para mí, la ropa, ¡ay! ¡la ropa! tenía una pinta estupenda. Y, aunque tengo por consigna mantener la integridad de las creaciones OOAKs, sin transformarlas ni lo más mínimo para respetar la visión creadora del artista, en este caso ya os digo que tengo claro que este respeto se limita a su ropa 😅 . Por ahora se lo lleva esta rubiales, pero ya le buscaré modelo definitiva:

Barbie Sita Mur

Y es que la primera impresión no me engañó, la ropa es una maravilla. El vestido es toda una delicia, forrado y muy bien rematado, vamos, que se nota el mimo y el cuidado en su confección. ¡Hasta trae medias! y la chaqueta de punto, básico al ser un modelo de Sita Murt, remata un conjunto muy armónico; vamos una compra perfecta.

Barbie Sita Mur
Repetid conmigo, para hacer fotos hay que llevar las gafas puestas.

Si les hubiesen dejado una muñeca mejor como base, habría sopapos por ella, eso desde luego, así que gracias por quedaros con una Fashion fever, fea como pegarle a un padre y que así pueda ser ahora parte de mi colección 😘 . Por cierto, hay que ver cómo se cierran los círculos, ¿eh?

Barbie Sita Mur

La Barbie Fashion Model Collection se despide

Como ya sabréis a estas alturas (lo mío no suele ser la actualidad), este 2020 marca el final de la Barbie® Fashion Model Collection, la mitiquísima línea que, de la mano de Robert Best, puso foco en el coleccionista adulto a través de la idea de la muñeca/maniquí, en la que se reinterpretaban modelos clásicos, con acabados muy cuidados y detallados complementos, lo que sirvió para llenar nuestras vitrinas y estanterías de haute couture escala 1/6 (y ya podéis respirar, que viene un punto 🤫).

City Smart Silkstone

Como soy una batallitas, ya os conté por aquí hace años, cómo las Silkstone fueron las «culpables», en gran medida, del tipo de coleccionista que soy hoy, y si bien es cierto que toda relación larga se va enfriando (a ver, que llevan a la venta ya 20 años), y que durante este tiempo se va cambiando y ya no se es como al principio (de verdad, ¿hacía falta articularlas así?), y pueden aparecer nuevas ilusiones (ay, Poppy), no deja de darme pena quedarme sin la posibilidad de seguir acumulando sus (generalmente) estupendos modelazos. Así que lo que lo único que me queda a estas alturas es pensar que las cosas es mejor dejarlas con dignidad, sin alargar lo inevitable, y precisamente de eso voy a hablaros en este post de hoy. O más concretamente voy a contaros qué me han parecido las últimas Silks que han llegado a mi casa y si realmente son una buena despedida.

Barbie Silkstone The Best Look

Y voy a empezar por la que más expectación me creó, la The Best Look, un gift set en principio como los de antes, con una pelirroja imponente que nos retrotraía a las mejores épocas de esta colección. Que la idea muy guay, cierto, pero la ejecución, ¡ay, la ejecución!, pues regulinchi, no os puedo mentir. El primer chasco, el pelo. La melenaza de las fotos promocionales, ni está ni se le espera: vamos, que se le ve el cartón. Que si no dan ganas de llorar es porque este 2020 nos tiene ya curados de espanto y yo además, de pequeña, ya sobreviví a las Congost:


Si la comparativa se salva un poco es porque la foto la saqué sin casi luz y después de lavarle el pelo y peinárselo estratégicamente, pero ya os digo que cuesta cubrirle bien el cogote.

Superado este primer disgusto, vamos a por la ropa. El tejido del traje chaqueta es bastante sencillo, pero la verdad es que le sienta como un guante. Le he quitado el broche negro interior más alto, porque abultaba demasiado y no se nota su ausencia, al contrario, la chaqueta se sostiene perfectamente y sienta aún mejor. Y si ya les ponéis las pieles en el cuello el modelo queda perfecto. Mis pieles vienen un poco mal rematadas, pero se ve que es cosa de mala suerte accidental (no enganchó bien el pespunte del forro), no como lo del pelo, que no creo que se salve una.

