Cómo personalizar una cocina para Barbie

A estas alturas de cuarentena y aún no he cocido pan, ni ordenado el armario ni hecho limpieza de cajones, pero al menos me estoy poniendo al día con viejos proyectos de Barbie… y cuando digo viejos no exagero, porque en el año 2013 ya tenía esta cocina, con ganas de “trasnformarla” desde el minuto uno. La culpa, de mi amiga Vane, que tenía la versión más guay (inasequible ya entonces) y bueno, que fuese un poco fulerilla tampoco ayudaba demasiado a quererla tal como era 😅:

Cómo personalizar una cocina de Barbie
La susodicha, versión de stock.

Esta cocina o muy similar (rosa fundamentalmente) se encuentra aún sin demasiados problemas por Ebay y Aliexpress, incluso he leído comentarios de que también se vende en bazares tipo “Todo a cien” (toma viejunada), con un precio que ronda entre los 20 y 30 euros, más envío. Vamos, que se puede arriesgar con ella sin tener un dolor de bolsillo. Hay otra versión de Imaginarium, que tienen mis sobrinas, con mismo molde pero con una acabado infinitamente mejor, que ni necesita apaños. Como podéis ver, se compone de cuatro módulos independientes,  con un montón de piezas móviles, muy sencillas de desmontar y, aprovechando eso, con lo primero que me puse fue precisamente con los tiradores grandes rojos de los electrodomésticos. Simplemente con una capa de pintura plateada, ya os digo que el conjunto mejora exponencialmente:

Cómo personalizar una cocina de Barbie

Añado para dar más tensión a esta historia: se me agotó el bote a los dos segundos. Un disgustazo, porque no tengo otro metalizado igual de bueno, ya que cubre de manera uniforme de una pasada, seca rápido… En fin, que no cabían más lamentos, había que seguir trabajando. Lo siguiente fue cambiar el fondo de los módulos. No tiene mucha ciencia, es un cartón que sale con presionar un poco: yo lo forré en blanco y lo volví a colocar en su sitio. El fondo del horno lo quería metalizado, así que usé un poco de papel de aluminio y lo plastifiqué. Para salir del paso, bien, pero cuando vuelva a ser libre usaré cartulina plateada o le daré pintura en spray:

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Si habéis llegado a este punto de customización y no os atrevéis a más, es más que suficiente. Ya tendrá un aspecto bastante mejor que el original y habrá perdido el aspecto “juguete” inicial, y bueno, si quitáis la pegatina de la cafetera sobre la pileta, ya ni os cuento 😁. Pero como hemos venido a jugar, yo voy a seguir un poco más. A mano en casa (y que me gustasen), tenía sólo dos opciones de color para las puertas, verde o gris. El gris en spray, lo que era una ventaja (más rápido y homogéneo en su aplicación, sin problemas de adherencia), y el verde, con el que iba a tocar usar pincel y ya veríamos cómo aguantaba. Tras una primera prueba en gris, lo descarté al momento, porque: a) las puertas quedaban muy sosas; y, b) tampoco me llegaba la pintura para todas. Que hay que ver cómo se evapora. Total, que la pintura en spray aún no seca del todo me sirvió como imprimación para pintar luego con la verde y así aproveché para pintar tres pares de puertas… hasta que, como os estaba diciendo, se me acabó el gris. Me quedaban entonces por pintar aún las blancas (motivo por el que decidí dejarlas así) y las “acristaladas”, pero eso ya lo os contaré luego.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Con una buena parte de la cocina pintada en verde, el estilo ya había quedado bastante definido. Ahora había que decidir combinación de mesado, tiradores y frente, puntos en los que me jugaba el realismo (bueno, igual aquí me estoy pasando de dramática) y sobre todo la estética. Tenía otro bote de pintura metalizada aún disponible, color cobre. Claro que, si estaba disponible, era precisamente porque no lo uso demasiado y es que, a diferencia del plata, sale muy aguado y hay que dar mil capas  para que quede uniforme. Para colmo, tiene una potencia de aspersión que hace que salga todo volando al aplicarlo (lo mismo manché un poco el suelo también), y al recogerlo/agarrarlo te deja los dedos perdidos. Y ni lavando 50 veces al día las manos, como hago ahora, consigo quitar la pintura que parece mugre debajo de mi uña. Pues bien, concluyendo, ese bote de pintura es el que utilicé para tiradores, asa, grifo y hasta tostadora, porque será coñazo de aplicar, pero el color combina estupendamente:

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Siguiente punto fundamental: el revestimiento de la pared. Aquí corté un pedazo de cartón siguiendo la silueta de la pared de los tres módulos con muebles. Ojo, no os olvidéis de lijar/raspar el soporte en el que se une el asa encima del fregadero, porque sobresale un poquillo. Una vez tengáis el cartón cortado, es todo elegir el diseño que queráis pegarle. Las opciones son infinitas y, de hecho, llegué a dudar mucho con la idea de poner azulejos, pero al final ganó el terrazo, que para algo está tan de moda. Y mira que no me gustaba nada de pequeña, pero está visto que no se puede escupir al cielo. Me descargué una foto de una baldosa que encontré en internet, tras adaptarla a la medida que buscaba la imprimí en cartulina y la luego la pegué…y ahora  ya la cocina empezaba a tomar forma.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

A estas alturas, con una sola pieza de pared uniendo los módulos, tocaba hacer lo mismo con el mesado. Y una aclaración necesaria en este punto: los módulos no encajan formando ángulos rectos perfectos, sino que si pegamos lado con lado, formarán un frente curvo (cóncavo o convexo según miréis de frente o no, tampoco sé cuál es cual, de hecho tampoco distingo izquierda y derecha y aquí estoy, escribiendo tutoriales). Así que nada de apretar, hay que dejar que ventilen un poco entre ellos. Eso no quita que con el tiempo los vaya a fijar a una “pared” trasera, pero por ahora se aguantan así. En cuanto al mesado, volviendo al tema, antes de nada, quité la cocina eléctrica original del juego para que quedasen todos los muebles a la misma altura. Que sí, muy chulas las lucecitas y el sonido… pero los hornillos eran un horror y no había forma de salvarlos y el frente de mandos era curvo.