The Best Look Silkstone Barbie

Del conjunto a mayores, el body es pasable, aunque lejos de la calidad de otros tiempos, pero la falda + enagua parecen encargadas directamente en Aliexpress. Ay, ay, ay, si hasta la caja de zapatos les ha quedado cutre:

The Best Look Barbie

Así que mi recomendación de esta muñeca va a depender mucho del precio. Desde luego, si pagáis más de 100 euros por ella un poquillo os va a doler. Si menos, vale la pena tener esta carita en vuestra vitrina:

The Best Look Barbie

Otra de mis incorporaciones recientes es la Best In Black, aunque yo prefiero llamarla Lina Morgan. Mi abuela era (y es) su fan de póster, fue a verla un montón de veces al teatro y tenía todas sus representaciones en VHS que, como nos puso como un millón de veces, os puedo decir sin temor a equivocarme, que para esta muñeca se han inspirado en su personaje recurrente de muchacha enlutada venida del pueblo. Pero en guapa (sin llamar fea a Lina, ojo, que mi abuela me mata):

Best in Black Barbie

Porque guapa es tela:

Best in Black Barbie

Lo que la salva, porque el vestido no tiene una calidad demasiado allá, más tieso que poco y sin un mísero complemento. Pero como se vende baratita, no la dejéis escapar 😉

Best in Black Barbie
#ShameOnMe, no le quité ni las gomas que sujetan los zapatos para la foto. Pero estoy vaguísima últimamente.

Vale, acabo de darme cuenta de que me olvidaba de Proudly Pink. Se la compré a Gloria justo antes de la mudanza y aún no le había sacado ni una foto. Iba a esperar al post de la Conven de este año, porque se usó como base para la Extra, pero conociéndome, mejor sacarla ya y luego aprovechar las fotos😅. La caja está en el arcón bajo mi cama, que no funciona, no la cama, sino los muelles para levantarla, así que no hay foto-paquete, al menos por ahora:

Proudly Pink Barbie

No soy especialmente fan de las muñecas de pelos de colores, pero en el mundo BFMC es una auténtica rareza, que sólo por eso, merece estar en vuestra colección. Eso sí, para que luzca medianamente decente en la estantería, necesita un stand tipo Káiser, como de los que os escribí el otro día (menudo arrebato que me ha dado con ellos), si no parece un espantajo. En cuanto a su ropa, me encantan sus botas/medias, por eso que el fajín de la blusa lleve velcro, me parece una temeridad, así que cuidadín al desvestirla. La falda es algo sosota, pero va bien con el resto de las prendas, no tanto como el bolso, que les falló un poco el color. Por lo demás, es un conjunto muy resultón, aunque particularmente, yo le hubiese dado más intensidad al color del pelo y del maquillaje:

Proudly Pink Barbie
Las fotos las he saturado bastante de color, para darles esa intensidad que os comento.

Y hasta aquí mis últimas adquisiciones, pero como creo que tampoco os he enseñado fotos de Black & White Tweed Suit, voy a aprovechar que tengo el diorama montado. Sin duda, tiene una cara más original que las otras (que sí, que es más fea), pero la ropa es significativamente mejor y las cosas como son, su bolso a lo Kelly de Hermès hace años que lo necesitábamos para vivir. Con la pasta en la que salía Grace, y a pelo:

Black & White Tweed Suit Barbie

Bueno, vale, os reconozco que vista su fotogenia en foto, no se la puede llamar fea. Y si os esmeráis en colocarle bien la chaqueta, con algún alfiler puesto estratégicamente, la verdad es que no puede estar más elegante, así que muy recomendable, sin olvidar lo que ya os acabo de comentar del stand:

Black & White Tweed Suit Barbie

Y hasta aquí mis novedades caseras. Tiro los cuartos, pero no tanto, así que faltan algunas de las ultimísimas; para ellas iré esperando a que aparezcan ofertones, porque os reconozco que no me llaman demasiado y, además, no creo que sea solo la nostalgia la que me lleva a considerar que se quedaron muy lejos de lo que fueron antes.

Stolen Magic Barbie
Stolen Magic, vendida en 2005. Elegí su foto porque usé el mismo diorama, no penséis mal 😜

En cuanto a la BFMC, pues ha sido bonito mientras duró, la disfruté muchísimo y, sin duda, vista en perspectiva, es la colección que mejor envejece. Su estilo no es tan coyuntural como el de muchas de las colecciones de Model Muse, que ahora resultan algo pasadas y horterillas (sí, aunque os gusten mucho muchísimo, ir demasiado a la moda es lo que tiene; yo también sufro al reconocerlo). Y si hablamos de calidad, por mucho que alguna tenga cabeza sudorosa o que viviésemos aquel aciago año en que se ponían amarillas, con todo, no tienen esa reducida fecha de caducidad de las de Integrity Toys, que me trae por la calle de la amargura.

The Ingenue
The Ingenue, del año 2007, en que tuvieron cierta tendencia a amarillear. Por ahora la mía aguanta sin problemas hepáticos 💪🏻.

No sé con qué nos sorprenderá Mattel ahora para sucederlas. Paso de criticar antes de tiempo y escupir al cielo, porque sé que al final caeré seguro. Pero mientras, poco a poco, me toca ir consiguiendo las espinitas que faltan. Sin prisas, eso sí. Tengo toda la vida.

Casa nueva, vida nueva.

Pues ya estamos aquí. Después de lo que nos ha parecido una eternidad, por fin nos hemos mudado. O al menos estamos en ello, porque al final no me llegaron las vacaciones apenas a nada; creo que no hace falta que os explique la cantidad de trapalladas que se pueden acumular en una casa, por muy pequeña que sea, cuando se tiene un Síndrome de Diógenes muñequil tan desarrollado como el mío. Y fijaos que guardadas no parecían tantas, pero una vez apiladas en la habitación, lo mismo he de reconocer que la cosa se me ha ido un poco de las manos estos años:

Casa nueva, vida nueva: doll room

Diréis que tampoco son tantas, que se ve cada cosa por Internet…y es cierto, pero es que después de esta foto seguí trayendo cajas. Así que mi propia estimación, como coleccionista razonable y con cabeza, ha variado un poco estas semanas. Nada grave, tranquis, en cuanto aparezca la próxima oferta se me pasarán los remordimientos, además, todo es cosa de medir y organizarse:

Doll room

Total, que tras varios días intensos (jamás creí que me fuese a llevar tanto, 😱), mi estantería, recién restaurada y con puertas nuevas para la ocasión, empezó a tomar forma. Y aunque no se vaya a quedar así el reparto definitivo, se aproxima bastante a la idea:

Doll room
Qué raro lo veo ahora sin cortinas y la alfombra pequerrecha

A la izquierda de todo he puesto las Silkstone. Me viene fenomenal que hayan terminado la colección, no os miento 😅, que el hueco ya lo tengo bastante justo. Igual caben un par más si me animo a completar espinitas del pasado y, desde luego, tengo que distribuirlas mejor, ya sea por tonalidades/estilos o directamente por favoritismos, pero como ya habrá tiempo.

Los dos estantes más altos que quedan de la estantería los he dejado para muñecas en caja (las Moschino, Warhol, alguna especial de Convención) que caben justas. Pero me he llevado un chasco con algunas que no he podido meter por tamaño, como la Charlotte Olympia o las Star Wars. Por delante de esas cajas, en el espacio central, he puesto Barbies muy míticas y en el de la derecha, FR y NuFace, aunque con las que faltan, voy a tener que juntarlas más adelante.

Los dos estantes del lado derecho, y el del medio del central los he apiñado de Poppies. Me da pena que no luzcan mejor, pero por ahora va a ser su sitio. Eso sí, cuando me anime (que ya veo que se me acumulan los planes) las ordenaré mejor, por años o por colecciones.

Finalmente, el estante más bajo de la parte central de la estantería por ahora lo he dejado para mis Ooaks de uso frecuente y las BMR 1959, para tener acceso más fácil a ellas, mientras voy pensando qué hacer con ese hueco. Antes había pensado hacer un estante/diorama, pero veo que el espacio es demasiado pequeño, así que ya estoy discurriendo alternativas.

Doll room

Y es que ya os digo que estas fotos son de las primeras semanas, por eso me he decidido a publicar ya, porque ya he empezado esos cambios y como me ponga a hacer fotos nuevas de todo sí que no actualizo en la vida😅. Básicamente, mis Ooaks han echado a las BMR, que se quedan en el cajón, y ahora ocupan todo el estante. Entre vosotros y yo, las mías molan más. Y he empezado también a sustituir los stands grandes originales por los Káiser, que ocupan mucho menos y además sujetan infinitamente mejor a la muñeca, como podéis ver en esta comparativa:

Doll room

Vamos, que ya no se me espatarran con las patas abiertas a la mínima. Tras varias compras en Amazon, la última remesa viene Dolls and Dolls, con un precio inmejorable, gracias al chivatazo de Esther Doyágüez en mi Facebook, del que no puedo estar más agradecida:

Kaiser stands

Por cierto, aún tengo otra estantería, más pequeña y oculta, en la que por ahora van alguna muñeca en cajas, colecciones de Model Muse, como las LBD o las Jeans y, finalmente, otra de mis debilidades, Barbies de diseñadores y marcas célebres. Pero como aún la tengo a medio montar la dejo para otro día, cuando esté en condiciones de enseñar de verdad. Que también hay que mantener el misterio 😜 .