Saqué otra vez un patrón con cartón, dejando hueco únicamente para el fregadero, que como va encajado en el mueble, decidí no cortar ni modificar, de forma que el mesado iría encima. Para darle más firmeza, además de elevar un poco el conjunto, uní tres piezas de cartón con las mismas medidas, con la salvedad de que, en la superior, dejaría un hueco más pequeño para el fregadero y así se disimularía más la unión.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Pegué las planchas una a una, con cola blanca, uniéndolas además con cinta de carrocero para mantener la tensión, y una vez secas, las cubrí con maderitas de tilo.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Y a estas alturas ya está casi todo listo. La pared la pegué sólo por un lado (el del asa), porque tengo que dejar fácil la mudanza 😅(la idea es pegarlos definitivamente cuando los fije a la pared esa de la que os acabo de hablar), y el mesado simplemente lo dejé apoyado (con idea de también pegarlo en un futuro). Como me quedaba un hueco en el módulo del horno, ahí pegué un frente de cartón, al que luego le pegué a su vez una foto que edité a medida de un horno real (plastificada, ojo, que nos tiene que durar) y, por último, pegué los mandos originales y alguna piececilla más a modo de botones:

Cómo personalizar una cocina para Barbie

La placa de inducción también es una foto, impresa a medida, de una real que descargué de internet; la forré con cinta adhesiva transparente y, una vez recortada, la pegué sobre una tarjeta de plástico ligeramente más pequeña. Así, los bordes que sobresalen se doblan ligeramente y el resultado es estupendo:

Cómo personalizar una cocina para Barbie
Me la olvidé al sol, mucho sol, y se me deformó. Que no os pase lo mismo.

Ya sólo quedan las últimas puertas. A estas alturas ya no tenía imprimación y se añadía una complicación, el material es distinto al de las otras, parece metacrilato pintado por su cara interior. Tras barajar varias opciones, al final opté por cubrirlas enteras, a juego con el mesado. Pegué con cinta de carrocero (como se despegue voy lista) unas piezas de cartón a las que pegué las tablitas. Tenía esperanzas entonces de hacer otra cosa con las tiendas abiertas, pero la verdad, me gusta bastante su acabado, así que en cualquier momento puedo fijarlas con pegamento y pista. Por cierto, la cinta de carrocero la usé para cubrir el “cajón” del fregadero, porque se puede pintar por encima estupendamente:

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Vale que ahora no abren o cierran demasiado bien, pero tampoco lo hacían antes 😅. Y poco más que contaros de este diorama, salvo que le puse una base de centímetro y medio, para elevarla un poco y que esa base se compone de tres planchas de medio centímetro de cartón pluma pegadas, que forré con papel de fotografía blanco para que tuviesen un acabado más satinado.

Cómo personalizar una cocina para Barbie

Aún me quedan cosas por hacer, básicamente porque mi impresora me está chuleando miserablemente (imprime sólo cuando quiere, una desesperación), de hecho después de la foto anterior, aún conseguí imprimir tableros de mandos para el lavavajillas y el microondas:

Cómo personalizar una cocina para Barbie
Mesa de Minimagine y sillas de Flying Tiger

Y bueno, no pierdo la esperanza de, con infinita paciencia,  conseguir imprimir también cajas y demás botecillos para llenar los muebles de comida. Pero esa será una segunda parte del tutorial de la cocina. Por hoy creo que llega, eso sí, espero que lo hayáis disfrutado…y ahora a colgar cosas del tipo #foodporn #healthyfood #goodfood

Cómo personalizar una cocina para Barbie
Cómo molan las pijadas de Re-Ment

 

Nuevas revistas imprimibles para Barbie

Aún nos queda una buena temporadita en casa a quienes, como yo, no tenemos un trabajo que nos exija salir de ella todos los días. Y sin olvidar aquí mi profundo agradecimiento a toda esa gente que nos está haciendo la vida más fácil, proporcionándonos seguridad, salud y alimento, el post de hoy, sin embargo, está especialmente pensado para el resto. Es decir, los que no sabéis ya qué serie de Netflix ver o qué revista releer. La idea es poder entreteneros un rato, para que las tardes se os hagan un poquito más cortas y dejéis en paz la nevera, que admitámoslo, nunca la hemos tenido tan llena. 

Nuevas revistas imprimibles para Barbie

Os confieso que hace tanto que no preparo revistas que me ha costado un horror acabarlas. Menos mal que tenía unas cuantas aún sin compartir, sino no publico en la vida. Pero creo que el esfuerzo ha valido la pena:

Nuevas revistas imprimibles para Barbie

Eso sí, os advierto que, a diferencia de otras veces, no he hecho un montón de pruebas de impresión. No puedo quedarme sin tinta de la impresora, que no está la cosa para bajar a por ella. Dicho esto, para conseguir el archivo simplemente tenéis que pinchar aquí:

Vogue marzo 2020.

En cuanto al proceso, encontraréis todos los pasos en este link:

https://bonequea.com/2015/03/15/imprimibles-de-revistas-tutorial/

Completado por este otro:

https://bonequea.com/2017/01/09/empezamos-el-ano-con-imprimibles-nuevas-revistas-para-nuestras-barbies/

Tengo ya otros imprimibles en marcha, pero recordad que en el blog podéis encontrar un montón con los que llenar vuestras mini-estanterías:

Nuevas revistas imprimibles para Barbie
Sofá de Marcia Harrys, estantería original de Ikea

Y ahora sí, antes de despedirme, una aclaración que ya voy teniendo muchas ganas de hacer (como que lleva aquí en borradores más de un año). Yo no vendo ninguna de las manualidades o imprimibles que comparto. Más al contrario, os pongo todo lo que puedo a vuestra disposición absolutamente gratis, para que paséis un buen rato de mini-bricolaje. Quiero decir con esto que no tengo absolutamente nada que ver con quien las vende y que una cosa es el orgullo y satisfacción borbónica que me produce toparme con mis bolsas, cajas o revistas por internet, porque así compruebo que me leéis y seguís mis consejos (una también tiene su corazoncito ególatra), pero otra muy distinta es ver que se está cobrando por ellos, olvidando convenientemente tanto mi autoría como que se trata de prints gratuitos; vamos, que me provoca una evidente desazón que me lleva a soltar algún que otro taco. Como estos días no toca dejarme llevar por mi mezquindad ni hacer hincapié en cosas tan prosaicas y, además, como cuando quiero drama veo Pride and Prejudice (así, en VOS, que el doblaje español no me resulta suficientemente afectado para poder llorar a gusto), paso ya del tema para siempre, esperando, eso sí, haber hecho mella en la conciencia de l@s aludid@s.

Actualiza tus muebles de Barbie…

…O cómo montar un buen diorama por dos duros: un título para la entrada de hoy menos glamuroso pero más certero, y es que aprovechando el fresquete de estos días me he dedicado al tuneo de muebles, con procesos rápidos y sencillos a la vez que muy lucidos en su resultado. Y creedme que tenía ganas, muchas ganas.

Actualiza tus muebles de Barbie...
Visten sudaderas de Elenpriv, pantalón rosa de Euphoria Dolls, vaquero de The Scissors Madrid y pañuelo de Victoria Barbie Designs.