Eso sí, os voy a dar un consejo para vagas como yo, que pasamos de plumeros y demás enseres de limpieza. El interior de la estantería, en el punto de unión con la puerta, está delimitado por un tubito de goma que sirve para aislarlo completamente del polvo. De nada, ya me invitaréis a un café, 😘:

Doll room

En fin, que aún no he decidido dónde voy a montar mis dioramas, por eso estas fotos son recicladas y no hay casi novedades, aunque os adelanto que ya tengo bastante avanzada la idea de montarme por fin una casa escala 1/6. Tengo las medidas básicas ya definidas y a ver si esta semana me decido por fin a empezar. Por aquello de sacarle partido al confinamiento, que cada día lo veo más cerca…y con este halo de optimismo, me despido. Cuidaros mucho.

Barbie EXTRA 2020

Hola, no sé si aún os acordáis de mí. Me llamo Sandra y me gustan las muñecas. Llevo este blog, pero lo tengo un poco abandonado. Si aún seguís ahí, muchas gracias. Y ahora, tras un breve recordatorio, al tema. Esto de la mudanza es complicado. Aún no he abierto muchas de las cajas y, definitivamente, ni teniendo una pedazo estantería (y otra más normalita), me cabe entera mi colección. Esto os lo contaré con más detalle cuando por fin publique el post que empecé hace semanas y que a este paso acabo para año nuevo. Hoy no, que bajo la premura de la novedad, de lo que voy a hablaros es de las Barbie Fashionistas Xtra, que para algo acaban de llegar a casa y tengo fotos de todas. Supe de su existencia hace unas semanas, gracias a Papusile Mele y, tras verlas, tuve mi proceso de siempre, que se resume en esto: «ufff, qué horror de horterismo…vale…me gustan…aghh, ¡las quiero!…a ver si están baratas».

Y ahí lo dejé. Hasta que este sábado por fin me animé a entrar en una juguetería y allí estaban en la estantería: la #2, Barbie Extra Candy Queen Lea, curvy con molde Mbili y rollo asiático, y la #1, Barbie Extra Swag Chick Nikki, que no tengo ni idea del nombre de su molde (yo lo venía llamando fashionista cabezona de morritos), AA y con un estupendísimo pelo afro.

Barbie Extra 2020

Y como hay que empezar por una, voy a hacerlo por la #2, ya que fue la que más me sorprendió para bien. La AA ya me gustaba de las fotos promocionales, pero esta curvy me había parecido un codrollo en un principio y no sé si fue cosa del mono de juguetería, de que había comido demasiado ese día o del ciclo lunar…pero en la tienda me pareció una monada y, lo más importante, que venía con maquillaje perfecto. Un poco recargada, cierto, pero siempre se puede descargar y en tema muñecas, soy de la opinión de que mejor que sobre a que que falte. Os dejo la foto de mi instagram (nocturna y con prisa), mientras no saco una mejor:

El vestido me ha recordado al de la Top Model de mi infancia, la camiseta me encanta (fui adolescente en los 90, comprendedlo), la pulsera a modo de coletero es lo más y el bolso ¡hasta se abre!

Barbie Extra 2020

Lo dicho, una delicia, que no quita que esté sujeta a cambios, vamos, que una vez que haga foto de grupo, lo mismo le pongo otro cuerpo y meto tijeretazo en el pelo:

Barbie Extra 2020

Pero sigamos. La otra que me llevé ese día fue la AA.

Barbie Extra 2020

Dudé un pelico, por el maquillaje, que no estaba tan bien como el de la otra…pero luego me acordé de que las puedo repintar y el vicio pudo más que la prudencia. Tiene algo de pixelado, pero su tez lo disimula perfectamente. Y es tremendamente fotogénica:

Barbie Extra 2020

El abrigo es estupendo y viene hasta con forro; el conjunto de camiseta y culote está bien rematado, con dobladillo y todo; y, los calcetines, son de verdad, nada de dejar sin rematar la punta a lo calentadores. Ya no están tan bien las joyas, que podrían traer mejor un metalizado, ni las gafas, que son en un plástico tan mate que quedan un poco cutres, pero ya veré cómo las mejoro:

Pero en conjunto, como os digo, queda una muñeca muy resultona y que en foto ya ni os cuento:

Barbie Extra 2020

Y hasta aquí mi aventura del sábado. No tenían disponible a la rubia #3, Barbie Extra Pinkalicious pero me enseñaron una que quedaba en tienda reservada. La vi tan mal maquillada que pasé de ella sin pena ninguna, pero claro, luego se nota su ausencia en la foto:

Barbie Extra 2020

Así que #DondeDijeDigoDigoDiego, me entró gusa y el lunes llamé para ver si les había llegado alguna…y #EfectivyWonder (por estas cosas se nota que soy más vieja que el hilo negro), les acababa de llegar una nueva remesa y allá que fui por el aire a por ella.

Barbie Extra 2020

Tenían dos y fue bueno poder elegir, porque ya os digo que el control de calidad, mal. Una tenía la mitad de las perlas de las gafas sin pintar y la boca un poco descentrada. Y sí, el maquillaje da el pego en foto, pero es el peor con diferencia, con un píxel que yo noto hasta sin gafas, vamos, una barbaridad:

Barbie Extra 2020

Pero obviando ese detalle, en conjunto es de lo más ideal. Que el top sea en realidad un bañador me ha dado una alegría tremenda y el abrigo, un poco más deslavazado que el otro, es muy amoroso al tacto, eso sí, ya he perdido la cuenta de abrigos de peluche rosa que tengo. El bolso es muy gracioso, al igual que los botines, y el colgante con el logo de Barbie es ya un must. El resto de la joyería, pues mal el metalizado (plástico gris, más bien), que a ver si puedo pintar, y las gafas son bastante mejorables:

Pero nada de eso se nota apenas en foto, consiguiendo un look de lo más icónico:

Barbie Extra 2020

Y hasta aquí mi análisis por hoy. Añadir como conclusión que la relación calidad precio está bastante bien, ya que por los treinta eurillos que cuestan, resultan de lo más apañadas, con una base muy buena para sacarles un gran partido. De hecho, estoy deseando verlas en manos de otros coleccionistas y disfrutar de su creatividad. Y ahora sí me despido. Cuidaros mucho.

Verano 2020, por fin nos mudamos

Mi verano, supongo que como el vuestro, sigue igual de raro que el resto de este año inclasificable. Después de un julio con muchísimo calor y a tope de trabajo (había que compensar el parón por el encierro 😅), he empezado ya mis vacaciones y, al menos, parece que las temperaturas han bajado bastante y nos van a dar un poco de tregua para esto de cargar maletas, cosa que me está sabiendo a gloria, porque os confieso que yo el calor lo llevo fatal. Me gustan los días nublados y dormir tapada con una colchita. Además, las fotos generalmente me quedan mejor así, que cuando mi muñeca brilla como una bombilla…así que si no me creen ustedes, pasen y vean la última sesión que me he marcado, a tope de filtros hipster, que para algo es una #DollInfluencer 😂😂.

Otra cosa es que, como tengo medio escacharrado el móvil y además las fotos las edito sobre la marcha, no queden en grande todo lo bien que me gustaría…pero en pequeñito se ven estupendas.

Y bueno, lo importante aquí es el paisaje:

Por cierto, las aplicaciones que más uso, como ya os he contado un montón de veces, son Snapseed (muy sencilla y con unos resultados geniales) y, evidentemente, Instagram y sus filtros:

Hay más, claro, pero yo, como os digo, voy editando y subiendo casi al momento (así tengo el móvil casi sin datos ya 😅) y necesito acabar rápido para disfrutar del paseo en condiciones y, para eso, las que os he dicho son perfectas:

En cuanto a su ropa, lleva chaqueta de Jiajia, gorro de lana de Karine’s, camiseta de Elenpriv, vaqueros de Shandollsfashion, zapatillas originales de Momoko y gafas de Silkstone Barbie.

 Y dicho esto, ya no se me ocurre qué más contaros para acompañar cada foto, porque son un montón, que esta vez me vine muy arriba y no paré en todo el camino.

Porque aunque no se aprecie demasiado (las fotos las estoy colgando completamente desordenadas) una de las ventajas del microclima de este paraíso es que el día suele levantar pronto, así que al final acabó con solazo y en la playa 😉

Y ahora ya sí, tal como os anunciaba en el título, parece que por fin nos mudamos. La obra está prácticamente terminada y la mudanza es ya una realidad, con casi todas mis muñecas ya metidas en cajas (no todas porque son un feixe y no me da la vida, va a tener razón mi madre y soy una diógenes de las muñecas)…así que espero que la próxima vez que os escriba sea ya desde allí. Aunque después de estos años esperando, quién sabe 😜😜😜


Jersey de Karine’s para foto despedida, con mucho Sargadelos, que nunca falte.