Hace bastantes meses que preparé un diorama en color menta, que se componía de dos paredes pensadas para formar un ángulo recto, una lisa y la otra con un gran ventanal que lamentablemente nunca veréis porque me lo cargué justo antes de poder lucirlo. Ni os cuento el cabreo, porque como ya os he dicho muchas veces, soy fan del éxito fácil y esa ventana fue una lata montarla. Aún así, mi gusilla por un diorama en ese color seguía ahí, y cuando el otro día quise hacer una composición para enseñar unos modelazos que tenía por casa, me decidí a rescatarlo. Pero aún había otra cosa más importante que me llevaba a ese color: un sofá de Marcia Harrys que llevaba conmigo desde hacía ya dos Convenciones de Barbie y al que no le había encontrado aún fondo a su altura…hasta que me pasé por el bazar chino y me compré esto:

Actualiza tus muebles de Barbie...

Con lo que hice esto otro:

Actualiza tus muebles de Barbie…

La cómoda es idéntica a la malva que pinté hace unos meses. Si pincháis en las letras en negrita os llevará a ese post donde lo explico con detalle. Iba a ponerle otros tiradores para variar un poco, pero es que la pobre está tan mal hecha, son tan desiguales los cajones, que la mejor forma de disimularlo es así como veis. En cuanto a estantería, simplemente tuve que quitarle la tapa al joyero, disimular agujeros y pegar esos dados de madera a modo de patas, que pinté en dorado para darles un toque especial. No puse más adornos ni embellecedores porque los “estantes” no son especialmente regulares ni paralelos, y así evité que se notase aún más. Si os animáis, intentad fijaros a la hora de comprar, algunas piezas son un verdadero desastre. Por cierto, que al igual que en la versión malva, la pared y los muebles son del mismo color, ando últimamente muy enganchada a los total looks 😉

Actualiza tus muebles de Barbie…
Top y pantalones de Elenpriv

Y sí, como podéis ver en esta foto, el sofá es una verdadera maravilla…Y sí, como igualmente podéis ver, aún sigue mereciéndose un mejor diorama. Pero a lo tonto, ya hemos llegado a la mitad de este post y seguro que la segunda parte os interesa aún más…porque la base es un conjunto playline original de Barbie, de los que se encuentran en cualquier juguetería:

Actualiza tus muebles de Barbie.

Y tras el despiece, un poco de spray, metálico para las patas y blanco (porque era el bote que me quedaba por casa) para los asientos:

Actualiza tus muebles de Barbie.

Aunque pertenecen a la misma gama, la pintura metálica es estupenda porque seca en cuanto te das media vuelta. La blanca es una desesperación…y para mi ansiedad habitual va fatal. Es decir, que no esperé a que secasen para montar las sillas y ahora hay pegotes de mis huellas y mis intentos de taparlas. Menos mal que el blanco disimula y a un metro no se ven (al menos yo, porque soy miope). En cuanto a la tapa, me iba a currar una composición con tablillas hasta que me di cuenta de que no se iban a apreciar (#TrabajarPaNaEsTontería) al tiempo que me acordé de que tenía una plancha de madera de balsa del tamaño perfecto (#LaQueGuardaSiempreTiene), así que después de lijar y cortar:

Actualiza tus muebles de Barbie...

Tocó pegar y fijar las planchas con cinta de carrocero para que no se moviesen:

Actualiza tus muebles de Barbie...

Mezclé cola blanca de carpintero con cianoacrilato (que seca al momento). Ni idea de si se puede hacer, no detecté reacción anómala y las piezas se han adherido perfectamente, sin deformarse (con la cola sola sí lo hacían al ser tan finas). Este experimento lo he hecho bajo mi propia responsabilidad, pero vosotros, si decidís hacer lo mismo, tened presente a esta tristemente célebre socorrista:

Por cierto, aproveché para pintar también los cubiertos (a los que corté el gancho para el dedo) y el cuenco. A las copas les corté la base para enganchar en la mesa, ya que ahora ese agujero queda tapado, pero les dejé el gancho para el dedo ya que se oculta fácilmente y además me va a ser más fácil sujetarlas en la mano de la muñeca:

Actualiza tus muebles deBarbie...

Y ahora sí ya, el resultado final, del que sólo me dio tiempo a una foto decente, porque justo cuando empecé a fotografiarlo se formó un nubarrón de tormenta que me dejó sin luz, ya veré si mañana por la mañana repito:

Actualizando tus muebles de Barbie...
Vaaale, lo admito, lo mejor del conjunto es el espejo de Marcia Harrys.

Y hasta aquí por hoy. De verdad que siento teneros tan abandonados.

Sacándole partido a mi última pared

Después del caos, desorden, desesperación y pestilencia de su proceso, desde luego que al diorama de la chimenea del tutorial del otro día tengo que sacarle partido. Por lo pronto, ya os voy avisando de que la pared no se va a quedar ahí, sino que voy a continuar con el patrón básico ya hecho, preparando más módulos para poder ir ampliándola según mis necesidades, acoplándolos entre sí en un sistema que ya tengo bastante pensado.  Y es que, por muy grande que sea (junto con la pared azul, de hecho, es la mayor que he utilizado hasta ahora), sigue quedando pequeña para montar un salón en condiciones, más aún si tenemos en cuenta que la chimenea impone necesariamente separar el mobiliario de ella. Como eso tocará otro día y, además, estoy bastante liada esta temporada, para no dejar demasiado abandonado el blog (que da un poco de penica ya), la entrada de hoy va a ser puramente contemplativa. Es decir: que voy a publicar mis últimas fotos con este diorama y a vivir de rentas. El DIY para cuando tenga más tiempo 😉

Y siguiendo esa idea, esta foto ha sido una vil excusa para enseñar por aquí el último jersey que me tejió Karine’s, una maravilla como todo lo que ella hace, que con los pantalones de Dress forma la combinación perfecta, en la que unas piezas de Sargadelos vienen a cerrar el conjunto. El fondo negro de la chimenea canta un poco, así que como veréis algo más adelante, ya está solucionado. De todos modos, lo que me pedía el cuerpo realmente, era hacer una composición más rompedora y, si bien mi proyecto inicial sigue esperando por un poco más de espacio, esta alternativa me dejó muy satisfecha:

Sacándole partido a mi última pared. Diorama con chimenea.

En ella se mezclan muchísimas piezas que he ido coleccionando en los últimos años y que ya tenéis muy vistas en mis fotos, como el chifonier oriental, el sofá y la mesa de café de Marcia Harrys, la silla Normann Copenhagen o las plantas, cuadros y espejos.

Sacándole partido a mi última pared. Detalles del diorama.

Como novedades está una cómoda color avellana de As Miniaturas do Tocas, los tapices de pared que me traje de Arizona este verano o las figuras de elefantes hechas de cinabrio.

Sacándole partido a mi última pared. Detalles del diorama.

Y en cuanto a la ropa, el pantalón y la chaqueta son de DRESS, con camiseta granate de Clear-lan, a los que da vida el pañuelo inspirado en Gucci de Victoria Barbie Designs.

Sacándole partido a mi última pared. Ooak Barbie, The Dress & Victoria Barbie Designs.

Y tirando de archivo nuevamente, otra propuesta de uso que es también un especial metalizados. Es decir, le he estado dando fuerte a un aerosol (parezco ya la Thatcher) en color gris metalizado con el que el rosa o cualquier color cutre/hortera de stock deja paso a nuevos acabados estupendos y realistas:

Sacándole partido a mi última pared. Diorama con chimenea.

He pintado la maleta de la Barbie viajera de este año, las patas del piano de la Barbie Compositora y el radio casette de la curvy MTM Dancer…también dos uñas, un poco de mi pantalón y algo de suelo, pero ha valido la pena ^.^

Sacándole partido a mi última pared. Diorama con chimenea, detalles.
La silla Panton de Vitra Design Museum ni tocarla, eso sí…

Por cierto, ella va vestida de Miss Yao, con medias de SquishTish, pendientes de Poppy Parker y botas de Barbie Fashionista. Otra vuelta de tuerca a este diorama, con un estilo más orientalizado, se conforma gracias a estas piezas de Marcia Harrys y a las láminas que me han traído de Japón (gracias de nuevo, Yolanda), que esta vez combiné con un vestido ya más sencillo de Tirin & Katten. Aún sigo sin saber en qué pensaba yo ese día para no usar el kimono que tengo por estrenar…pero ya repetiré diorama con él, palabra:

Sacándole partido a mi última pared. Tirin & Katten dress.

Y ahora ya sí, como despedida, después de esta tomadura de pelo de entrada con fotos de archivo, una nueva para la ocasión, cargadita de filtros, en la que puede ser que de pared se vea poco, pero al fin y al cabo esa es la idea de un fondo básico de diorma, que destaque lo que está delante, mis Ooaks vestidas con modelazos pink de Silkstone:

Sacándole partido a mi última pared. Ooak & Silkstone Fashions.

Y hasta aquí por hoy. Nos vemos, disfrutad de la vida 😉

Nuevo proyecto: azulejos.

No os hacéis idea, de verdad, del tiempo que llevo queriendo preparar un diorama con azulejos. Había dado mil vueltas en mi cabeza a diseños tanto de suelos como de paredes y hasta a cómo tunear una cocina que tengo desde hace años. Sin embargo, la ocasión ideal surgió el otro día, cuando descubrí que en uno de los bazares chinos de mi ciudad empezaban a traer un montón de material para marquetería y manualidades. Esto es importante, porque desde que ya no dispongo de mi tienda habitual de maderas (se dividió el negocio y van recuperando máquinas poco a poco), conseguir bases sobre las que trabajar se me estaba haciendo bastante complicado.

Nuevo proyecto: azulejos.
Barato, barato!

Entre este material nuevo que ahora venden, hay un montón de tableros, tanto de madera de balsa como de MDF, en diferentes formatos, entre los que está el de 30×20 de la foto anterior. Mis últimos dioramas tienen ya un largo de 60 cms y, aunque los zócalos  los hago siempre con un alto de 15 cms, valía la pena probar a unir dos de esas piezas,  a ver qué tal quedaban. Así que encolé el borde y pegué, colocando un par de listones a lo largo para asegurarme de que la unión quedase más fijada:

Nuevo proyecto: azulejos.
La cola de siempre, que no falte.

Entonces, con las dos filas de listones ya fijadas, me quedaba libre un espacio de 18×60 cms para cubrir con algo. Estamos en la noche del miércoles, víspera de Jueves Santo. No iba a tener nada abierto en dos días así que decidí apañarme con lo que tenía en casa. Ser una Diógenes en potencia ayuda. Me puse a buscar diseños por libros, revistas e internet; en un principio pensé en algo clásico, un azulejo andaluz o mejor aún, portugués; al final, tras meditar sobre el estilo habitual de mis dioramas, me decidí por algo clásico, sí, pero mucho más moderno: los azulejos de Gio Ponti. Imprimí en cartulina y luego la pegué con cola sobre una lámina de cartón fino, con la misma cola de antes, extendida con pincel para que quedase uniforme. Como soy una ansias de la vida, al cuarto de hora ya estaba cortando el cartón según la línea de los azulejos y pegándolos en la base de MDF:

Nuevo proyecto: azulejos.
Sólo tengo fotos malísimas de móvil, disculpad.

Primera fase terminada. El resultado ya era muy chulo pero el color se me había distorsionado un poco con la humedad del encolado. Aquí debéis tener en cuenta que utilicé una impresora casera sobre papel cartulina normal: no va a tener la intensidad de impresión de una impresora profesional y además es un papel muy poroso y permeable. Tampoco di mucho tiempo para que secase bien, porque lo dicho, soy una ansias con muy poco tiempo libre. La ventaja: queda más realista el efecto de azulejo “pintado a mano”, con una intensidad más irregular en el acabado.

Nuevo proyecto: azulejos.
Empezó azul, pero va tendiendo al malva.

Segunda fase a la mañana siguiente: barnizado. Aquí utilicé un barniz cerámico, especial para conseguir el efecto vítreo. El dibujo original se oscureció un poco, pero mantenía su color. Leí indicaciones: entre 10 y 12 horas de secado. Ja, que voy a esperar yo tanto. A la media hora veo que va secando pero que queda mate, le echo más. Sigue mate. Hummmmmmmm. Aquí empiezo a improvisar. Imposible que yo no tenga barniz brillante en casa…Bote sin estrenar de barniz de poliuretano brillante…¿y cuando he comprado yo eso?…no importa, vamos pa’llá.

Nuevo proyecto: azulejos.
Los barnices que usé. Y aún acabo de encontrar por casa otro cerámico, para la próxima lo pruebo…

Lo aplico directamente sobre el zócalo porque no me voy a poner a buscar una bandeja, ¿no?…ay, malísima idea…palabras malsonantes en mi cabeza ¡¡¡muy malsonantes!!! ¡¡¡el barniz brillante me está humedeciendo la base de papel!!! pierde intensidad, cambia de color y encima se emborrona…no quiero ver esto. Me voy a por la salsa de tomate que se me va a quemar. Comemos. Manuel pregunta: -“¿por qué huele a disolvente la casa? ¿ya estás con tus experimentos?”…Le pongo cara de afectada y deja pasar el tema. Terminamos de comer. No me atrevo a mirar hasta pasadas horas. Está seco, sí, y algunos puntos están más descoloridos, pero no importa, porque se ve bonito, muy bonito. Respiro de alivio. Desde luego, este diseño es que lo salva todo:

Nuevo proyecto: azulejos.