Nada más por hoy. Sed buenos, usad mascarilla si salís a la calle y poneros protector solar si vais a tomar el sol. Y recordad…a lo mejor a la gente que tenéis cerca no les gusta el reggaeton, si lo vais a escuchar, ponedlo bajito. Viviréis más.

 

 

 

Seguimos en casa: blush & couch

No acabo de pillar muy bien lo de las fases de la desescalada (y no mintáis, vosotros tampoco, porque como me decía un profesor, si no tienes dudas es que no lo has entendido), pero la realidad es que por ahora seguimos en casa. Así que voy a aprovechar para compartir por aquí mis últimas sesiones de fotos, así como unos consejillos chorra, publicados en la Fanpage de Facebook, (y que ahora titulo en inglés para tirarme un poco más el rollo 😅):


Las ventanas y la lámpara de las últimas entradas. Aquí le sacamos partido a todo.

El primero, por orden cronológico, es el del blush o colorete. Parece una tontería, pero un poco de rubor en las mejillas puede darle muchísima vida a nuestras muñecas y, la verdad, no hay nada más fácil de hacer, como ya os expliqué hace tiempo en el tutorial de poner pecas:

Cómo poner pecas a nuestras muñecas: tutorial
Machaco y mezclo la tiza en un folio, y luego aplico en la muñeca como si usase una brocha de colorete.

Lo destacable, en este caso, es que no pongo fijador; cuando me canso del tono, lavo la cara sin más y hasta puedo darle otro tono o dramatismo según la época o el humor con que me pille.

La idea la saqué ya hace muchos años de Rotoplast. Y abro paréntesis para batallita: como seguro ya sabréis, Mattel cedió licencias de fabricación y comercialización de Barbie en diferentes países entre los años 70 y 90. Aquí tenemos las míticas Congost, pero hubo muchas más, como Cipsa en México, Estrela en Brasil, Top Toys en Argentina, Plásticos Gloria en Chile,​ o Basa en Perú. En Venezuela tuvieron a Rotoplast, que fabricó unas morenas de ojos violetas, guapas a rabiar, con la particularidad de que el colorete que llevaban era auténtico. Nada de pintado, pillaron maquillaje de verdad y a vivir. Pues bien, uno de los mayores tesoros de mi colección es una de esas Rotoplast, de la que no tengo foto decente porque se quedó en casa de mis padres (qué se le va a hacer, ya reeditaré la entrada), así que desde muy pronto practiqué eso del make up real, si bien sustituyendo el maquillaje de uso humano por tiza espolvoreada de pasteles, y hasta aquí el origen de mi truquito casero. Pero es que mirad qué mona:

Y aún no había desmontado el diorama del todo, cuando se me ocurrió cubrir el sofá rosa de Minimagine con una funda de cojín, doblada a la mitad. En dos minutos, con un par de alfileres para darle una caída más estética, ya tenéis un sofá nuevo. Que ojo, yo he cubierto uno auténtico, pero este sistema sirve igual para tapar una estructura básica de cartón pluma u otros materiales menos glamurosos 😉:

Y una vez colocada, a darle rienda suelta a los filtros, que la funda de algodón tiene una textura de lo más fotogénica:

Y bueno, con una MTM posando, ya ni os cuento el juego que tendréis para repanchingaros a gusto…

Y poco más que contar en un post que era una excusa para compartir por aquí mis últimas fotos. Simplemente añadir que el conjunto de camisa y pantalón vaquero es de Clear-lan, mientras que en las primeras fotos, viste camiseta de London Peachy Baby Shop, falda de un Pack de ropa Fashionista tall y deportivas de Momoko.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

A estas alturas de cuarentena y aún no he cocido pan, ni ordenado el armario ni hecho limpieza de cajones, pero al menos me estoy poniendo al día con viejos proyectos de Barbie… y cuando digo viejos no exagero, porque en el año 2013 ya tenía esta cocina, con ganas de “trasnformarla” desde el minuto uno. La culpa, de mi amiga Vane, que tenía la versión más guay (inasequible ya entonces) y bueno, que fuese un poco fulerilla tampoco ayudaba demasiado a quererla tal como era 😅:

Cómo personalizar una cocina de Barbie
La susodicha, versión de stock.