Pues venga, superadas las horas de tensión, y amanecido un nuevo día, montemos diorama. Va a ser un baño por primera vez. A buscar las piezas. ¿Recordáis que os conté que en una ocasión les pinté el césped de blanco a mis padres? Fue por culpa de esta bañera. La verdad es que quedó fatal y con grumillos, pero la cámara de fotos todo lo perdona y actualizándola con dorado mejor que mejor.

Nuevo proyecto: azulejos.

Y aquí breve inciso: el dorado ya no es cani, ahora está de moda, es lo que hay. También os digo, me veo volviendo a dejarla blanca entera de nuevo en un par de años, que estas tendencias son muy efímeras. Más lata me dio el lavabo, que como no le encontraba el espejo original, decidí aprovechar el de un viejo tocador de Barbie. Resultado: no fui capaz de despegarlo, se me desgarró en la mano y ahora llevo tiritas en tres dedos. Al final, para el espejo usé una cartulina plateada y solucioné el tema:

Nuevo proyecto: azulejos.

Y aquí edito la entrada, porque me estáis preguntando mucho por los muebles de la foto. Ya os aclaro que llevan un montón de años conmigo y que  los pinté de blanco hace bastante tiempo, así que no hay fotos del proceso. No obstante, tras mucho rebuscar por google, aquí tenéis los datos de los muebles originales:

Barbie Glam bathroom furniture & Sindy Vanity Set
Que no os engañe Mattel, los grifos no son metálicos. Plastiquillo gris y a vivir…
  • La bañera es de la colección Glam de Barbie y, si no me equivoco, la compré en el Corte Inglés hace como diez años, así que sí, se vendió en España.
  • La pileta la compré en una juguetería de pueblo que liquidaba stock antiguo, también hará una década y creo que es de principios de los 90. Por lo que he visto en internet, Sindy sacó bastantes variantes de ese modelo, con cambios en el color, la grifería y algún otro detalle, por lo que, en general, es fácil de conseguir usada.
  • Y aunque no lo preguntéis, la toalla que lleva es del set de lencería Fancy Frills Fashion #2977, del año 1991, que lleva conmigo desde entonces.

Y hasta aquí por hoy, ahora ya de verdad. Me ha quedado un foto final un poco recargada de más, pero ya la mejoraré. Como también espero mejorar en el tema azulejos y, para la próxima, darle masilla en las juntas. En fin, proyectos, ya sabéis cómo van 😉 .

Metiendo en cintura mis MTM Barbie

Croacia, un país maravilloso y al que siempre quedan ganas de volver, suele tener unos cartelitos, en la subida a sus torres, que nos hicieron muchísima gracia en su día: “at your own risk”. Véase que con ellos ya te iban avisando de que, si querías subir, lo hicieses, pero como te cayeses de ahí y te rompieses la crisma (cosa muy probable viendo el estado de algunas escaleras y barandillas), era cosa tuya. Para que me creáis, aquí foto que he encontrado de uno de los más completos (y era de pago, imaginad los gratis):

Metiendo en cintura mis MTM Barbie
Nadie les puede reprochar que no hayan avisado…

Toda esta introducción viene a que el tutorial de hoy es como una torre croata, vamos, que si queréis seguirlo, lo seguís pero bajo vuestra propia responsabilidad;  si os sale mal, qué se le va a hacer, la vida es dura y ya sois mayores, no quiero lloros. Si sois gente sensible, os parece una aberración antiestética o un atentado iconoclasta…pues no sigáis leyendo, aquí os dejo el link de HOLA y tenéis entretenimiento para un rato. Pero si sois mentes inquietas, estáis contra el establishment y, sobre todo, queréis que vuestras Barbies Made To Move (MTM) tengan más cintura, no despeguéis el ojo de la pantalla, que vamos allá.

Para evitar adanismos absurdos, ya os anticipo que la idea de este tutorial no es mía: hace bastante tiempo que me encontré por Instagram cuerpos modificados y, desde entonces, no paré hasta descubrir la forma en que lo habían conseguido. Así que las fuentes originales y de las que debéis beber son éstas:

  • melaninbarbie_ish: el link os remite directamente al vídeo en el que explica, en inglés, cómo transformar la cintura.
  • babbsfangirl: el link os remite esta vez a una fotografía, en cuyos comentarios se explica, nuevamente en inglés, el proceso y da consejos prácticos para conseguirlo.

Y ahora que ya sabéis cómo, os cuento mi experiencia y, sobre todo, mis errores para que no caigáis en ellos.

Metiendo en cintura mis MTM Barbie
Jugadora de Baloncesto, Mattel FXP06

La necesidad imperiosa de reducir cintura se me presentó en cuanto llegó a casa el cuerpo de mi primera MTM Tall, la jugadora de baloncesto.

Metiendo en cintura mis MTM Barbie
Comparativa entre los MTM bodies disponibles actualmente

Recta como una tabla de planchar, las iba a pasar canutas para vestirla, así que, como ya tenía el gusanillo de probar esta técnica, era viernes y Manuel se había echado a dormir la siesta (esto era clave, porque se pone muy nervioso con mis experimentos, pobre, es tan ordenado…), me dije, ahora o nunca. Desmonté la muñeca hasta quedarme sólo con su tronco, puse una goma del pelo tensa en su cintura (el clip es prescindible aunque para mi resulta cómodo) y en cuanto el agua empezó a hervir la deposité en el cazo.

Metiendo en cintura mis MTM Barbie

Al principio fui muy poco a poco, como cuando se calienta el pelo: la metía y sacaba rápido, aprovechando para tensar manualmente la goma. Pero aquello no avanzaba. Cada vez la dejaba más tiempo y al final la tuve como unos 10 minutos en agua hirviendo, de un tirón, antes de sacarla definitivamente. Y la verdad, quitando un par de quemaduras leves en mis dedos (sustos, más que nada) el resultado fue estupendo:

Metiendo en cintura mis MTM Barbie

Evidentemente, visto el éxito, me vine arriba y el entusiasmo me pudo, así que a la mañana siguiente, tras comprar más gomas del pelo, me fui al armario a por MTM normales. Seguí el mismo proceso del día anterior: goma apretada en la cintura, que como eran nuevas aún quedaron más tensas, y una vez colocadas, directas al agua caliente, esta vez de dos en dos, que había mucho que reducir…

Metiendo en cintura mis MTM Barbie

Y aquí mis grandes errores: me pasé con la goma (tanto en cantidad como en tensión) y me confié por los tiempos del día anterior,  con lo que el resultado estético, esta vez, fue un poquillo horroroso:

Metiendo en cintura mis MTM Barbie
Un despiste…

Porque una MTM normal se deforma muchísimo más rápido y el tope de reducción es mucho más pequeño, vamos que os despistáis un poco y se puede poner un reloj (1/6) en su cintura, como podéis ver:

Metiendo en cintura mis MTM Barbie
Otro despiste…

Así que os aconsejo: no más de tres o cuatro minutos en el agua y la goma tensa, pero no a reventar; es preferible tener que intentarlo varias veces hasta alcanzar el punto óptimo, que pasarse a la primera. La goma deja marcas (se nota en la foto anterior), así que evitad las que traigan estrías muy marcadas y si las encontráis (yo fui con prisas), mejor blancas; la verdad, no sé si es impresión mía pero me parece que una de las negras que usé dejó una marca algo oscura, como si se hubiese desteñido. De todos modos, estos defectillos, así como brillo excesivo, con una lija fina o una lima especial de las de acabados en manicura, se solucionan. Y a disfrutar de cuerpo “nuevo”:

Metiendo en cintura mis MTM Barbie

Con todo, si habéis visto el documental de Netflix sobre Barbie, recordaréis lo que contaban sobre el cuerpo de dimensiones exageradas (y tan criticadas) de las vintage, que en el fondo era una necesidad para que la ropa a una escala tan pequeña sentase bien…quiero con esto decir, que aún cuando os quede una cintura horrible, la ropa además de quedar estupenda, lo va a disimular todo 😉

Metiendo en cintura mis MTM Barbie

Y ya a modo de despedida, además de desearos pericia y mucha suerte si lo intentáis, los datos de la ropa de las fotos: el conjunto de lencería negro es de la Fashion Royalty Ombres Poétique Mademoiselle Jolie. En esta última foto, los pantalones rosas son de DRESS, el suéter de Clear-lan y el pañuelo de Victoria Barbie Designs.

Ya me contaréis 😉

Diorama con chimenea. Algo así como un tutorial.

Hace ya unos años que Cristina, de Delfina’s Dolls Designs, me recomendó usar un marco de fotos cortado por la mitad para montar una chimenea escala 1/6. Pues bien, los mismos años hace que, siguiendo su consejo, me compré uno en Zara Home y se lo di a mi padre, jubileta y coleccionista de accesorios de Black and Decker, para que me lo cortara en dos…y sí, lo hizo al momento, pero los dos pedazos resultantes se fueron directos a mi armario del olvido. Lamentablemente, en ese armario las cosas no es que estén colocadas demasiado bien, más al contrario, las voy apilando así como puedo, en un equilibrio precario y mantenido muchas veces a presión, por lo que es bastante frecuente que las cosas salgan lanzadas directas al suelo, o peor, a mi cabeza. Y como ya os habréis imaginado, el otro día cayó una de las mitades y se hizo unos cuantos añicos en el suelo (no en mi cabeza, menos mal). Y esto era una señal clara de que había que ponerse con este proyecto de una vez.

Diorama con chimenea
Mi padre es un sol

En cuanto al proceso ya os avanzo que esta vez hay pocas fotos (no siempre me acuerdo de la fase tutorial) y encima malas de móvil, pero intentaré compensaros con mucho texto. Para empezar, utilicé planchas de cartón pluma de un centímetro de grosor (que como ya no tengo en tienda, consigo pegando dos de medio centímetro, esta vez con cola blanca de carpintero), siendo el tamaño total de la pared 60 cms de ancho por 50 de alto. Utilizando como referencia el ancho del marco de fotos, corté otra pieza también de un centímetro de grosor, con el mismo alto que la anterior, y recorté con un cutter lo que sería en hueco de la chimenea, manteniendo una distancia a ojo de un par de centímetros con lo que era la forma del marco y un poquito más con lo que sería el suelo.

Diorama con chimenea

A qué altura poner el marco es algo completamente subjetivo, yo quería que la chimenea llegase más o menos hasta el codo de una Barbie talla pivotal, así que iba a tener que cubrir la distancia que quedaba hasta el suelo; esto es algo de lo que, de haber elegido un marco rectangular en su diseño interior, no hubiese tenido que preocuparme, pero qué queréis que os diga, éste me pareció divino, además de recordarme muchísimo a la chimenea de Sam Spade en El Halcón Maltés. Pero antes de cubrir esa altura, siguiendo el orden de las cosas, me puse con la distancia entre el marco y el hueco que dejé en el cartón pluma:

Diorama con chimenea

Saqué para ello un molde de la forma interior del marco (donde encajaría el cristal), para que después fuese más fácil colocarlo sobre la pared una vez terminado; con este molde corté una pieza de 2 mm de grosor de cartón pluma que, tras hacerle el hueco de la chimenea, pegué sobre la base de cartón pluma. En el collage anterior podéis ver que el marco colocado sobre esa pieza encaja perfectamente y no se mueve, a falta de pegamento, claro está. Para cubrirla haciendo un efecto ladrillo, usé el cartón de la tapa de una caja de huevos, que bañé bien por ambos lados en cola blanca de carpintero:

Diorama con chimenea

Ojo, se trata de cubrir también las paredes del hueco de la chimenea, tapando así el corte de las planchas, que no queda bonito precisamente. Para ayudaros en este proceso, podéis poner algún alfiler para fijar bien la pieza de cartón y que seque bien doblada.

Diorama con chimenea

A continuación, igualé el espesor de la parte de abajo de la chimenea, a base de piezas de cartón pluma superpuestas, que cubrí finalmente con una pieza de cartón que bañé también con la cola blanca. Por cierto, fue casualidad que el cartón clavase el color de la chimenea, pero me vino estupendamente.

Diorama con chimenea

Y hasta aquí todo había ido bastante bien. Así que os voy a contar mis errores, para que no caigáis también en ellos. Cuando ya me tocaba la fase molduras, me di cuenta que no tenía bastantes. Era sábado por la tarde y la tienda en que las compro habitualmente no abre, ¿pero eso me frenó? …¡claro que no, si planificar es de flojos! ¡hay que improvisar! Así que me lancé con lo que tenía a mano, desmonté paredes viejas para conseguir más maderitas y hasta combiné unas pequeñitas que conseguí en un Todo a cien: es decir, me maté a hacer cálculos para poder completar un diseño chulo con lo poco que tenía, que además, como estaba cortado en mil trozos, me llevó la vida pegar.