Esta cocina o muy similar (rosa fundamentalmente) se encuentra aún sin demasiados problemas por Ebay y Aliexpress, incluso he leído comentarios de que también se vende en bazares tipo “Todo a cien” (toma viejunada), con un precio que ronda entre los 20 y 30 euros, más envío. Vamos, que se puede arriesgar con ella sin tener un dolor de bolsillo. Hay otra versión de Imaginarium, que tienen mis sobrinas, con mismo molde pero con una acabado infinitamente mejor, que ni necesita apaños. Como podéis ver, se compone de cuatro módulos independientes,  con un montón de piezas móviles, muy sencillas de desmontar y, aprovechando eso, con lo primero que me puse fue precisamente con los tiradores grandes rojos de los electrodomésticos. Simplemente con una capa de pintura plateada, ya os digo que el conjunto mejora exponencialmente:

Cómo personalizar una cocina de Barbie

Añado para dar más tensión a esta historia: se me agotó el bote a los dos segundos. Un disgustazo, porque no tengo otro metalizado igual de bueno, ya que cubre de manera uniforme de una pasada, seca rápido… En fin, que no cabían más lamentos, había que seguir trabajando. Lo siguiente fue cambiar el fondo de los módulos. No tiene mucha ciencia, es un cartón que sale con presionar un poco: yo lo forré en blanco y lo volví a colocar en su sitio. El fondo del horno lo quería metalizado, así que usé un poco de papel de aluminio y lo plastifiqué. Para salir del paso, bien, pero cuando vuelva a ser libre usaré cartulina plateada o le daré pintura en spray:

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Si habéis llegado a este punto de customización y no os atrevéis a más, es más que suficiente. Ya tendrá un aspecto bastante mejor que el original y habrá perdido el aspecto “juguete” inicial, y bueno, si quitáis la pegatina de la cafetera sobre la pileta, ya ni os cuento 😁. Pero como hemos venido a jugar, yo voy a seguir un poco más. A mano en casa (y que me gustasen), tenía sólo dos opciones de color para las puertas, verde o gris. El gris en spray, lo que era una ventaja (más rápido y homogéneo en su aplicación, sin problemas de adherencia), y el verde, con el que iba a tocar usar pincel y ya veríamos cómo aguantaba. Tras una primera prueba en gris, lo descarté al momento, porque: a) las puertas quedaban muy sosas; y, b) tampoco me llegaba la pintura para todas. Que hay que ver cómo se evapora. Total, que la pintura en spray aún no seca del todo me sirvió como imprimación para pintar luego con la verde y así aproveché para pintar tres pares de puertas… hasta que, como os estaba diciendo, se me acabó el gris. Me quedaban entonces por pintar aún las blancas (motivo por el que decidí dejarlas así) y las “acristaladas”, pero eso ya lo os contaré luego.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Con una buena parte de la cocina pintada en verde, el estilo ya había quedado bastante definido. Ahora había que decidir combinación de mesado, tiradores y frente, puntos en los que me jugaba el realismo (bueno, igual aquí me estoy pasando de dramática) y sobre todo la estética. Tenía otro bote de pintura metalizada aún disponible, color cobre. Claro que, si estaba disponible, era precisamente porque no lo uso demasiado y es que, a diferencia del plata, sale muy aguado y hay que dar mil capas  para que quede uniforme. Para colmo, tiene una potencia de aspersión que hace que salga todo volando al aplicarlo (lo mismo manché un poco el suelo también), y al recogerlo/agarrarlo te deja los dedos perdidos. Y ni lavando 50 veces al día las manos, como hago ahora, consigo quitar la pintura que parece mugre debajo de mi uña. Pues bien, concluyendo, ese bote de pintura es el que utilicé para tiradores, asa, grifo y hasta tostadora, porque será coñazo de aplicar, pero el color combina estupendamente:

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Siguiente punto fundamental: el revestimiento de la pared. Aquí corté un pedazo de cartón siguiendo la silueta de la pared de los tres módulos con muebles. Ojo, no os olvidéis de lijar/raspar el soporte en el que se une el asa encima del fregadero, porque sobresale un poquillo. Una vez tengáis el cartón cortado, es todo elegir el diseño que queráis pegarle. Las opciones son infinitas y, de hecho, llegué a dudar mucho con la idea de poner azulejos, pero al final ganó el terrazo, que para algo está tan de moda. Y mira que no me gustaba nada de pequeña, pero está visto que no se puede escupir al cielo. Me descargué una foto de una baldosa que encontré en internet, tras adaptarla a la medida que buscaba la imprimí en cartulina y la luego la pegué…y ahora  ya la cocina empezaba a tomar forma.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