Diorama con chimenea

Pero…¿aprendí de esta lección? Para nada, seguí en la mía de no esperar para comprar más cuando las tiendas especializadas estuviesen abiertas y aunque no tenía pintura suficiente, empecé a mezclar lo que tenía por casa. Craso error, no me llegó ni para la mitad del diorama…¿y me paré? Ja! en eso vi un bote en spray gris, y sin probar ni nada, le di por encima. Apestaba. No había manera de ver la peli de la noche tranquilos. ¿Y paré ahí? NOOOOO, porque el tono no acababa de convencerme. Domingo por la mañana, después de ir a tomar un chocolate con churros con mis sobrinas (azúcar a tope en el organismo, atención a mi euforia hiperglucémica), me encontré con el bazar chino abierto…y había otro spray distinto más clarito, que como total, dudar es de cobardes, pa’la saca. Como había quedado para comer fuera, sólo tenía un momento para aplicarlo, ahora o nunca, que con suerte ya estaba seco al volver (mente malévola, ¿por qué me haces esto?)…y sí, tal como ya estáis imaginando, fue una idea pésima. Este spray aún apestaba más que el anterior, además, aunque su color era muy bonito empezó como a disolver el de la anterior capa (estas cosas debería grabarlas), y salieron burbujitas/cuarteados por todas partes. Para colmo, la pintura era sumamente pegajosa, no había forma de quitarla: herví agua y metí las manos, me eché lavavajillas, corté las uñas a ras…y aún así llegué a comer con las manos hechas un desastre, cubiertas de pintura gris y un disgusto de narices. Otro fallo evidente, no usé guantes porque no tenía. Menos mal que el disgusto se me pasó comiendo…

Y al volver ¿qué me encuentro? que mi casa sigue oliendo a rayos y que la pintura parece que se desconcha con facilidad, pero en vez de retirarla con cuidado, no, le di con un trapo. En fin, una desfeita de la que no hay imágenes porque no estaba yo para fotos. Afortunadamente, retiré con una cuchilla bastante del sobrante así como los grumillos de pintura más evidentes, y ya con la tienda de manualidades abierta pude comprar pintura en condiciones (mismo tipo que la del diorama azul), en un color gris paloma que pega perfectamente con el original del marco. De cerca aún se aprecian grumos pero hasta quedan bien, dan un efecto “pared antigua” muy chulo. Afortunadamente, no hay que tirarlo a la basura:

Diorama con chimenea

Bueno, después de contaros todo el proceso, voy a hacer un poco de penitencia, que ya me toca (véase volver a pasar la aspiradora para acabar con las virutas de pintura),  y de paso prometerle a Manuel que no lo volveré a hacer más (angelico, es que es tan pulcro y ordenado que con estas cosas lo pasa fatal). Pero antes de despedirme, información de esta última foto: mi muñeca lleva top de The Scissors Madrid y pantalones de Dress Aitor López Antxia, y los bustos forman parte de uno de los divinísimos conjuntos decorativos de Marcia Harrys.

Dioramas de dormitorios

Si ayer os explicaba cómo preparar una nueva pared para nuestros dioramas (dos entradas en dos días, ufff…lo que tiene estar encerrada en casa), hoy os voy a enseñar sus posibles usos, teniendo muy presente la ventaja que supone que sea más grande que mis paredes habituales. La verdad es que después de probar todos mis sofás y darme cuenta de que fui a elegir el color de pared que peor les iba, me acordé de las camas…en especial de una que el año pasado me dejaron los Reyes en casa y que por problemas de espacio no tuvo su sesión de fotos en condiciones. Y es que meter una cama en un diorama y que encima quepa en la foto, es complicado; por eso, cada vez que me preguntáis sobre este tema, os recomiendo que preparéis paredes y suelos muy grandes, ya que siempre es mejor que sobre que tener que remendar fotos luego en el ordenador.

Dioramas de dormitorios

La cama en cuestión es esta maravilla de Marcia Harrys, que sigue su estilo tan característico en dorados y líneas orientales, a la que, para combinar mejor con el fondo, he puesto un paño de Zara Home a modo de colcha (son rebajas, es el momento de buscar tesorillos, ahí lo dejo) y luego he añadido los cojines grises del sofá rosa de Minimagine. La verdad, ya me veo comprando cojines y telas ahora que por fin tengo diorama a su altura (literal y figurado):

Dioramas de dormitorios
Viste la bata de Barbie Octopussy.

Por cierto, mis suelos habituales tampoco son suficientes para el tamaño de las camas, por eso en estas fotos lo que veis es el bambú de la superficie de la mesa IKEA PS 2012, que da el pego estupendamente. Otra opción rápida, barata y que desde luego ocupa menos sitio, es usar una plancha de goma EVA, a modo de moqueta.  Pero volviendo al mundo cama, hace unas semanas os enseñé en la FanPage de Facebook un palé que acababa de conseguir y que creía que de cabecero estaría fenomenal; pues aquí lo tenéis de nuevo:

Dioramas de dormitorios

Completa el conjunto la mesilla y lámpara de Jonathan Adler para Barbie, de nuevo un paño de Zara Home a modo de colcha, los cojines grises de Minimagine con dos mostaza de Marcia Harrys, un mantel individual a modo de alfombra y ya cerámica miniatura de origen muy variado, como el par de Sargadelos que cuelgan de la pared. El albornoz tan mono es parte del conjunto vintage Singing In The Shower #988.

Dioramas de dormitorios

Y ahora ya sí me despido. Que me toca trabajar un poco…que por culpa de tanto catarro ni os digo lo que se me ha acumulado :/

Reedito y actualizo la entrada, por petición popular, porque al parecer muchos no sabéis cómo hacer la segunda cama. Reconozcamos que enseñar esta foto es como mostrar la faja que va debajo de un vestido de gala, pero como una imagen vale más que mil palabras, así nos ahorraremos mucho tiempo:

Dioramas de dormitorios
No, no tiene más ciencia

Se compone de una caja sobre la tapa de otra. La altura y tamaño va al gusto del consumidor; yo quería que la “colcha” tocase suelo, pero que no arrastrase y esta combinación era la que mejor me iba. Luego “forré” la caja superior con una camiseta blanca de algodón con algo de elástico, bien ceñida con alfileres; a continuación apoyé el palé y cubrí con cojines y paño. Sencillo, ¿eh? Pues ya sabéis, no tiréis cajas de colonia de las Navidades 😉 .

 

 

Nueva pared para diorama: azul y madera

Hace años, mi buena amiga Raquel me advirtió seriamente diciéndome esto: “notarás los 30 en que adelgazar ya no es tan fácil”. Ahora que me acerco a los 40 añado de mi propia cosecha: “los notaré en que dejaré de ser inmune a los catarros”. Vale que siguen sin tumbarme y que no necesito quedarme una semana en cama para sobrellevarlos, pero cierto también que desde este otoño no me separo de los mocos, la tos y el dolor de garganta. Así que para romper con esta relación nociva de una vez, y para poder seguir chuleándome de salud de hierro de nuevo (que sí, que hasta este año yo daba bastante asquito en este tema), me he propuesto no moverme de casa hasta que mi voz regrese a su tono de pito original y mi respiración deje de parecer la de Darth Vader.