A estas alturas, con una sola pieza de pared uniendo los módulos, tocaba hacer lo mismo con el mesado. Y una aclaración necesaria en este punto: los módulos no encajan formando ángulos rectos perfectos, sino que si pegamos lado con lado, formarán un frente curvo (cóncavo o convexo según miréis de frente o no, tampoco sé cuál es cual, de hecho tampoco distingo izquierda y derecha y aquí estoy, escribiendo tutoriales). Así que nada de apretar, hay que dejar que ventilen un poco entre ellos. Eso no quita que con el tiempo los vaya a fijar a una “pared” trasera, pero por ahora se aguantan así. En cuanto al mesado, volviendo al tema, antes de nada, quité la cocina eléctrica original del juego para que quedasen todos los muebles a la misma altura. Que sí, muy chulas las lucecitas y el sonido… pero los hornillos eran un horror y no había forma de salvarlos y el frente de mandos era curvo.

Saqué otra vez un patrón con cartón, dejando hueco únicamente para el fregadero, que como va encajado en el mueble, decidí no cortar ni modificar, de forma que el mesado iría encima. Para darle más firmeza, además de elevar un poco el conjunto, uní tres piezas de cartón con las mismas medidas, con la salvedad de que, en la superior, dejaría un hueco más pequeño para el fregadero y así se disimularía más la unión.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Pegué las planchas una a una, con cola blanca, uniéndolas además con cinta de carrocero para mantener la tensión, y una vez secas, las cubrí con maderitas de tilo.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Y a estas alturas ya está casi todo listo. La pared la pegué sólo por un lado (el del asa), porque tengo que dejar fácil la mudanza 😅(la idea es pegarlos definitivamente cuando los fije a la pared esa de la que os acabo de hablar), y el mesado simplemente lo dejé apoyado (con idea de también pegarlo en un futuro). Como me quedaba un hueco en el módulo del horno, ahí pegué un frente de cartón, al que luego le pegué a su vez una foto que edité a medida de un horno real (plastificada, ojo, que nos tiene que durar) y, por último, pegué los mandos originales y alguna piececilla más a modo de botones:

Cómo personalizar una cocina para Barbie

La placa de inducción también es una foto, impresa a medida, de una real que descargué de internet; la forré con cinta adhesiva transparente y, una vez recortada, la pegué sobre una tarjeta de plástico ligeramente más pequeña. Así, los bordes que sobresalen se doblan ligeramente y el resultado es estupendo:

Cómo personalizar una cocina para Barbie
Me la olvidé al sol, mucho sol, y se me deformó. Que no os pase lo mismo.

Ya sólo quedan las últimas puertas. A estas alturas ya no tenía imprimación y se añadía una complicación, el material es distinto al de las otras, parece metacrilato pintado por su cara interior. Tras barajar varias opciones, al final opté por cubrirlas enteras, a juego con el mesado. Pegué con cinta de carrocero (como se despegue voy lista) unas piezas de cartón a las que pegué las tablitas. Tenía esperanzas entonces de hacer otra cosa con las tiendas abiertas, pero la verdad, me gusta bastante su acabado, así que en cualquier momento puedo fijarlas con pegamento y pista. Por cierto, la cinta de carrocero la usé para cubrir el “cajón” del fregadero, porque se puede pintar por encima estupendamente:

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Vale que ahora no abren o cierran demasiado bien, pero tampoco lo hacían antes 😅. Y poco más que contaros de este diorama, salvo que le puse una base de centímetro y medio, para elevarla un poco y que esa base se compone de tres planchas de medio centímetro de cartón pluma pegadas, que forré con papel de fotografía blanco para que tuviesen un acabado más satinado.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Aún me quedan cosas por hacer, básicamente porque mi impresora me está chuleando miserablemente (imprime sólo cuando quiere, una desesperación), de hecho después de la foto anterior, aún conseguí imprimir tableros de mandos para el lavavajillas y el microondas:

Cómo personalizar una cocina para Barbie
Mesa de Minimagine y sillas de Flying Tiger

Y bueno, no pierdo la esperanza de, con infinita paciencia,  conseguir imprimir también cajas y demás botecillos para llenar los muebles de comida. Pero esa será una segunda parte del tutorial de la cocina. Por hoy creo que llega, eso sí, espero que lo hayáis disfrutado…y ahora a colgar cosas del tipo #foodporn #healthyfood #goodfood

Cómo personalizar una cocina para Barbie
Cómo molan las pijadas de Re-Ment