Nueva pared para diorama: azul y madera
Las fotos del proceso son bastante malas, cámara sin batería, lo siento.

Pero como quedarse en casa no es sinónimo de no hacer nada, este fin de semana he empleado el tiempo en lo que fue mi objetivo incumplido de Navidad, que no es otro que prepararme un nuevo diorama, algo que, con toda la trapallada que acumulo por casa, podía conseguir sin ni siquiera salir a por nada: pared de cartón pluma (esta vez más grande, de 50×60, con 1 cm de grosor), palitos de diferentes tipos, tijeras para cortarlos, pintura, pincel y cola de carpintero; y como extras no imprescindibles, lápiz y regla (llevaba la mitad hecha cuando conseguí encontrar una cinta métrica) y un poco de lija para algún pequeño ajuste. No os voy a mentir, por no variar fui decidiendo el diseño sobre la marcha, así que la foto de material inicial que hice ayer no sirve para nada, ya que más que planificación fue pura improvisación, acompañada, eso sí, de buen cine:

Nueva pared para diorama: azul y madera
John McTiernan, ¡vuelve!.

Si os fijáis en esta foto, además de salir un desconcertado  Schwarzenegger (¿pero quién está matando a sus hombres uno por uno?), se ve que la base de cartón pluma se compone de dos piezas. A ver qué tal me sale el invento, pero como no encuentro ya con tanta facilidad el grosor de un centímetro, me decidí a pegar dos planchas de 0,5 cms, y así me evito que todo este esfuerzo se vaya a la porra por un poco de humedad o frío 😉 .

Nueva pared para diorama: azul y madera

Con unas primeras piezas cortadas, estuve haciendo pruebas de posibles diseños. Al final, opté por una malla regular, distribuyendo los palitos de madera de forma uniforme, para lo que me ayudé de una pieza que usé de patrón (la que veis en la foto del medio) para asegurarme de que las diferentes piezas estaban más o menos a la misma distancia. Los palitos no son exactos en ancho, así que dejarlos bien centrados fue lo que me llevó más tiempo…y es que no podía rezagarme, que la siguiente peli era un coñazo (Sentido y sensibilidad…y eso que soy muy fan de Emma Thomson, pero ese papel no era para ella).

Nueva pared para diorama: azul y madera

Corté los palitos al límite, esto es, dejé fuera sólo la parte curva, aprovechando al máximo su largo. Y una vez pegados, me encontré con que el espacio que quedaba por cubrir excedía del ancho de dos, pero no llegaba al de tres. Tras darle vueltas a distintas opciones, decidí usar los más finos. Habían sido mi opción original hasta que comprobé que la mayoría estaban demasiado torcidos, pero quedaban estupendos para salvar el hueco libre que quedaba, y así puede hacer un rodapié más trabajado.

Nueva pared para diorama: azul y madera

Y el último paso fue pintar. La cola es bastante rápida, así que una ansias como yo no tiene mucho que esperar. Entre que se hace un poco de tiempo mientras se recogen las virutillas que han salido disparadas al cortar, ya podemos ponernos con el pincel. Tenía dos opciones de pintura, pero probada la primera ya no necesité ver cómo quedaba la segunda. Ojo, el tipo de la que usé es bastante líquida, así que no necesité diluirla en agua (que pude estropear el cartón pluma) y seca bastante rápido. Una vez seca la superficie, le puse un libraco encima para hacer peso y que la pared se mantuviese plana, y ya esta mañana he repasado las partes en que no había quedado bien cubierta…y me he puesto a disfrutarlo. Ya os enseñaré las fotos, pero mientras, una para que podáis verlo bien, al igual que el vestido con el que os felicité la Navidad, que sin abrigo es una locura de bonito:

Nueva pared para diorama: azul y madera

Maceteros con plantas en 30 segundos…y de paso presento a mi última Ooak

Estos últimos fines de semana fueron muy productivos en tema miniaturas, con dos muebles estupendos, rápidos, sencillos, baratos y muy aparentes. Pero la racha se me terminó. Tengo uno amarillo a medias, porque necesito más material para acabarlo y no he tenido tiempo de conseguirlo (maldito trabajo absorbente) y por otra parte, mi idea de cabecero de cama, ese del que os hablé en la fanpage de Facebook, aunque marcha estupendamente, resulta que es tan grande que no me cabe en el diorama y hasta que me mude al piso grande no monto uno nuevo, es lo que hay. Así que para no perder la buena costumbre de publicar con frecuencia, aquí os dejo hoy unos consejillos para haceros rápidamente con maceteros para vuestros dioramas, sin pasar por el esfuerzo de hacer las plantas de forma más artesanal.

Maceteros sencillísimos de hacer y mi última Ooak

Se necesita poco: id a una floristería, tienda de cosas de casa o mismo chino, y pillad una planta tipo boj de plástico, en miniatura. La forma da igual, lo importante es que forme pequeñas ramas acumulables con hojas pequeñas. Luego id a un establecimiento en el que vendan menaje (lo mismo os sirve la misma tienda de antes) y comprad los servilleteros que más os gusten. Et voilà! ya tenéis todo.

Maceteros sencillísimos de hacer y mi última Ooak

Los pasos son tan básicos, que hasta creo que sobra toda explicación: se van sacando los “brotes”, se unen unos con otros, y se meten en el servilletero. La propia forma elástica impide que se salgan sin necesidad de pegarlos, y así podréis combinarlos las veces que queráis:

Maceteros sencillísimos de hacer y mi última Ooak

Mejor resultado con menos esfuerzo, imposible. Y decoran un montón. No me ha dado tiempo a montar algo más elaborado, porque he tenido sólo cinco minutos de claridad antes de que la tormenta volviera a cerrar el cielo, pero para que veáis las posibilidades, creo que llega (lo mismo mañana por la mañana repito foto, también os lo digo):


Y sí, foto cambiada por la mañana 😉

Y ella, que ya os lo anunciaba en el título, es mi última Ooak, con cara completamente repintada de la Fashionistas #93, y cuerpo de The Barbie Look: Night Out. Como digo, me he quedado sin buena luz natural, así que espero sacarle mejores fotos otro día.

Maceteros sencillísimos de hacer y mi última Ooak

Por cierto, el vestidazo es de DRESS aitor lopez antxia y la estantería de la foto es una miniatura original de Ikea. Y os dejo ya, que hoy tengo cena y toca arreglarme 😉 .